Las Provincias
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CONVERSACIÓN DESPUÉS DEL DÍA 8
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Carlos Pajuelo | 11-03-2018 | 09:28

CONVERSACIÓN DESPUÉS DEL DÍA 8

Él.- Qué. ¿Lo pasaste bien ayer? ¿Os habéis divertido? No me contestas porque te has quedado ronca de tanto gritar. ¿Y el desayuno? Joder tía. Sabes que tengo una excursión con el grupo ciclista y nos vamos al Garbí. Me llevaré un bocata.

¿Has subido pan blando?

Ella.- (susurrando) Ya lo decía yo que eso del empoderamiento era una filfa. Este cabrón sigue igual como si oyera llover. Le debía preparar el bocata su madre, que bien que me lo dejó arregladito con eso de que los hombres hay que tenerlos contentos.

¿Y a las mujeres, que? ¿Qué nos den? Como dice una amiga mía toda el día corriendo y por la noche una carrerita. !Bah!. Estos treinta años no me han servido de nada.

Estos no cambian. Yo no lo veré. Si , ayer éramos muchas. Salir a la calle no sirve de nada. Yo ya se´ lo que hay que hacer.

Ella (sigue pero ahora en voz alta) Espérate un momento Manolo. Bajo enseguida y te subo el pan. Mientras prepara el café y me pones uno a mí. Ah y un zumito de naranja, cielo

Él.- (para él) Ya empezamos pidiendo. Como esto empiece así me voy a casa de mi madre que como está con mi hermana (la hermana se ha quedado soltera por no dejar sola a su mamá que arrastra un dolor de riñones desde hace 25 años y ahora necesita un andador) ¿Con pulpa o sin `pulpa, cariño?

Ella.- Menos guasa. Manolito. Si siguiera los consejos de mis amigas tú te ibas a hacer el bocata solito y eso de largarte todos los domingos que si al futbol, que si con la bici. Veremos cómo te arreglabas solo.

Él.- Yo, guapa, estoy toda la semana dando el callo mientras tu aquí con un par de comiditas, unas camisas y algún que otro rollo con eso de la nueva cocina y las charlas esas qué vais sobre cómo ser más libres y más felices. Ya te daría yo a ti charlas. Ven a mi trabajo y sabrás lo que es el curro y el tragar

Ella.- Lo hago por ti cielo. Para que seas más libre y te sientas mejor con una mujer liberada y compartiendo tareas contigo. Eso genera más amor, más comprensión

Él.- Oye deja lo del bocata que llego tarde y esta conversación no tiene buena pinta. ¿Has llamado a mi madre a ver cómo está?

Ella.- Pero ¿No es tu madre.

Él.- Claro que es mi madre. No lo dudes y cuidado que yo no me meto con tu familia.

Ella.- Pues a mi hermano no haces más que sacarle punta con eso de que si viajan mucho, que si se ha comprado un coche nuevo… y yo que sé cuantas cosas más.

¿Me oyes?

El ruido de la puerta de la casa con un golpe que hizo temblar la pared le dio la pista. Manolo se había ido.

!!Uff!! que descanso.

Ahora podrá tomarse un cafelito tranquila, hablar con Marivi y quedar para el lunes en ir a esa conferencia sobre el “valor de la mujer en la India cuando asume su papel de viuda”.

Dejo la conversación con un ja ja de fondo y un comentario de: “No sirven para nada, no entienden nada”…pero los quiero y creo que ellos a nosotras también

Sobre el autor Carlos Pajuelo
Profesor emérito Universidad, escritor , publicitario y periodista. Bastante respetuoso con los otros. Noto la muy mayoría de edad física. Siempre me acuerdo de aquello de "las horas hieren y la última mata" y para aquel que trate de averiguar que significa esto ; cada uno que crea y piense lo que quiera