Las Provincias

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Autor: ArtCheca
Diez supervivientes en busca de hogar
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Arturo Checa | 13-01-2017 | 9:49| 0

Todos los valencianos volvemos a tener este domingo una cita con la humanidad, con la solidaridad, con el cariño y con las historias de superación. A las 12 horas, en la explanada del Bioparc, con la protectora AUPA (Adopta un perro abandonado) y el propio parque natural como organizadores, tendrá lugar el 9º Desfile de Perros Abandonados. Por allí pasarán Blaky, Álex, Bartolo, Grecia, Loris o Lucy, algunos de los canes que buscan una nueva vida. Estas son las historias de 10 supervivientes, una decena de luchadores que sueña con ser adoptado por alguno de los asistentes. Su promesa, llenar de alegría y entusiasmo su nuevo hogar.

 

Blaky, la mendiga del corazón roto

 

Blaky va camino de los siete años y es una perra mestiza con una dura historia a sus espaldas. Erich era un señor alemán que pedía la voluntad a los transeúntes en una acera de Puçol. “Nunca el tratamiento de ‘señor’ ha estado utilizado con más propiedad”, subrayan desde Auna. Erich era un señor de los pies a la cabeza. Siempre educado, correcto y limpio. Era muy agradecido y todos lo que le trataron le apreciaban. Quedó demostrado al día siguiente de morir. El lugar donde mendigaba amaneció lleno de flores y velas. Alguien hace años le dio dos cachorros de una camada que, como tantas otras en nuestro país, vino al mundo destinada de antemano al abandono.

Esas dos perritas, Blaky y Ringo, tuvieron suerte, porque hallaron al más cariñoso y responsable de los amos. Adoraba a sus perros. Los alimentaba bien, antes incluso que a sí mismo. verdad. Blaky y Ringo eran su única familia. Hace dos años Ringo enfermó. Aunque Erich hizo todo lo posible para curarla, pagando lo que podía y los veterinarios pusieron el resto, no pudieron salvarla. El vínculo con Blaky se hizo más estrecho si cabe. Ya solo se tenían el uno al otro. Hasta que Erich falleció. Blaky fue llevada a la perrera que gestiona AUPA. Triste, comiendo poco, acercándose a la puerta para ver si regresa Erich. Es muy educada y cariñosa. Si desde algún lugar Erich puede ver a Blaky, solo descansará tranquilo cuando encuentre un hogar donde alguien vele por ella.

 

 

Zeuss, cinco años atado a un árbol

Zeuss es un precioso labrador de 5 años. Alguien se encaprichó de él, pero cuando era tan solo un bebé de pocos meses, decidió que ya no podía tenerlo y lo regaló sin preocuparse de si lo iban a cuidar, a querer y a tratarlo como es debido. Así fue como Zeuss pasó 5 años atado a un árbol, sin ningún tipo de protección y de cuidados, hasta que la policia lo rescató. Cuando AUPA se hizo cargo de él, estaba en condiciones lamentables. Además de desnutrido y con una plaga de garrapatas, tenía una otitis severa, por la que ha tenido 2 intervenciones. Tampoco andaba bien, pero las radiografías revelaron que era tan solo por falta de costumbre. Ahora Zeus ha vuelto a nacer. Está completamente recuperado, es alegre, bueno, noble, obediente, muy comilón y juguetón. Solo espera compartir el resto de su vida con una familia a la que dar todo su amor.

 

 

Álex, el solitario del monte

Este vivaracho mestizo de podenco de apenas 10 meses tenía una hernia escrotal muy grande y una rotura de rotula de nacimiento. Y esas fueron las razones que llevaron a los desalmados de sus amos a abandonarlo sólo en el monte. En AUPA lo tuvieron que operar de urgencia. Su vida peligraba. El domingo correteará por la explanada del Bioparc en busca de amor de sus nuevos amos. Hay algo que le encanta: cazar moscas.

