Las Provincias

img
Fecha: diciembre, 2015
¿Te contratarías a ti mismo?
Amalia López Acera 16-12-2015 | 12:52 | 0

Esta pregunta puede parecer un sinsentido ya que todos contestaríamos que “por supuesto” que me contrataría a mí mismo. Pero vamos a ponernos en el caso de que nosotros somos los reclutadores de una empresa y tenemos que elegir entre varios candidatos. En este caso, ¿estamos seguros de que somos los mejores candidatos de todos los que se presentan para un puesto de trabajo?

Pixabay (banco de imágenes gratuito)

Cuando éramos pequeños nuestros padres nos decían “no te compares con nadie”, de hecho, muchos se lo decimos hoy en día a nuestros hijos, pero esta enseñanza que está bien cuando somos niños,  deja de ser tan útil cuando nos incorporamos al mercado laboral.

Ahora tenemos que compararnos con el resto y debemos hacerlo constantemente, porque además es lo que las empresas van a hacer con nosotros: comparar entre un buen número de candidatos y quedarse con el mejor de ellos. Ni más ni menos es en esto en lo que consiste un proceso de selección.

Es por tanto importante comparar, y también “espiar”, esto también nos decían de pequeños que no estaba bien. Saber qué es lo que están haciendo otros profesionales, cómo se están formando, qué habilidades tienen o cuáles son las novedades de nuestro sector es fundamental para saber si estamos jugando en igualdad de oportunidades, o por el contrario tenemos carencias que van en contra nuestra.

En una ocasión atendí a un señor que era albañil y llevaba casi 2 años en paro. El motivo de su consulta era que le había salido una oferta de trabajo y la empresa que le había seleccionado le pedía la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC). Él no la tenía, y lo que es peor, desconocía que desde hacía un tiempo tener la TPC era un requisito imprescindible para poder trabajar en el sector de la construcción.

Este desconocimiento tuvo en su caso graves consecuencias ya que no pudo conseguir la oferta de trabajo ya que al no tener la TPC el empresario terminó contratando a otra persona que sí que la tenía. Por eso, saber qué es lo que se está exigiendo a los profesionales en nuestro sector y estar al día de todas las novedades, nos permite ir adquiriendo los conocimientos y habilidades para situarnos en la “parrilla de salida” el día que tengamos que enfrentarnos a un proceso de selección.

Muchas personas desconocen este tipo información, ya que es verdad que no es fácil estar al tanto de todo, y por ello, el papel de los técnicos y los orientadores de los servicios públicos de empleo es fundamental. Podemos recurrir a ellos de forma periódica para estar al día de todas estas cuestiones, aquí os dejo el enlace para solicitar cita previa por internet con un orientador en el SERVEF, porque más importante que tener un currículum que recoja todo lo hemos hecho, es tener ese currículum adaptado a lo que el mercado laboral va requiriendo en cada momento.

Cualquier proceso de selección es en realidad una competición en el que el resto de candidatos son nuestros adversarios. No se trata sólo de ser bueno en lo nuestro, sino de ser el mejor de todos los que se presentan. Si supiéramos cuál es la formación, la experiencia o las habilidades que tienen el resto de candidatos a los que nos enfrentamos, a lo mejor nos daríamos cuenta que mientras algunos están jugando en primera división, otros lo estamos haciendo en tercera.

Ver Post >
beBee, la nueva red social que va más allá de LinkedIn
Amalia López Acera 02-12-2015 | 2:09 | 0

Uno de los principales elementos de cualquier estrategia de búsqueda de empleo es contar con una amplia red de contactos que nos ayude a conseguir nuevas oportunidades profesionales. Desde la aparición de internet las posibilidades de aumentar el número de personas con las que nos relacionamos ha crecido de forma exponencial gracias sobre todo a las redes sociales.

Una de las redes más conocidas y utilizadas es LinkedIn, con cerca de 7 millones de perfiles en nuestro país, pero esto es en España, ya que Francia tienen más influencia Viadeo, y en Alemania, Xing. Esto último es importante tenerlo en cuenta si lo que queremos es enfocar nuestro negocio o nuestra búsqueda de empleo en estos países, ya que es ahí donde tendremos que dirigir nuestros esfuerzos para encontrar posibles contactos.

