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Polvos low cost

2012 septiembre 13
por moody

Hay gente que sólo se muestra tal y como es en la cama. O más interesante, personas que se descubren a sí mismas cuando se acuestan con alguien. No tiene por qué ser el primero. Esos primeros polvos ingenuos pocas veces aportan algo. Es más, el desconcierto puede ser incluso más interesante cuando más tarde llegas a comprender que no eres como pensabas que eras. Joder, qué profundo me está quedando esto. A ver, el primer caso es más habitual, sin duda. Lo de las apariencias. Normalmente, el que es gracioso, generoso, simpático se comportará en la cama del mismo modo. O eso suele ser la norma.  La teoría, vaya. Aunque en esto cuenta más la práctica. Si te encuentras con un egoísta y soso, olvídate de tener buen sexo. Esa apariencia parte de gente que parece aburrida y luego es divertida, que parece fría y calculadora y luego se deja llevar, es decir, hacer y que le hagan. Sin embargo, si rascas un poco –en la conversación, claro está- no tardas en ver el fraude.

Vayamos a la segunda parte. Esos y esas que un día dicen…”Coño, qué me pasa. No era así y ahora…”. ¿O sí lo era y no lo sabía?. El verano suele ser buena época para conocerse. Y ella, al parecer, está encantada de haberse conocido. Pero en el sentido literal. De la timidez de la primera noche en un garito de playa ha pasado a ser otra. Con 34 años, recín cumplidos, y ahora se ve distinta en el espejo. “Creo que he perdido el control”. “Nunca había pensado tanto en sexo en tan poco tiempo”. Y lo mejor es que este desenfreno sexual lo comparte casi por obligación, aunque esconde los detalles. Más emocionante guardarse algo para uno o para una. Ahora, de cada cien mensajes que manda reconoce que más de la mitad son de sexo. Cogió un avión -low cost, of course- hace unos días sólo para repetir la experiencia durante 24 horas. Y lo volvería a hacer, dice. Y, en el trabajo, admite que pierde la concentración con facilidad. Ahora también ella escucha “Sex on fire”. Bueno, es lo que tiene conocerse.