 

 

 

El juguetón: Bartolo

Desde AUPA lo describen muy gráficamente. Es un perro muy alegre, juguetón y cariñoso. Tiene un pequeño problema de acumulación de colesterol en la cornea, pero esta respondiendo muy bien al tratamiento, y ello no le impide en absoluto hacer una vida normal. Se lleva bien con todo el mundo, es obediente y le encanta jugar, tanto que a veces “jugando un poco bruto”, señala la protectora.

 

 

Grecia, amarrada a un poste

Sólo hay que mirar el rostro de esta preciosa perra mestiza de 10 meses para comprobar que es la bondad hecha animal. No pueden haber ojos con mayor cariño y dulzura. Y eso que tiene una terrible historia detrás. Con unos 6 meses la dejaron atada a un poste en un camino en el monte. En AUPA hablan claro sobre cómo alguien puede actuar así: “No sabemos que puede llegar a pensar esta gentuza dejando que sus perras críen sin control y/o cogiendo cachorros y luego abandonándolos en cuanto crecen. Lo que tampoco entendemos es la cantidad de personas que se hace cómplice de actos tan crueles y no denuncia por el miedo al que dirán. Si tu vecino tiene una perra embarazada y consigue “regalar a todos los cachorros”, lo mas seguro es que lo haga de esta forma (abandonándolos en una perrera). O también si tiene un perro que, de repente, desaparece!…entre todos podemos ayudar a los perritos si hablamos con las protectoras que se encargaran de denunciar. Es desagradable, triste y cada vez mas indignante la falta de respeto a la vida que tiene mucha gente”. Grecia forma parte de una camada de cinco hembras, tres de las cuales ya están felizmente adoptadas.

Grecia, atada a un poste.

 

 

La simpatía de Lara Croft

A Lara le ha costado mucho acostumbrarse a la vida en la perrera. “Sabemos que estuvo días vagando sola por un pueblo sin que nadie pudiera cogerla. Cuando entró estaba muy apática, gruñía y no quería relacionarse ni con perros ni, mucho menos, con personas. Ahora Lara, esta preciosa perrita de tamaño mediano-grande, que nació calculamos que en agosto del año pasado, está súper simpática”, explican desde AUPA. La protectora la describe como muy sociable, curiosa, juguetona, “le encanta la compañía y los mimos y se porta muy bien”. Ojo, tiene sus preferencias: “sigue desconfiando de los hombres, lo suyo son las chicas”. Ah, y le pirra otra cosa: jugar con las mantas.

 

 

El glotón Loris

Es un precioso y pequeño Rottweiler de nueve meses. Sólo tiene una debilidad. Lo único que le pierde es la comida. Por lo demás, es un perro muy noble, cariñoso, sociable, simpático y obediente. “Esto nos confirma una vez más que no existen los perros peligrosos. Solo personas crueles e irresponsables”, enfatizan desde la protectora.

 

 

Lucy, la maga de las puertas

Mestiza, con cuatro añitos, no hay puerta que se resista a Lucy. Las abre todas, con mucho ingenio, explican desde AUPA . Aunque está algo gordita, también es muy buena saltando vallas. Además de ágil es muy divertida, muy dulce y cariñosa, obediente y en casa se porta genial. Lo único que necesita es alguien que le haga compañía. Un perrito le vale, pero tiene que ser ella quien lo elija.

 

 

Lupo el pegajoso

 

Entro con un collar de pinchos muy apretado en el cuello. Con dos añitos Lupo es un poco inquieto cuando esta rodeado de perros grandes. Le encanta la compañía de las personas y es muy pegajoso cuando quiere caricias. Simpático y cabezota, con Lupo tendrás un compañero fiel. Eso sí, desde AUPA recomiendan que esté con personas que ya hayan tenido perro porque necesita confianza y unas pautas a seguir.

 

 

La dulce Miss

 

Es una de las ancianitas de los supervivientes que desfilarán el domingo en el acto de AUPA y Bioparc. Tiene unos 10 años. Quizás la abandonaron por su edad. Sin embargo, es una perra ideal, dulce, muy obediente, siempre está de buen humor y da buena energía. No hay más que contemplar su mirada de vieja sabia.

