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El hombre del presidente

2012 mayo 8
por Antonio Badillo

Pellegrino necesitará suerte. La etiqueta de heredero del exitoso ‘método Benítez’ representa demasiada carga para un joven técnico con todo el futuro por escribir. Sin embargo, ya trae su primera victoria bajo el brazo. Desde el infausto fichaje de Koeman, el Valencia no tenía un entrenador que pudiera considerarse de la cuerda del presidente de turno. Condenado al papel de patito feo, para unos y otros Emery siempre fue un postizo. Al contrario que Mauricio. A éste lo trae Llorente porque cree en él. Ve en su desgarbada figura el nexo con el pasado más glorioso del valencianismo y eso le anima a jugársela.

Para poner en valor el crédito que amasa el argentino, nada como repisar la andadura de su predecesor. Emery llegó al Valencia de segundo plato, tras la deserción de Marcelino y avalado por un secretario técnico, Juan Sánchez, que estaba a 53 días de dejar de serlo.

Sin tiempo para debutar, ora leía que Luis Aragonés lo iba a mandar al paro, ora contemplaba cómo la jefatura del club pasaba de Soler a Villalonga y de éste a Soriano… Nada menos que Soriano, el hombre que había dedicado toda la primavera a fantasear con un pretencioso proyecto deportivo liderado por Mourinho. Como no llegó al club en plan conquistador, sino en régimen de alquiler, el nuevo mandamás apostó por el vasco, pero en privado siempre reconocería que su idea original era otra.

De la tecnocracia aún cabía esperar menos pasiones. Llorente vio en Emery al jefe de área que no se ajusta al perfil ideal pero cumple objetivos en una parcela incómoda y permite canalizar esfuerzos hacia otras preocupaciones. Las pocas veces que el gestor cayó en sus brazos fue más por despecho hacia Fernando que fruto de una plena sintonía.

A Pellegrino todo le resultará más fácil. Siendo imposible traer a Benítez y más aún clonarlo, no parece mala idea fichar a su discípulo. Un técnico serio como Emery y que tendrá lo que éste nunca conoció, el colchón de la confianza. Porque Mauricio sí es un hombre del presidente.