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Fecha: septiembre, 2016
Así se queda un perro tras siete meses de abandono
Arturo Checa 23-09-2016 | 9:55 | 1

Alexia vaga entre camiones. Alexia se acerca tímidamente, para luego retirarse atemorizada, ante el paso de cualquier persona. Se aproxima en busca de comida. Quizás más bien de una caricia, en busca del cariño que hace meses que le falta. Alimentar el alma acaba salvando más vida que alimentar el propio cuerpo. Es el sentimiento que emana del cuerpecillo aún blanco y saludable de Alexia. Pero luego huye. Con la cabeza agachada, las orejas arrugadas y el rabo entre las piernas. Y su cuerpo se desvanece otra vez entre los camiones, clientes y humanos con prisa que pasan por la gasolinera de Valencia.

 

Una vez más, una imagen vale más que mil palabras. Y la sucesión de estas dos imágenes, entre las que han pasado siete meses demuestran una cosa: el abandono es maltrato. Aunque no golpees al animal, aunque no lo sometas a tortura ni lo tengas atado sin comida ni agua, abandonar es maltratar, idéntica salvajada. Y como ello debería esta penado por el Código Penal. Ahí va la imagen que lo dice todo: el efecto de siete meses de abandono y el aspecto de Alexia antes y después.

 

Alexia hace siete meses y ahora.

 

Hace años Alexia debía ser la niña mimada de casa. Quizás no hace mucho más de un año. Entonces debía ser la reina de la casa, chalé, casa de pueblo o la que fuese su morada. Hasta que Alexia dejó de ser el caprichito del hijo de papá, se convirtió en una carga demasiado grande para el malnacido de su amo o empezó a no cazar bien y el inhumano de su dueño decidió que prefería tener una boca menos que alimentar. A los hijos de puta no les hacen falta excusas ni argumentos. Alexia acabó en la calle. Y si no llega a ser por la lucha, tesón, entrega, humanidad y bondad demostrada por un grupo de rescatadores, DURANTE SIETE MESES de intentos para ponerla a salvo, hoy estaría muerta. Este vídeo, obra de Michel Nebón, lo resume muy bien todo.

Espero que usted, el ser sin corazón que lee este y está pensando en abandonar a su perro, o acaba de hacerlo, no pueda pegar ojo, ni comer, ni siquiera respirar después de haber visto este vídeo. Eso que le ha ocurrido a Alexia le va a ocurrir a su buen amigo. No lo hagas. Y si ya lo has hecho, búscalo. Tiene remedio. Él, igual que Alexia busca el rostro de su amo entre los desconocidos que pasan a su lado en la gasolinera, estará esperándote. Siempre. Le hagas lo que le hagas. Esa es la grandeza de los animales que nos falta a los seres humanos. 

El ‘alma mater’ de esta historia vuelve a ser Michel Nebón. Sé que muchos dirán que me repito, que demasiado a menudo es el protagonista de este blog. Yo digo que nunca es demasiado. Que lo que hace él, en este caso ayudado por otras personas, no tiene nombre. Y que las decenas de perros y gatos a los que ya ha salvado la vida, hacen que nunca sea demasiado nombrarlo en este blog. Alexia es ya otra de ellas. Ahora lucha por recuperarse de ‘riquetsia’, sarna de dos tipos y anaplasma.

Su última heroícidad y la moraleja que saca de todo esto, es explicado perfectamente por Michel en su página de facebook. Y aquí lo reproduzco: 

Alexia es el reflejo del abandono. Del abandono en estado puro. Su deterioro físico no se debe a ningún tipo de maltrato, nadie le ha hecho nada, nadie le ha pegado… El abandono en sí, es MALTRATO. Alexia fue abandonada en perfecto estado de salud. Y solo 7 meses después, este es su lamentable estado. No hace falta pegar ni maltratar para matar a un animal. Cuando abandonas un animal, lo condenas a muerte.

Alexia ha estado a punto de morir. La hemos rescatado justo a tiempo, pues el abandono estaba acabando con ella. Muchísimas gracias a Rafa Ardevol, Vicente Cervero (SOS RESCUE), Betty Morena, Carlos y Noelia, por estar ahí, por rescatar a Alexia, por no mirar a otro lado. En definitiva, por salvarle la vida. Esa vida que le habían arrebatado al abandonarla.

¿Cuanta tristeza, cuanta soledad, cuantas penurias habrá pasado este ángel hasta llegar a este estado? Se acabó pequeña. Jamás volverás a sufrir. Ahora solo nos queda darle un empujón, seguir ayudándola a recuperarse, a sanar sus heridas, físicas y psicológicas. Y para ese duro camino es para el que os pedimos ayuda. Necesitamos vuestra ayuda para poder costear los tratamientos que conviertan a Alexia de nuevo en la preciosa perra que era hace solo 7 meses.