 

 

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Navidad en el Bioparc
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Arturo Checa | 23-12-2016 | 8:11| 0

Ya es Navidad en el Bioparc. Ese eslogan sí que mola, y no algún otro más famoso y con similar cantinela. Porque ver a las leonas dando saltos para explotar los globos que cuelgan de los árboles, a las hienas con la cabeza dentro de los regalos, a los chimpances metiéndose literalmente en las cajas, a los gorilas rasgando papel de regalo con ojillos de ilusión y chupándose los dedos con el gastronómico regalo de su interior, a las suricatas sobre dos patas oteando expectantes una caja colgando sobre su hogar, a los elefantes hurgando con sus trompas en las cajas… Todas esas escenas sí que no tienen precio. Y todas se han vivido en el Bioparc, otra joya de Valencia, donde ya es Navidad.

 

 

Papa Noel se ha adelantado y ha dejado escenas tan lindas como las que se ven en el anterior vídeo. Hienas, leones, suricatas, leopardos, elefantes, chimpancés y gorilas han amanecido decorados y con cajas sorpresa llenos de regalos y delicatessen gastronómicas para cada especie animal. El equipo de cuidadores del parque ha sido el encargado de que las familias de animales comenzaran la Navidad como lo harán muchas familias humanas. No faltó ni Papá Noel, dejando los regalos en los diferentes rincones del parque. Con los animales en sus guardias, claro está, que con civilizados… pero lógicamente salvajes.

Papa Noel coloca los regalos en el Bioparc.

En un año de ‘baby boom’, las crías han vivido algo nunca visto por ellas. Sorprendidas se han quedado la bebé gorila Virunga, la cría de hiena Niru o el cachorro de leopardo Ekon. No menos alucinados los muchos niños que contemplaban el deleite de los ‘peludos’ junto a sus diferentes hábitats. Los animales adultos también han ofrecido imágenes espectaculares, como el león Teimoso que de un salto ha ‘cazado’ una caja llena de carne colocada en lo alto de un árbol, o la manada de elefantes que se ha dado un festín con todas las delicias vegetales que han encontrado junto a los enormes baobabs.

Los chimpances escudriñan un regalo.

Como señalan desde Bioparc, así da comienzo la Navidad comprometida y solidaria del parque valenciano, que también hoy ha abierto su Poblado de las Jaimas. En un entorno original y mágico se ofrece, hasta el 5 de enero, un programa de actividades de ocio gratuitas con contenido lúdico-formativo con juegos y talleres que ayudan a los más pequeños a darse cuenta de la importancia de sus comportamientos para la preservación del planeta.

Las suricatas, expectantes.

La Fundación Bioparc está presente con un espacio donde se da a conocer la importancia del compromiso con el bienestar de los animales próximos y lejanos. Y en el Rincón solidario entidades sin ánimo de lucro como el Instituto Jane Goodall, Aldeas Infantiles, Cáritas, ACNUR, Arcadys, PayaSOSpital, Idogs, Motores Sin Fronteras, Fundación Pequeño Deseo, Fundación Vicente Ferrer y Manos Unidas, realizan cada día una actividad distinta.

La gorila, con su bebé y su regalo.

También se pueden entregar juguetes nuevos o en buenas condiciones para otros niños en un espacio habilitado para la recogida solidaria que, con el lema ‘Todos los niños merecen jugar’, se ha organizado a favor de la Fundación ANAR y en colaboración con El Corte Inglés.

El león 'atleta'.

 

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La adorable “asesina” Bunny
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Arturo Checa | 02-12-2016 | 7:43| 0

Esta es la historia de Bunny. Muchos al verla por la calle, cuando su ama aún no se había convertido en su verduga, debían pensar al cruzarse con ella: ‘¡Uf!, me cambio de acera, no sea que me vaya a pegar un bocado, que con los pitbulls nunca se sabe…”. La leyenda negra que acompaña a esta raza. El estigma que no se pueden quitar de encima los perros de presa. Eso pese a que razas como los collies, huskys o samoyedos, por su carácter nervioso o cruce de genes caninos, acaban resultando más nerviosos y, por ello, propensos a protagonizar alguna que otra agresión. Quizás ese estigma fue la razón que llevó a su propietaria a abandonarla. La siempre acusadora mirada de otras madres cuando sus niños intentaban tocar su cabezota. El recelo de los dueños de otros perros. La injusticia en la que caemos siempre que generalizamos. Con perros o con humanos.