En un artículo de Alberto Iglesias Fraga de este mismo año señalaba que aunque LinkedIn superaba los 400 millones de usuarios en todo el mundo, sólo 1 de cada 4 usuarios es activo en la misma, lo que sitúa a esta red social en las últimas posiciones en cuanto al uso que de la misma hacen sus usuarios.

Entre las razones que apunta Iglesias para justificar la poca actividad de la red pueden estar “su carácter marcadamente profesional, o las menores capacidades de interacción que tiene frente a otras redes sociales”.

Ante esta situación, en febrero de este mismo año veía la luz una nueva red social enteramente española, beBee, que si bien se define como una red social de afinidad (Affinity Networking) el componente profesional tiene un gran peso en la misma y hace que en mucho ámbitos se la conozca como la “LinkedIn española”.

Cada día se registran en beBee más de 35.000 nuevos usuarios y cuentan con más de 9 millones de perfiles, de los cuales 3,7 millones están en España. Así mismo, tienen registradas 200.000 empresas y podemos encontrar 46.000 propuestas de empleo, ya que las oportunidades profesionales pueden venir bien a través de una colaboración, unas prácticas o una oferta de trabajo. También hay que destacar que cualquier profesional puede ofrecer sus servicios, lo que la convierte en un buen escaparate para aquellas personas que trabajan como autónomos o freelance.

BeBee tiene unas características que la hacen sin duda más atractiva que LinkedIn, ya que va un paso más allá al propiciar no sólo contactos profesionales, sino que permite que los usuarios conecten con personas a través de sus colmenas (o grupos), en función de sus intereses personales.

Su diseño es más atractivo y “amigable” que LinkedIn asemejándose en sus funciones y apariencia a Facebook.

El crecimiento de beBee es imparable y ha sorprendido incluso a sus propios creadores ya que aunque empezó en España ya cuentan con 1,1 millones de usuarios en Brasil, 700.000 en México o 600.000 en la India, y tienen previsto expandirse en breve a Canadá, Australia o Estados Unidos.

También cuentan con un grupo de influencers como la campeona olímpica Ona Carbonell, el chef Rodrigo de la Calle, las blogueras de moda Rebeca Labara y Helena Cueva, el empresario Eduardo Díez-Hotchleitner y el social media influencer Alfredo Vela Záncara.

Lo más interesante que ofrece beBee sin duda son sus grupos o colmenas en donde te puedes unir y conectar con otras personas en función de tus intereses profesionales (así encontramos el grupo de “oficios y profesiones”, uno de los más numerosos con 1.300.000 miembros, de “administrativos” o de “fontaneros”) y otros con intereses más personales como pueden ser la moda, la gastronomía o los viajes. Además, si no encontramos ninguna colmena que nos interese (algo difícil si tenemos en cuenta que hay más de 18.000), nosotros podemos crear el nuestro.

Sin duda, la aparición de beBee viene a aumentar las redes sociales profesionales existentes en un mercado en el que LinkedIn tenía hasta ahora la hegemonía. Para todos aquellos que buscamos aumentar nuestras redes contactos para generar nuevas oportunidades profesionales es sin duda una nueva herramienta a tener en cuenta.

Ver Post >
¿Cómo me puede ayudar un orientador laboral?
Amalia López Acera 01-12-2015 | 1:49 | 0

La figura de los orientadores laborales es clave dentro de las estructuras de los servicios públicos de empleo siendo uno de los servicios más demandados por los ciudadanos. Muchas personas cuestionan su trabajo porque desconocen en muchos casos las ventajas que puede tener el hecho de recurrir a ellos.

Fuente: SERVEF

Estamos acostumbrados a creer que solos podemos resolver nuestros problemas, de ahí que muchas personas no acudan a un psicólogo si tienen un problema, a un mediador familiar o como es el caso, a un orientador laboral. Todos creemos que sabemos cómo buscar empleo, y que si no lo encontramos es porque no hay ofertas de trabajo, no porque no sepamos cómo hacerlo.

En una situación como la que hemos vivido en las últimas décadas en las que había más ofertas de trabajo que personas demandantes, su función parecía no tener mucho sentido ya que era fácil encontrar empleo. Pero en unos momentos como los actuales en los que el mercado laboral ha sufrido importantes cambios, no sólo por la reducción del número de ofertas, sino por otros factores añadidos como el cambio de perfiles profesionales, la forma en cómo las empresas buscan y seleccionan a los candidatos, o la necesidad de contar con nuevas habilidades o skills hace que su función haya tomado importancia.

