Blogs

Carlos Pajuelo

Pajuelo: la chispa

EL EXTRANJERO III

EL EXTRANJERO (III)

         Algunos lectores dicen que ya está bien de contar tonterías sobre un viaje normal y que con lo que está pasando en el país parece mentira.

Yo creo que ha subido la bolsa, que tenemos un nuevo presidente llegado a través de los mecanismos normales de la Constitución y que ya veremos que hace. El espectro parlamentario que representa a más de un tipo de ciudadanos ofrece un amplio abanico de gentes normales y corrientes e incluso gentes de alto nivel intelectual en uno y otro “bando”. Calma.

         Yo, de momento, me dedico a contar lo que me ha pasado y mis impresiones y la libertad de expresión y lectura está, de momento, también garantizada.

         Vuelvo al avión y ya me he sentado con ciertas dificultades por la estrechez y mi propio volumen y trato de dejar una bolsa de mano que llevo bajo el asiento y casi no puedo.

         Asisto  la demostración azafatera de seguridad y me planteo en plan amerizaje lo del chaleco y me parece  complicado; dicen que te pongas tu primero el chaleco y luego ayudes a los demás, seguro que debe ser así, pero yo tranquilizo a mi acompañante y le digo que primero se lo pondré a ella( estoy en plan elegante y seductor) y luego creo que en este viaje no volamos por encima de mar alguno porque voy a Bélgica y como el piloto no sea de San Carlos de la Rápita, que  yo me acuerdo de ese lugar porque se come muy bien, volaremos sobre tierra así que lo del chaleco…por otra parte despega el Airbus, que va a reventar, a su hora.

         Examino al pasaje y no conozco a nadie lo que me hace pensar que mi circulo no es tan grande como yo creía. Pasan el carrito para ver si compramos algo o nos pedimos un algo de pitanza de esa que parece plastificada. No pedimos nada pero un tipo de la otra fila se pide un whisky y a lo mejor solo bebe por el miedo a volar.

         Transcurre el vuelo sin novedad, tocamos tierra y lo hacemos con una suavidad que debería arrancar aplausos como en otras ocasiones antaño. Observo que ahora la gente aplaude en los entierros de famosos y famosetes y no lo entiendo. ¡Que le voy a hacer!

         Hacia mucho tiempo que no llegaba al aeropuerto de Bruselas y lo veo enorme, cambiado, supermegamoderno.

Como no voy a escribir un cuarto “El extranjero” trataré de concentrarme. Busco tren a Bruselas, encuentro tren, llego bien, busco hotel ya reservado, mucho negro y mucho musulmán, deshago maleta y me duermo. Hotel caro comparado con aquí, donde Paradores, por ejemplo, más baratos y trescientas veces mejores con desayunos que matan el hambre que podamos llevar acumulada desde la guerra civil- a la que siempre se refiere Pablo Iglesias y que parece que solo le haya pasado a su familia y no me quiero desviar porque este es un articulito de tres al cuarto destinado al recuerdo burgués de un tipo que ha salido a mirar y en todo caso a comparar…ya llevo 517 palabras y me temo que tendré que dedicarle otras líneas a un cuarto y definitivo relato extranjeril.

Son las 5,30 y entra luz por el ventanal. No pasa nada yo siempre me levanto pronto. Hay mucho que hacer y ver. ¿Atomium o Grand Place?. Lo siento seguiré. Por cierto, repaso mi francés oxidado y mi inglés estilo indio. Veremos

Temas

Por Carlos Pajuelo

Sobre el autor

Profesor emérito Universidad, escritor , publicitario y periodista. Bastante respetuoso con los otros. Noto la muy mayoría de edad física. Siempre me acuerdo de aquello de "las horas hieren y la última mata" y para aquel que trate de averiguar que significa esto ; cada uno que crea y piense lo que quiera

junio 2018
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930