No pretendo negar que los pitbulls, los Staffordshire, los dogos argentinos, los rottweiler o los presas canarios llevan en su ADN la agresividad, la defensa de los humanos que los propios humanos les hemos inculcado. Aunque luego aborrezcamos de ellos. Pero sólo hay una gran verdad: un perro es lo que es su amo. Si el amo es un descerebrado, el can lo será. Si no, será todo lo contrario: un corderillo. En este post, lo de “una imagen vale más que mil palabras” alcanza la proporción de verdad absoluta. Así que no escribiré más. Ha sido lo justo para introducir este maravilloso vídeo. El vídeo del rescate de Bunny. El vídeo con el que, si alguien después de verlo sigue pensando que los pitbulls son perros asesinos, es que no le cabe ni un ápice de cordura ni ternura en el cuerpo.

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Héroes de cuatro patas
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Arturo Checa | 04-11-2016 | 7:43| 0

(VOTA AQUÍ A HÉROES DE 4 PATAS
EN LOS PREMIOS TEAMING)

 

Han salvado vidas participando en el asalto de casas ocupadas por peligrosas bandas de Europa del Este. Han detectado partidas de coca, hachís, heroína o marihuana en puertos y aeropuertos, sacándolas del mercado y evitando que hubiese nuevos adictos, nuevas familias rotas por la maldita droga. Se han dejado la piel y las patas en la nieve o andando horas por el monte, como integrantes de grupos de rescate, para salvar la vida a excursionistas extraviados o ancianos perdidos. Son Danko, Rex, Lucky, Oti… algunos de los héroes de cuatro patas que hoy, jubilados, viven ya con familias de adopción. O como Negro: “Hola, me llamo Negro. Un perro policía jubilado. He cambiado de vida y de aires, y quiero compartir con vosotros algunos de mis mejores momentos”, dice en su página de Facebook. .Otros como Enma, Phanton, Yoda o Mago aguardan la oportunidad de ser adoptado y empezar una nueva vida.

Danko, una leyenda en la Policía Nacional.

Son héroes de cuatro patas, perros que tienen una plácida jubilación tras haberlo dado TODO por la sociedad al servicio de la Policía Nacional, Guardia Civil, Bomberos, Protección Civil, Ejército… Y es gracias a Héroes de 4 patas, que así se llama la asociación surgida en 2015 e integrada por policías nacionales, con un objetivo: buscar un hogar a los que fueron sus compañeros.

La leyenda Danko y Sherpa, su hermana en su nueva vida.

Por mucho que yo os cuente, seguramente NADA lo resume y transmite mejor que este precioso vídeo grabado por compañeros hablando de compañeros. Puro amor:

Lo cuentan ellos mismos también en su web: Héroes de 4 Patas nace en Enero del año 2015 y va creciendo gracias a la ilusión de un pequeño grupo de personas amantes de los animales, pertenecientes a Policía Nacional, que siendo conscientes de las carencias existentes en España en lo referente a la jubilación de los perros de trabajo utilizados por las distintas Unidades Caninas, deciden crear esta organización sin ánimo de lucro, con el objetivo fundamental de ofrecer una retirada digna y de calidad a los Héroes de 4 Patas que durante gran parte de su vida han estado al servicio de la Sociedad. Igualmente, queremos dar a conocer la historia y la labor tan importante que realizan a diario, tanto guías como perros, y finalmente pretendemos conseguir  que dejen de ser una simple herramienta de trabajo y se les valore como auténticos compañeros.
Su logotipo resume su espíritu. También lo resumen ellos: “Simboliza la chapa de un perro,  utilizando los colores corporativos de cada cuerpo: Rojo (Bombero), Azul (Policías) y Verde (Guardia Civil). El símbolo se compone de un escudo (símbolo de protección y elemento omnipresente en los héroes), y un H de “Héroes” con terminaciones que recuerdan huesos (símbolo de premio para perros). Como se puede apreciar se ha tratado de cuidar hasta el último detalle, deseando que el  logotipo represente la esencia de este proyecto”.

