Las Provincias

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Rocanroleando a base de bien
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César Campoy | 04-10-2013 | 05:20

“Voy a contaros, amigos,
algo genial que yo vi,
es la calle más famosa,
llamada Carnaby Street”

Carnaby Street, Los Huracanes (1967)

 

Imaginamos que, como en todo, habrá excepciones, pero estamos seguros de que la mayoría de bandas que pueblan el planeta estarían encantadísimas de conseguir, algún día, una repercusión popular que se acercase mínimamente al logrado por los redescubiertos Badfinger tras el sublime cierre de Breaking Bad. Habrá quien reniegue de reconocimientos masivos, y lo entendemos, pero damos por supuesto que son muchos los creadores que desean que su arte sea admirado por el mayor número de personas y, si traspasa fronteras, mejor que mejor.

Estas tierras han dado a luz más de un pionero en ese aspecto. Mientras, en la década de los 60, los omnipresentes y poderosos Los Bravos y Los Brincos pugnaban por convertirse en el primer conjunto español en pegar el pelotazo definitivo más allá de los Pirineos, un chavalín de Xàtiva, nuestro perenne Bruno Lomas, venía pisando suelo galo desde principios de la década. Vamos, que es cierto que, pocos meses después de su nacimiento, los de Black is Black ya habían paseado su buen hacer por países como Mónaco, Inglaterra, Alemania, Holanda o Italia, habían regresado de una gira frustrada por los Estados Unidos, habían vendido más de un millón de copias, en todo el mundo, y habían actuado en el Olympia parisino, pero precisamente antes de pisar las tablas del mítico escenario mundial, el bueno de Emilio Baldoví ya lo había hecho (le siguió, poco tiempo después, curiosamente, otro setabense ilustre, Raimon), dejando boquiabiertos a propios y extraños, entre ellos al influyente empresario Bruno Coquatrix, o la estrella roquera Johnny Halliday, uno de los espejos donde Lomas quiso reflejarse en sus inicios. En París, incluso, Bruno llegó a registrar algunos temas en compañía de Los Rockeros bajo el sello Bel-Air, y continuó girando por tierras galas durante varios meses donde, cuentan, disfrutó de la fama y el dinero como sólo él sabía hacerlo.
 

Bruno et ses Rockeros

No está claro por qué Bruno no volvió a pasear su fiereza interpretativa por los escenarios internacionales. Lo que sí se sabe es que, todavía en la década de los 60, cuando el de Como ayer vivía en España su época dorada, a partir de interminables giras, películas, portadas y anuncios de vaqueros, su sello llegó a idear una especie de reconquista gala, y Lomas entró en el estudio para, sobre la base instrumental de algunos de sus temas, incluir alguna versión en francés, que nunca acabó de ver la luz oficialmente. Una pena, porque las revisiones de composiciones como Ayer cumpliste los 16 o la celebérrima Amor amargo tenían todas las cartas para, al menos, haber despertado algo de expectación en la capital del Sena.
 

Bruno, a la francesa

 

El caso es que, la de Bruno no fue la única aventura musical valenciana en busca de gloria mundial. Muchas son las figuras autóctonas que, desde entonces, probaron suerte con mayor o menor fortuna. Los Huracanes de Víctor Ortiz en su última época, llegaron hasta Centroeuropa, pero no fue hasta la irrupción de grandes voces como las de los malogrados Juan Camacho y Nino Bravo, y, sobre todo, Camilo Sesto, cuando la valencianía musical realmente traspasó fronteras de manera inequívoca. Camacho editó algunas de sus referencias en Sudamérica, los Estados Unidos o Alemania; Nino actuó en escenarios de medio mundo, y sus discos llegaron a distribuirse, incluso, en países como Angola o Turquía, y Camilo, sin duda, alcanzó cotas de internacionalización y fama difícilmente igualables por muchos artistas mundiales: Además de pisar los auditorios más prestigiosos y masivos del planeta, grabó y distribuyó sus canciones en idiomas como el inglés, portugúes, italiano, alemán… Incluso llegó a frecuentar cadenas televisivas japonesas como invitado especial.
 

Camilo conquista el Madison Square Garden

 

Desde entonces hasta nuestros días, la verdad, poco más. Sobre todo en lo que a proyección universal de ritmos roqueros fabricados en la terreta se refiere. Casos contados; sobre todo en latitudes americanas, como los de, hace ya unos años, Seguridad Social (en menor medida, Girasoules), o, más recientemente, La Habitación Roja, que han encontrado, en México, un refugio casi sagrado. Y, precisamente, compartiendo sello con los de l’Eliana, otros valencianos que ansían horizontes lejanos. Cuando, en 2010 lo valencianos Polock vieron que su Getting Down from the Trees había sido editado en países como Norteamérica, México, Japón y buena parte de Europa, tuvieron muy claro que su futuro estaba fuera de nuestras fronteras. Así llegó a ser y, de hecho, es posible que llegaran a ser más conocidos en algunas localidades de Míchigan, que en la comarca de la Vega Baja. En su ciudad de nacimiento, eso sí, llegaron a compartir escenario, en aquel multitudinario MTV Winter, junto a referencias mundiales como Franz Ferdinand o Mando Diao. Hasta hace poco preparaban su segunda criatura, que pretenden convertir en visado ilimitado definitivo.

También es cierto que, hoy en día, merced a las nuevas tecnologías, parece que el mérito es menor. Hasta hace cuatro días, si querías que te conocieran más allá de Andorra o Melilla, tocaba, en la mayoría de los casos y si no contabas con el apoyo de una gran compañía, coger tu furgoneta y lanzarte a la aventura, como hicieron, en los 90, bandas valencianas como los avanzados a su época R.C. Druids, que llegaron a actuar en algunas ciudades de Europa e, incluso, Marruecos.

Y prácticamente así se lo trabajaron nuestros protagonistas de hoy. Cuando, hace una década, Juanito, Fletán y compañía quedaron por primera vez para tratar de dar rienda suelta a su pasión garagera y roquera más desenfrenada, muchos fueron los que gustaron de aquella aventura bautizada de una forma tan peculiar, pero no tantos los que apostaron por que, dos lustros después, Wau y Los Arrrghs!!! se iba a convertir en una de las formaciones de culto más internacionales de nuestro territorio. Bien es cierto que el público que gusta de los ritmos de Wau es tan exigente como fiel, pero tampoco erramos cuando afirmamos que, por regla general, pocos son los no formados en esta mezcla que de punk, garage, rock, beat y ye-yé, que acude a un concierto del quinteto, y no sale con ganas de repetir.

El caso es que, desde l’Horta para el resto del planeta, Wau y Los Arrrghs!!! se han convertido, hoy por hoy, en uno de nuestros conjuntos con más fans desperdigados por el universo. Tras publicar un EP editado por Kawanga Records, el año de su nacimiento, poco tiempo después ya estaban dando buena cuenta de su salvaje directo en tierras italianas. Y, unos meses más tarde, en países como Francia, Holanda, Bélgica y Alemania. Ipso facto, el sello Voodo Rhythm los ficha, y su primera referencia larga, Cantan en Español (2006) comienza a distribuirse en puntos de medio planeta. Las ásperas y contundentes interpretaciones de adaptaciones y temas propios como Demolición, Lo que quiero o Momia Twist descolocan al más gamberro.
No obstante, es con la edición de su segundo LP, ¡¡¡Viven!!! (Slovenly Recordings-Munster, 2009), cuando todo se despendola definitivamente. Consiguen convertirse en un conjunto de culto, vuelven a girar por buena parte de Europa y, en esta ocasión, acaban dando el salto a las Américas: Estados Unidos, Puerto Rico y, sobre todo México, donde sus seguidores son fiel legión, no dan crédito a lo que ven. Además, Ramón Jiménez les persigue durante tres años para rodar uno de los documentales musicales más inconcebibles de la historia, Agáchate y mira mi corazón.
 

Mientras tanto, en México…

 

A partir de aquí, el más difícil todavía. Conseguir mantener un estatus y demostrar, definitivamente, que aquel primer ensayo en aquel húmedo local, 10 años atrás, sería el germen de algo más que una broma con clase. La prueba la acabamos de descubrir. Se llama Todo roto, y es un despiadado tratado de punzante beat editado por sus amigos de Slovenly Recordings, y producido con la colaboración de un viejo conocido de la banda, Jorge Explosion. Un trabajo sorprendente que mantendrá viva la llama de Wau y los suyos durante mucho tiempo. ¿Una muestra? Una declaración de intenciones a partir de aquella maravillosa rareza de The Kinks, Time Will Tell, rebautizada como Todo lo voy a romper.

Como muestra, un pedazo de botón difícilmente eludible: su concierto de presentación en Valencia. Será este sábado, en la sala Wah-Wah. Habrá que aprovechar que los pillamos fresquitos porque, durante este mes de octubre y el inicio de noviembre, el quinteto se va a marcar 25 conciertos en menos de 30 días (sí, así son las giras de Wau), recorriendo toda España, Francia, Bélgica y Holanda. Sí, sí, en apenas cuatro semanas. Y si esto les parece poco, en unos meses, cuando su Todo roto ya esté distribuido en puntos de venta de Europa, Asia y América, se tercia un nuevo tour salvaje cruzando de nuevo el charco. Ay, si Bruno Lomas levantara la cabeza… pues lo más seguro es que encontraría sitio en la furgoneta de Wau y Los Arrrghs!!!, ¿no?
 

Posando para la eternidad

 

¿Que si hay otras recomendaciones autóctonas para los próximos días? Pues la familia de La Colina 45 entrega sus premios en la sala Loco Club este 8 de octubre. Entre los galardonados, el grupo Flaco Favor, el Kraken Rock Bar, Cabanyal Íntim, Revista Bostezo, Oldies o el programa radiofónico Club de Amigos del Crimen. Además, habrá premio honorífico para el gran Julio Galcerá. La música en directo correrá a cargo de Pretty & Nice y Los Radiadores, acompañados de un numeroso grupo de invitados especiales. Unos días antes, precisamente este viernes día 4, y también en el Loco Club, Señor Mostaza se lucirán con uno de sus siempre recomendables conciertos pianoacústicos, vamos, que serán Luis Prado y Paco Tamarit los encargados de repasar, con su habitual gusto por la chanza, la última creación de la banda, Delitos y faltas (Hall of Fame, 2013), así como sus grandes éxitos y, ya saben, más de una particular versión.

Dos citas que, sin duda, seguirán dándonos la razón cuando sigamos recomendándoles que consuman cultura y, si es cercana y de calidad, mejor que mejor. Por regla general, no se arrepentirán

  • Rafaelmatisse

    Imaginemonos si habra trascendido Camilo Sesto; hoy despues de mas de 40 años de su primer viaje a America, no hay lugar en el que no suena su musica siempre vigente. Todo un FUERA DE SERIE…

Sobre el autor César Campoy
Curioso por naturaleza. Más de media vida escribiendo.

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