¿Nos ayudas a ayudarla?

ES79 3058/2015/81/2720004100
SWIFT / Código BIC CCRIES2AXXX
Titular: Miguel Nebon Huerta
Paypal: michelnebon@hotmail.com

 

 

 

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La policía salva una vida
Arturo Checa 16-09-2016 | 7:48 | 0

En esta historia hay poco que contar. Más bien es de ver. De ver y comprobar el gran servicio público que hacen los policías. Ya sea por un ciudadano, rico o pobre, desvalido o necesitado; o ya sea por un perro, que no es la primera vez que lo vemos, o incluso por un gato. Ahí va la gesta.

Los héroes de a pie son policías del distrito Marítimo de Valencia. La víctima, un pequeño gato callejero, atrapado bajo la rueda de un coche en un descampado de la zona este de la ciudad. No se sabe si el vehículo lo atrapó por accidente o si el minino quedó inmovilizado al meter la zarpa donde no debía. El caso es que los policías no lo dudaron. Había que salvar esa vida.

Policías en acción en el Marítimo.

Primero intentaron sacar con sus propias manos al gato, pero sin éxito. El minino, aterrorizado, bufaba y lanzaba zarpazos a los agentes, sin saberlos sus rescatadores. La patrulla del Marítimo se pertrecharon de un gato (este hidráulico) para levantar el coche y salvar al gato de carne y hueso. Y en unos segundos lo lograron. Basta ver el vídeo para constatar aquello de que los gatos tienen siete vidas. No hay más que verlo correr a toda pastilla en cuanto queda libre.

El buen servicio de los policías fue convenientemente destacado por el Gabinete de Prensa de la Jefatura Superior de Policía de Valencia, en su cuenta de Twitter @polprvalencia, con este mensaje.

 

ENHORABUENA HÉROES

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El rescate de los tres olvidados
Arturo Checa 02-09-2016 | 8:17 | 0

Es difícil no empezar este blog de otra manera que con el anterior vídeo. En el se resumen la alegría de un rescate y, al mismo tiempo, el dramatismo y la angustia que lo rodean. En él aparece Michel, alguien que no es la primera vez que protagoniza una entrada en este blog. Un rescatador casi profesional. Un ángel para los perros abandonados. Alguien a quien en este país de gobiernos en funciones, políticos de sainete y pandereta y famosos de músculo fácil y botox rebosante habría que tratar como un héroe. O incluso pagarle un sueldo por el servicio que hace y su desbordante solidaridad. A cambio de nada. De hecho, poniendo de su bolsillo para salvar la vida a las decenas y decenas de canes a los que ya ha evitado una muerte más que segura. Igual que él, Sos Rescue, ResCat&Dog y Galgos del Sol, los otros ángeles de la guarda de esta historia.

Una de las podencas rescatadas.

Lo que no se ve, o más bien se oye en ese vídeo, es a Michel llorando. Sollozando. Con la voz entrecortada al ver el estado en el que se encontraba una de las cachorritas rescatadas. “Me derrumbé, no paré de llorar en todo el día, por la injusticia de ver a esa pequeña así y la crueldad del trato que recibió, lo mucho que ha debido sufrir”, explica Michel.

Vagando al borde de la muerte.

El milagro se ha gestado esta semana. Una historia con muchos mimbres detestables que ya se han repetido en ocasiones pasadas. Una de las lacras del mundo animal en España. Perros de caza abandonados a su suerte. Vagando entre olivos de un pueblo del interior de Valencia.

El más pequeño de los olvidados.

Una vez más dio la voz de alarma una ciudadana. Varios perros abandonados en una zona rural. Hasta tres equipos se desplegaron en el lugar para turnarse desde el pasado martes para rescatar al grupo de animales: los nombrados ResCat&Dog, Sos Rescue y Michel Rescue Dogs. Entre olivos, campos de cultivo y terrenos yermos pudieron ver alrededor de media docena de canes. Comiendo despojos, bebiendo aquí y allá. Al borde de la muerte sobre todo tres de ellos. Tres de los olvidados. Lo que parece una madre y sus dos hijos. Al menos tres podencos de una misma familia.

Durante días se turnaron los héroes de esta historia para tratar de ponerlos a salvo. Y al final, la jaula trampa de Michel, la misma que ha llevado cerca de la esperanza de un hogar a decenas de perros, acabó poniendo a salvo a los tres olvidados, tres podencos, los tres con la piel destrozada, con llagas, con costras, desorientados, famélicos, en los huesos y con la mirada perdida.

Michel y una de las chicas de ResCat&Dog.

Por suerte ya están en manos de los voluntarios y voluntarias de Galgos del Sol.

Y no me caso de decirlo: GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS

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