Las Provincias

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El sexo en política
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Héctor Esteban | 06-03-2012 | 12:47


El 8 de marzo llega el Día de la Mujer Trabajadora. Una absurdez (ojo, una apreciación muy personal) que lo único que hace es alimentar la diferencia entre sexos y engordar las cuentas de listillos que se montaron o montarán asociaciones al calor de estas desigualdades que se nutren con dinero público con un único objetivo: agrandar esas diferencias, hacerlas patentes y tratar de evitar que se les desmonte el chiringuito que les aporta el pan de cada día.

¿Las mujeres no trabajan? ¿Son vagas? ¿Es justo que una fémina cobre menos que un varón por una misma responsabilidad? ¿Se puede tolerar que la nómina esté en función del sexo? NO. Resulta tonto celebrar y conmemorar un día como el 8 de marzo en el que, año a año, se reivindica una serie de derechos que deberían ser innatos.

Pero los partidos políticos sacarán provecho de un tema como este con pañuelos morados al cuello aunque luego no pregonen con el ejemplo. Un caso, aquí en la Comunitat Valenciana, es Compromís (luego dirán que es fijación). Se les llena la boca con la defensa de los derechos de la mujer pero a la hora de sacar cuentas es el grupo con el porcentaje de diputadas más bajo de todo el hemiciclo. De los seis escaños que tienen sólo dos son mujeres: Mónica Oltra y Mireia Mollà. La cuota de Iniciativa es la que suma a las féminas mientras los nacionalistas son todos machos y Els Verds prefieren un lechuguino a una lechuga. El 33,3% del grupo es femenino, aunque en realidad hace más ruido que el restante 66,6%. Compromís saca por bandera una paridad que ellos incumplen.

En el extremo opuesto de la coalición están sus enemigos íntimos de Esquerra Unida. Los diputados Ignacio Blanco y Lluís Torró reman junto a tres mujeres que aportan el 60% de la cuota del grupo. Cumplen  y con creces.

De los dos grandes, los populares, con 23 mujeres entre sus 55 escaños, aportan una cuota del 42% mientras que los socialistas, aquellos que acuñaron el engendro de la paridad lingüística con Bibiana Aído a la cabeza y Leire Pajín después, se quedan con un 39% al reunir a 13 diputadas de 33 posibles. Los de Alarte, los segundos por la cola en el hemiciclo en cuanto a paridad.

La realidad es que nunca ha habido una mujer presidenta de la Generalitat, ni con lo socialistas (Lerma) ni con los populares (Zaplana, Olivas, Camps y Fabra) y en Les Corts, sólo Marga Sanz (EU) ejerce de portavoz en un cargo dominado por hombres: Blasco (PP), Alarte (PSPV) y Morera (Compromís).

Los partidos políticos, unos y otros, son los primeros que falsean la ansiada igualdad con una ley de paridad que exige un 40% en los tramos de cinco en las listas electorales (como mínimo dos mujeres). Otra cosa es que partidos como Compromís hagan un mal uso de esa igualdad sabedores de sus posibilidades de resultado. En la lista por Valencia, el dos y el cinco para féminas. Resultado: sólo una mujer en el hemiciclo por esta circunscripción.

El que pensara que en este post se iba a hablar de sexo carnal, siento decepcionarle. Para eso ya está #quienquierecasarseconmihijo o #hijostropidos, un interesante programa cultural en el que vírgenes, strippers, gays y carrozas junto a sus respectivas madres dan lecciones de cómo aparearse en rebaño con un macho cabrío dominante. Estas cosas, que llenan la rutina de matrimonios ociosos, estudiantes parados y pensionistas aletargados los lunes por la noche en horario de máxima audiencia, es lo que realmente hace daño a esa lucha (no la de la subvención pública que se celebra de año en año) para que no haya diferencia por el sexo.

 

Sobre el autor Héctor Esteban
Periodista. Me enseñaron en comarcas, aprendí en política y me trastorné en deportes. No pretendo caer bien. Si no has aparecido en este blog, no eres nadie.

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