Las Provincias

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¿Por dónde empiezo a buscar trabajo?
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Amalia López Acera | 03-06-2016 | 09:33

Te han despedido. Tanto si es algo que se veía venir como si ha sido algo inesperado, la verdad es que nunca estamos preparados para recibir esa noticia, y es normal que nos invadan sentimientos de rabia, frustración o alivio, según sean las causas que lo han provocado.

Da igual la razón por la que hemos llegado a este punto, en la mayoría de los casos no seremos los culpables de ello, ya que esta crisis nos ha enseñado como aún siendo grandes profesionales y trabajando de forma brillante podemos ser despedidos. Por eso no debemos dedicar más tiempo a rebuscar entre las causas o los motivos más que para extraer enseñanzas y aprendizajes que nos ayuden en la nueva etapa que se nos abre por delante.

Foto: Banco de imágenes gratuito Pixabay

Nos encontramos ante una situación en la que nos sentimos perdidos, tenemos la sensación de volver a empezar desde cero como si nos colocaran de nuevo en la casilla de salida. Y llegados a este punto, ¿qué hacemos?

Tomarnos un tiempo de reflexión, que no de descanso. 

Sobre todo si llevábamos mucho tiempo trabajando en la misma empresa y nos despiden, los sentimientos que nos acechan a todos son o bien “desde mañana me pongo a buscar empleo”, o “ahora me voy a tomar un tiempo de descanso que me lo he ganado”. Pues bien, ni lo uno ni lo otro. Podemos aprovechar esos primeros momentos tras el despido para pensar en lo que nos ha pasado, en lo que vamos a hacer ahora, y en lo que nos gustaría hacer.

Ese tiempo no es tiempo perdido, al contrario, el resultado de un buen trabajo parte de una buena planificación. Si queremos hacer por ejemplo una tarta, antes de plantarnos en la cocina dedicamos un tiempo a decidir la tarta que vamos a hacer, a ver si tenemos todos los ingredientes o tenemos que salir a comprar alguno, o si tenemos todos los utensilios necesarios.

Tomarse un tiempo para planificar cómo vamos a encarar nuestro futuro laboral a partir de este momento no es sinónimo de estar viendo la televisión todo el día, sino de sopesar pros y contras, ver alternativas y valorar posibilidades. Es normal sentirnos confundidos, perdidos y que no veamos claras las alternativas que tenemos. Muchas personas se lanzan entonces a enviar currículums, a apuntarse a todas las ofertas que encuentran, a hacer cursos… todo sin un criterio definido sólo por tener la sensación de que están haciendo algo y que no están perdiendo el tiempo. Buscar trabajo es en sí mismo un trabajo, y además un trabajo muy duro y al que hay que dedicarle mucho tiempo, esfuerzo, y por supuesto, planificación.

Es bueno en estos casos contar también con una opinión profesional que nos pueda aconsejar. Aunque nuestros familiares y amigos lo harán con la mejor de las intenciones es aconsejable que alguien desde fuera nos pueda dar una visión objetiva y sobre todo, profesional.

Así podemos recurrir a los técnicos y orientadores del SERVEF, ya que después de analizar nuestra situación personal y profesional, y con el conocimiento que tienen del mercado laboral y de las diferentes alternativas existentes, pueden elaborarnos lo que se conoce como IPI, itinerario personalizado de inserción, una hoja de ruta para volver al mercado laboral y que se ha convertido en una de las principales herramientas para garantizar el éxito en la búsqueda de empleo.

Y ahora sí, una vez ya tengas más o menos claro hacía donde quieres ir es el momento de ponerse a hacer un currículum,  apuntarse a ofertas de empleo, hacer networking, desarrollar nuestra marca personal….

Y una duda, ¿cuánto tiempo dedicaremos a este tiempo de planificación? Pues bien, todo dependerá de nuestra capacidad, de los recursos con que contemos y de otros factores, pero en un mes más o menos podemos tener diseñada y planificada nuestra estrategia de búsqueda de empleo.

 

 

Sobre el autor Amalia López Acera
Responsable de comunicación y redes sociales del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF)