Las Provincias

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ESPIAS
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Carlos Pajuelo | 11-02-2017 | 10:53

ESPI AS

            Solo son dos noticias, pero me ponen la carne que me queda de gallina.

         El lunes pasado, la comisión federal de comercio  USA multó al mayor fabricante de televisores de Estados Unidos por espiar a 11 millones de hogares.  Se  activaba por defecto y funcionaba cada segundo del día.

         Dicen que solo les interesan los datos y tipos de consumo. ¿Quién lo dice? No me fío. He perdido la virginidad pasiva y la activa también.

         Yo no soy valiente y hago mucho sillón bol, por lo que todo esto de espiarme vía aparato de tv, me acojona.

         Estoy pensando una estrategia. Si fuera un legionario o un marine me arrastraría por debajo del mueble que sostiene el aparato, pero resulta que mi aparato roza el suelo casi y solo me queda dar saltos para evitarlo;  tengo el menisco derecho roto, me da pánico escénico por si me rompo el otro y tienen que venir a rescatarme. ¿Cómo lo explico?

         A partir de ahora cuando me rasque mis partes íntimas lo haré por debajo de la manta de viaje que me  he  comprado y en cuanto a la nariz me puedo tapar la cabeza.

         Fuentes oficiales dicen que el año 2016 ha registrado un incremento de la actividad de espías extranjeros en nuestro país. El uso de internet en busca de datos se ha disparado.

          Les interesa  contactar con personas que desempeñan trabajos claves. No es mi caso.

         Es evidente que ahora el ser “cotilla” está de moda. 

         A mí me gusta mucho inquirir y con la excusa del periodismo de campo resulta que me he convertido en un “meticón”.

         Estoy seguro que en Vista alegre, con la matraca que nos han dado, ya hay acreditados muchos que no son de Iglesias o Errejón.

         Según dicen los protagonistas, la oligarquía financiera los tiene calados y con la excusa de observadores se habrán infiltrado a ver que cae y otros a verlas venir. El caso es ver.

         Luego lo que capten será milimétricamente pautado y objeto de sesudas reflexiones tácticas.

         La cosa es fácil, hombre. Aquí hay dos grupos que quieren quedarse con el pastel asambleario y los inscritos se ilusionan. Han tocado poder y no quieren dejar la teta.

Sobre el autor Carlos Pajuelo
Profesor emérito Universidad, escritor , publicitario y periodista. Bastante respetuoso con los otros. Noto la muy mayoría de edad física. Siempre me acuerdo de aquello de "las horas hieren y la última mata" y para aquel que trate de averiguar que significa esto ; cada uno que crea y piense lo que quiera