Hace algo más de un año que salía la primera publicación de este blog que versaba sobre las diferentes metas entre la educación finlandesa y la española. Tema que de alguna forma vuelvo a tomar.
¿Educación? ¿A qué nos referimos cuando hablamos de educación o un país donde hay buena educación?
Alguien podría pensar que es un país donde su formación hasta los últimos niveles es gratuita y pública. Empezando desde las guarderías, pasando por educaciones primarias y secundarias hasta llegar a la universidad, y claro, esta enseñanza pública de calidad no se consigue por el mero hecho de que sus ciudadanos pasen por cada uno de los diferentes grados de enseñanza marcados por la ley o superiores.
El consensuar con los partidos que forman las Cámaras, y plantear definitivamente, por ejemplo durante cuarenta años, un buen plan educacional para acabar con un cambio cíclico en las leyes educativas españolas. Podría aportar una estabilidad, otorgar un grado de calidad y una cura rápida a la miopía pero tampoco sería la solución definitiva.
Por preguntarse y buscar en cualquier buscador de la red ¿En qué lugar del ranking mundial aparecen las universidades españolas? Ninguna de ellas se encuentra entre las ciento cincuenta primeras. Eso denota algo. Si para acceder a una buena universidad se tiene que disponer del dinero suficiente para pagar su coste, el resultado es que la enseñanza no es universal, pública ni gratuita. Sino económica por el costo que supone vivir en el extranjero cosa que no cualquier ciudadano de a pie puede permitirse. O el costo de obtener un título de formas más fácil, pagando, por ello en nuestro país pudiera darse un auge en la educación privada en algunos sectores de la población. ¿Se puede obtener un título con menor esfuerzo, pagando? Sería otra pregunta. Otra cirugía para atajar el problema. Que demarca una diferencia de niveles, copia de otro estilo de vida, como el norteamericano donde el rico cada vez se vuelve más rico y el pobre cada vez más pobre, que como la economía liberal, su adopción en nuestro país a traído grandes problemas: como la burbuja inmobiliaria. Este buscar patrón afuera denota falta de ideas en nuestro actual sistema y Estado.
Pero la educación no debe ser tan solo a nivel docente, sino en casa, cómo se educa y para qué a nuestros hijas e hijos, qué programas de televisión son los que ven, ¿qué cantidad de dinero va a parar a programas basura que inundan nuestra tele?, la tele-educación ¿Es un buen remedio? El dejar a los niños delante de la caja boba y que vean lo que les pongan ¿Falta de dedicación o falta de tiempo? O va a ser que el dinero va a poder educar mejor a nuestros vástagos.
Si no leemos, no usamos las bibliotecas o el servicio de bibliotecas municipal es decadente. Más de lo mismo, si no se fomenta a la infancia desde la base, la lectura. ¿Cómo por muchas leyes que se promulguen se va a poder hacer un país con una mejora educación? Las películas que dejamos ver, que muchas son fantasías de gente adulta, madura o no. Por muchos millones que tengan las que las hacen nos influyen a nosotros y funcionan de patrón de estilo de vida para algunos. ¿No van a influir a unos seres pequeños que todo lo que les decimos creen? Incluso si tienen dieciséis años.
Del dinero que a todos nos gusta y es necesario, elevarlo a niveles del que más tiene es el más importante e interesante, cosa que fomentan sin parar la tele basura. Al igual que no importa la manera en hacerlo. ¿No influirá? ¿Qué niveles de educación adquirimos por ellos?
En todos los sitios y países existen índices de corrupción, pero por desgracia si miramos el nuestro y vemos elementos públicos, ya sean políticos o no, que por su posición se les exige un nivel ético y no lo tienen, llegando hasta la más alta esfera de nuestro organigrama nacional. ¿Cómo van los menores a adquirir buenos ejemplos, cómo van a ser educados? ¿Dónde queda la cultura? Por los suelos.
¿Tenemos que cerrar los ojos, no ver el futuro? Como miopes incapaces de ver lo que a unos cuantos metros sucede. Creo que así se comportan nuestros políticos, cuando cambian y rectifican y vuelven a cambiar y a rectificar. Haciendo arreglos para una o dos legislaturas a lo más en las leyes de educación de nuestro país. ¿Para cuando un arreglo para largo para grandes vistas? Uno considerándose optimista y alegre, acaba siendo pesimista, ¿será por la miopía? Pues puede producir dolor de cabeza. Cuando se sale al exterior de la atmósfera española, por mucho que duela se da uno cuenta. ¡Qué miopía educativa!
Tanta alta tecnología, y avances científicos que buenos son, mal usados como escribía en la publicación anterior, nos apartan, nos separan los unos de los otros, lo mismo que leyes pogres, que no sirven para nada. ¿Qué grado de miopía crees que tiene España?
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