Las Provincias

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LA ESTAFA
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Carlos Pajuelo | 11-03-2017 | 07:21

LA ESTAFA

(Las Provincias hoy papel y digital)

        Se ve que hay gente que ha percibido la capacidad de algunos seres humanos para la solidaridad y la explota.

        El Sr. Sanz es un personaje, detenido estos días, que tiene un radar especial para hacerse valer desde su enfermedad extremosa, inventada o exagerada. Un convecino que descubrió en su cuerpo el modo de ganarse la vida… hasta su captura y necesitar ser médicamente atendido por una descompensación en la tensión. Un detalle emocional a tener en cuenta.

        En nuestro Estado garantista a lo mejor eso es un atenuante.

        El hombre de los 2000 tumores merece estar en la cúpula de la banda de los estafadores que juegan con la credibilidad de la gente. Este tipo en vez de vender preferentes, que tampoco estaba tan mal para quienes  habían inventado el señuelo o el de disponer de tarjetas “black”, tenía en su cuerpo mismo montado un banco. Menos papeleo y menos permisos legales.

        Cada vez inventaba un tumor nuevo y como la solución parece que estaba en USA- donde allí lo arreglan y lo curan todo- pues hala, a la marcha. Yo pido y alguien caerá y cayó bastante gente hasta ser objeto de galas benéficas. Un fenómeno del montaje y del show.

        Paco Sanz tenía admiradores por la vía de la pena.

        Se nos mete una especie de Caballo de Troya en el alma y cuando los medios nos dan noticia de algún caso – recuerdo el caso de la niña Nadia-  eso debe afectar a un sentimiento falso de culpa, al estilo de: “pobre, con lo bien que yo estoy y fíjate este que además no le ayuda nadie” y das un algo, como él decía, aunque no sea más que un euro, que igual eso me evita el que me salga un tumor nuevo.

        Con este tipo de sucesos empieza a instalarse en ti una semilla de desconfianza hacia las ONGS y entre estos casos y los salarios que se llevan algunos dirigentes de las mismas, solo te quedas con Caritas y Médicos sin Fronteras- por lo menos es lo que me pasa a mí.

        Entre este mercado persa instalado en Valencia al calor fallero y los que piden se multiplica  la Feria del pedir. Perro mundo.

 

 

 

        

Sobre el autor Carlos Pajuelo
Profesor emérito Universidad, escritor , publicitario y periodista. Bastante respetuoso con los otros. Noto la muy mayoría de edad física. Siempre me acuerdo de aquello de "las horas hieren y la última mata" y para aquel que trate de averiguar que significa esto ; cada uno que crea y piense lo que quiera