Lily, otro mito en la Policía Nacional.

Hablando de los perros de trabajo, hay que decir, que su vida laboral oscila en torno a los 8-9 años, es decir, dedican toda su juventud a prestar servicio, y cuando sus facultades empiezan a mermar, o no pueden desempeñar sus funciones, entonces son jubilados. También existe la posibilidad de perros jóvenes que tras ser adiestrados para colaborar con dichos cuerpos, finalmente carezcan de las aptitudes necesarias para el papel que deben desempeñar y sean rechazados para ese trabajo.

A Lily tienen que operarla de una pata. Parte del dinero del premio será para ella.

Y esta es la encomiable labor que realizan Héroes de cuatro patas y por lo que he realizado este post: para pediros que votéis a esta ong en los Premios Teaming, una votación en internet a la mejor campaña de marketing solidario y a la que concurre esta asociación.

Negro, con el policía nacional y doble medallista olímpico en piragüismo en Río, Saul Craviotto.

Ahora mismo van en segundo lugar. Hagamos que vayan los primeros, para hacerse con los 1.000 euros de premio, o al menos con los 500 del segundo. Puedes votar AQUÍ hasta el 8 de noviembre. Con el dinero seguirán manteniendo a un sinfín de héroes hasta lograr su adopción. O podrán operar de una pata a Lili, una ‘abuelita’ de la policía nacional, otro mito del cuerpo como Danko, una pastor belga malinois jubilada y que sólo espera recibir el mismo cariño con el que ella trabajó cada día para salvar vidas.

Oti, en el paraíso en el norte de España tras su adopción.

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La cocinera de los 3.000 clientes al día
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Arturo Checa | 14-10-2016 | 7:28| 0

Raquel Marqués es posiblemente una de las cocineras con más éxito de Valencia. Y con más trabajo. Cada día tiene 3.000 clientes en su ‘restaurante’. Ni uno más ni uno menos. Ninguno falla. Aunque tampoco suele tener más. Por algo en su cocina tiene un diploma de ‘supercocinera‘.

El diploma de Raquel.

Otorgado por sus propios clientes. No hay ‘local’ gastronómico más concurrido en la ciudad. Raquel Marqués es la jefa de cocina de animales del Bioparc. Y conocerla, comprobar la alegría con la que hace su trabajo, la sonrisa con la que relata como trocea la fruta con la que acompaña la dieta de los carnívoros o con la que despieza unos pollos para los felinos, el hecho mismo de visitar uno de los sitios menos conocidos de esta maravilla de parque de animales, por todo ello ya es más que una suerte tener este blog.

El primer mito (o mejor leyenda urbana) que destierras en cuanto pones un pie en la impecable cocina del Bioparc es aquel de “a los animales les deben dar fruta pasada, carne a punto de quedar en mal estado y alimentos más bien pasaditos”. Cuando uno aprecia el lustre de los platanos (un empleado del parque pasará luego a comerse uno), el brillo de la carne, el aspecto de los tomates, las acelgas, las lechugas… o la vivacidad de los gusanos (estos no son precisamente apetecibles, aunque sí sean un manjar para driles o mangostas), se da cuenta de que la calidad brilla por su presencia.

Una macedonia para chuparse los dedos.

“Al final es una cuestión de lógica: un buen alimento, sano y con todas sus propiedades, acaba suponiendo una buena salud de los animales, y eso lo que aquí buscamos”, cuenta Kielo Bokoko, del departamento de Comunicación de Bioparc, mientras observa un plátano con mirada de apetito.

Pollitos, un manjar para los felinos.

 

Las cifras del Bioparc son tremendas. Unos 100 menús se mete entre pecho y espalda Raquel. Más bien pasan por sus manos, para contentar a más de 3.000 animales de unas 200 especies. Nunca antes había trabajado en un restaurante. “Mis padres tenían un bar”. Y algo ahí se desfogó la ‘superchef’. La lista de la compra, la que se maneja a diario, lo dice todo:

  • 570 kilos de alfalfa y heno.

  • 300 kilos de fruta y verdura.

  • 250 de piensos variados.

  • 130 de carne (de caballo, pollo, pollitos, ternera, palomas, codornices, conejos, ratas y ratones).

  • 20 kilos de pescado.

  • 2 kilos de arroz.

  • 1 kilo de gusanos.

  • 20 unidades de yogur

  • 9 litros de zumos.

  • Caldos e infusiones en invierno.

  • Helados en verano.

     

    La pizarra de los secretos.

     

Da gusto pasear por las cuatro cámaras frigoríficas de la cocina del Bioparc. A mediodía aparecen a rebosar de cubos de verdura, fruta, pienso… Son las cenas. Raquel los deja preparados para sus chicos Aún queda algún cubo de los helados con los que se deleitan los animales en verano. A los chimpances sobre todo les apasionan. No menos que el pan a los elefantes. “Se pirran por él”, resume Raquel. Junto a las cámaras hay montañas de chuscos de pan, golosinas para los paquidermos.

Gusanos a mansalva.

En una pizarra, mil y un secretos de la cocina de los 3.000 comensales. Como la ‘nueva dieta de las cigüeñas’, que hay que sacar del congelador ocho ratones para los marabús, o tres codornices para los talapos o un conejo para los leopardos y las fosas. Mil y un detalles del mimo con el que se trata a las especies. O consejos que demuestran el afán de la tarea entre fogones: “Dios bendiga a quien no me haga perder el tiempo”.

Todo esto se comen sólo los leones.

En una barreña junto a Raquel, uno de los menús para una de las especies más delicadas. El puré de los oricteropos, el cerdo hormiguero, con arroz, manzana, pienso de perro… todo bien trituradito para que el oricteropo lo acepte. Ellos también tienen su paladar. A Tata, una de las leonas, no le gusta la carne de caballo. La otra cara de la moneda es Keops, uno de los leones más veteranos del parque, con 18 años. “¿Está enfermo?”, se preguntan algunos al verlo siempre delgado y siempre delgado. Todo lo contrario. Nadie zampa más que él. Más de 23 kilos de carne a la semana, entre caballo, pollo y vaca.

La bandeja de las tortugas es digna de un autoservicio vegetariano: escarola, col china, endibias, col, apio, puerro, zanahoria, rábano, remolacha, pimiento, pepino, calabacín y lechuga. Casi nada. ¿Y la cena de los gorilas. Seis lechugas, 18 zanahorias, 12 pepinos, seis puerros, 12 cebollas, una calabaza, 12 manzanas, 12 platanos y una piña. Espectacular. Luego hay quien cuestiona que el Bioparc es muy caro…

Santi y Pablo, con el rancho de los elefantes.

A los cachorros que lo necesitan se les alimenta con biberón. Pero siempre se intenta que sea lo menos posible. Seguir el camino de la naturaleza. “Cuando a la madre no le sube la leche o alguna cría es rechazada, pero siempre como último recurso”, explica Bokoko. Otro espectáculo es ver a los elefantes alimentarse en el interior de la roca. Los visitantes no disfrutan de ello, es uno de los secretos internos del Bioparc. Desde la cueva de Kitum se ve a los paquidermos aglomerados alrededor de una roca. La roca, la llaman los empleados. Como Santi y Pablo, los encargados de abrir un cubículo con seis orificios para las trompas de los animales. Allí echan heno, paja y una bola gigante para que los elefantes saquen la comida del dentro. “Se trata de que no consigan todo automáticamente, que tengan que trabajárselo, como en la vida real“, explican sus cuidadores. Ahí va el vídeo de ese mágico instante.

Al final, hasta en el corazón de Valencia, los animales viven como si estuvieran en la mismísima sabana. Esa es la grandeza del Bioparc.

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