¿En qué puede ayudarnos un orientador profesional?

  • Lo primero de todo es que nos ofrece una atención personalizada. Se ha acabado el tiempo en el que se daban “recetas” iguales para todos, ya que no es lo mismo una persona que tenga formación universitaria que una que no tenga estudios, ni alguien con 25 años a otra que pasa de los 50. Un orientador nos dará una atención personalizada en función de nuestras circunstancias personales y profesionales. Para ello utilizan el IPI, itinerario personalizado de inserción.

  • Diseñar una estrategia de búsqueda de empleo. No se trata de enviar cientos de curriculums a modo de spam o visitar empresas de forma aleatoria como solíamos hacer unos años. Todavía hay muchas personas que comentan “voy a ir al polígono a dejar curriculums”, hoy esa táctica ya no funciona. Un orientador nos ayuda a saber cómo podemos diseñar nuestra propia estrategia de búsqueda para que sea lo más efectiva posible seleccionando dónde tenemos que ir, no se trata tanto de la cantidad de curriculums que enviemos sino de la forma en que generemos las oportunidades profesionales.

  • Definir el perfil profesional que necesitamos para adecuarnos a las necesidades actuales del mercado laboral. Puede ser que sea necesario un curso de formación concreto (factura plus, certificado de profesionalidad o un módulo de formación profesional) o bien decirnos que no es necesario ya que tenemos la formación adecuada y que sin embargo es importante desarrollar una habilidad como el manejo de redes sociales profesionales como LinkedIn.

  • Fijar nuestro objetivo laboral y ayudarnos en la toma de decisiones sobre una opción u otra, mostrándonos las ventajas e inconvenientes de elegir por ejemplo entre preparar unas oposiciones, montarnos un negocio o buscar empleo por cuenta ajena. Elaborar juntos un DAFO es importante ya que nos ayuda a ser realistas sobre las opciones que barajamos. En muchas ocasiones pedimos consejos a familiares o amigos pero es recomendable contar con un profesional objetivo que nos ayude a tomar una decisión.

  • Elaborar un buen curriculum. No sólo en papel, sino también un curriculum 2.0 ya que en una situación como la actual contar con un perfil en LinkedIn o beBee es igual de importante o más que tenerlo en papel.

  • Saber cómo buscar ofertas a través de internet en portales de empleo, en los servicios públicos o cómo utilizar la autocandidatura en función de la información disponible en asociaciones empresariales, colegios profesionales y otras instituciones.

  • Acceder a los recursos de búsqueda de empleo que ellos manejan. Los orientadores laborales dedican gran parte de su trabajo a recopilar información, enlaces o herramientas que ponen a nuestra disposición facilitándonos el acceso a muchos recursos que podemos desconocer y que nos pueden ayudar tanto en cuanto a formación como a búsqueda de empleo.

  • Mostrarnos cuáles son nuestras carencias o fallos, o bien decirnos lo que estamos haciendo bien. Nos pueden ayudar a preparar una carta de presentación o cómo enfrentarnos a una entrevista de trabajo. Por ejemplo en el SERVEF se hacen todos los meses talleres de entrevista con simulaciones reales, ejemplos de entrevistas dinámicas, etc.

  • Apoyo emocional. Esta es quizá una de las funciones más complicadas que desarrollan ya que cuando una persona lleva mucho tiempo desempleada aparecen sentimientos como frustración o desmotivación que el orientador nos puede ayudar a superar y a no tirar la toalla en la búsqueda de empleo.

Todos tenemos siempre cosas que aprender. Los propios orientadores cuentan cómo cada día aprenden algo de las personas a las que atienden y ese aprendizaje lo van acumulando. Cada orientador atiende a más de 1.000 personas desempleadas cada año, por lo que tienen un importante bagaje de lo que funciona o no en la búsqueda de empleo.

Desde hace unos meses en el SERVEF se puede solicitar cita previa por internet con un orientador para que nos atienda de forma personalizada, al cual podremos acudir todas las veces que lo necesitemos, ya que cada persona tiene unas necesidades diferentes y habrá gente que requiera sólo de una sesión, y otros en cambio, tendrán que acudir varias veces.

Ver Post >
Sobre el autor Amalia López Acera
Responsable de comunicación y redes sociales del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF)