Las Provincias

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LA ESTAFA
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Carlos Pajuelo | 12-04-2017 | 10:55

LA ESTAFA

        Hay muchos tipos que recurren al método de estafar a otros para así medrar en la vida y algunos lo consiguen…durante algún tiempo.

        Vivimos un auge del estafador y aquí estafan hasta los más supuestos acreditados profesionales y no me refiero solo a quienes apoyados por una credencial bancaria, por ejemplo, caen como buitres sobre la buena fe de quienes desean sacar a sus ahorros algo más que nada. Comprar duros a cuatro pesetas.

        Dejo al margen a los políticos que estafan ideológicamente; esos además de estar aforados, dejan pocas pruebas materiales que sirvan para llevarlos ante un juez, salvo cuando el rastro de la corrupción delata olor a dinero robado.

        De la escala de supuestas víctimas las hay que por su edad son fáciles de convencer, apelando a la seguridad, al contacto afectuoso personal y así en un descuido caen victimas del estafador acreditado con licencia.

        La salud es el gran tema. Nadie quiere estar enfermo y si la enfermedad tiene el diabólico nombre de cáncer, el enfermo sabe que ha empezado el camino de su aniquilación orgánica.

        Cuando se agotan las vías “normales” de consulta y tratamiento, el enfermo y sus allegados llegan a cualquier cosa con la esperanza de que aquello funcione.

        Desde practicas mágicas a la toma de productos supuestamente casi milagrosos.

        Los dos profesores de la Universidad de las Islas Baleare Pablo Escribá y Xavier Busquets – amparados en su status, un día decidieron ganar más y pensaron en el concepto extendido de una Fundación que  parece menos sospechosa que una empresa- se inventaron un producto y usaron las instalaciones de la Universidad, dicen, para dar a la Fundación y al producto, visos de autenticidad homologada.

        Se dice que alteraban algunas pruebas para demostrar que el producto avanzaba en el proceso de curación y la rueda seguía dando vueltas dejando en el camino euros para los estafadores.

        Entre los estafados me llama  la atención esa familia que realiza un esfuerzo hasta conseguir 25.000 euros y así contribuir a la curación de su hija.

        La  ceguera de los estafadores es tal, o la ambición desmedida, que tras su pantalla de investigación publicitan el producto. Y con fianza en su casa ahora. Otra estafa. Y seguimos.

Sobre el autor Carlos Pajuelo
Profesor emérito Universidad, escritor , publicitario y periodista. Bastante respetuoso con los otros. Noto la muy mayoría de edad física. Siempre me acuerdo de aquello de "las horas hieren y la última mata" y para aquel que trate de averiguar que significa esto ; cada uno que crea y piense lo que quiera