Las Provincias

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Aciertos y errores de las últimas series españolas
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Mikel Labastida | 14-02-2017 | 11:16

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‘The Killing’, ‘The Fall’, ‘Homeland’, ‘Top of the lake’, ‘Daños y perjuicios’ o ‘Broadchurch’ son sólo algunos ejemplos de ‘thrillers’ que se han podido ver en los últimos años en cadenas de diversos países. El género negro gusta al público, que lo consume en el cine, la literatura y, cómo no, en la televisión. España (sus canales, sus espectadores) no ha permanecido ajena a esta tendencia y se ha sumado últimamente con títulos como ‘Mar de plástico’ o ‘Bajo sospecha’. 2017 ha traído a las parrillas españolas dos nuevas ficciones que usan el suspense para enganchar a la audiencia. Y lo cierto es que ambas -pese a que sus resultados están siendo desiguales- demuestran que la industria patria tiene cogido el pulso a este tipo de productos y que puede hacer que sean competitivos (más o menos) en otros mercados. Y también demuestran que se pueden hacer series españolas sin que haya un bar entre los escenarios principales. A lo que se resisten todavía las producciones nacionales es a no incluir niños a toda costa. Ese lastre continúa ahí.

 

‘Sé quien eres’, en Telecinco, ha emitido esta semana el quinto de los 16 episodios previstos en su primera y única temporada. ‘Pulsaciones’, en Antena 3, alcanza el sexto capítulo de los diez de los que constará la serie. Las dos han coincidido en la decisión de sus cadenas de trabajar con finales cerrados sin posibilidad de alargarlas (en caso de éxito) y de estirar innecesariamente las tramas. Una postura acertada y acorde con los tiempos que corren, en los que las reglas de la ficción catódica han cambiado totalmente. Ya han transcurrido las entregas suficientes de ambas como para hacer una valoración más o menos aproximada de cada una. ¿Estamos ante dos producciones sobresalientes a las que no se les puede poner ningún pero? No, ni mucho menos. Las dos incurren en fallos (algunos bastantes gordos) y arriesgan lo justo, pero no se pueden negar algunos avances en el fondo y en la forma en lo que respecto a la ficción patria. Después de anteriores intentos fallidos (como ‘Rabia’, ‘Refugiados’ o incluso la primera temporada de ‘Mar de plástico’) resulta gratificante encontrarse con estas dos propuestas.

Aunque las comparaciones son odiosas es inevitable hacerlas. ¿Cuál está consiguiendo mejores datos? Respecto a las cifras no hay dudas: ‘Sé quién eres’ se estrenó con un buen resultado (18,9%), después pegó bajón (le tocó competir, entre otros, con la entrevista a la Pantoja) y la semana pasada recuperó seguidores (17%). En esta se ha mantenido como líder. ‘Pulsaciones’, sin embargo, no toca fondo, no ha dejado de perder espectadores desde su primera semana (en la que logró una cuota de pantalla del 17,1%) hasta la pasada (que se quedó con un 11,9%, de los 3 millones con los que empezó ya no llega ni a los dos). ¿Es mejor la serie de Telecinco que la de Antena 3? No se puede ser contundente, pero me atrevería a decir que sí. La impresión es que mientras una crece semana tras semana la otra se quedó estancada en el segundo episodio y no ha conseguido remontar.

‘Pulsaciones’ sorprendió en su estreno por su llamativo argumento. Un neurocirujano recibe en trasplante el corazón de un periodista que ha muerto en extrañas circunstancias. Tras la operación, el donatario comenzará a experimentar como propias sensaciones y recuerdos que pertenecen en realidad al donante, que le perseguirán hasta que no resuelva las deudas pendientes que dejó el muerto. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Ningún problema con ello, para eso está la ficción. El primer episodio sorprendía en varios frentes: el protagonista es un antihéroe (médico ambicioso que se mete por la nariz todo lo que le pasa por delante), planteaba relaciones complejas entre adultos, las interpretaciones (sobre todo las de Pablo Derqui y Leonor Watling) eran bastante notables y el ritmo no decaía a lo largo de los más de 60 minutos de los que constó la presentación. ¿Qué ha pasado después? Poco, y todo bastante previsible.

El problema de ‘Pulsaciones’ es que su recorrido es corto. Mantiene unas interpretaciones correctas y una puesta en escena atractiva pero el desarrollo es lento. Ya conocemos (por encima) las razones por las que murió el protagonista, sabemos que hay un malo oficial (que se escapa siempre antes de ser atrapado) e intuimos todos los pasos que va a dar el cirujano mientras asume las cuentas pendientes que le dejó el periodista (incluido lo de tener un lío amoroso con la mujer del otro, que lo esperábamos desde el primer momento). Poco más, no hay sorpresa y sí algunas oportunidades perdidas, como la de dotar al personaje de Watling de mayor trasfondo. Ella sufre, sufre mucho. Y nada más. A ‘Pulsaciones’ le quedan grandes diez capítulos (por bien realizados que estén) y eso es un problema.

El arranque de ‘Sé quien eres’ también fue sugerente. Un abogado de prestigio reaparece tras un sufrir accidente y verse involucrado en la desaparición de su sobrina. Pero el protagonista sufre amnesia y apenas recuerda nada de su vida: ni reconoce a su familia, ni sabe qué sucedió las horas previas al accidente ni es consciente de lo cabrón que era en su profesión (al menos eso aseguran de él). Pero no todo el mundo cree que diga la verdad y no son pocas las sospechas que se ciernen en torno a su culpabilidad. El planteamiento seduce y la serie va mostrando al espectador un tablero muy atractivo sobre el que discurrirá la partida y unos jugadores que esconden varios faroles cada uno.

‘Sé quién eres’ cumple algunas premisas del género, como que hay que estar atentos a todas las pistas y no descartar a ningún posible implicado. Capítulo tras capítulo el interés crece y el público se sorprende al comprobar que la trama tiene bastante más ramas de las que parecía en un principio. Y aquí está la principal duda que plantea la propuesta de Telecinco: ¿no estará abriendo demasiado tramas como para que todas se resuelvan correctamente? ¿no terminará cayendo en el culebrón lo que debería ser una serie de intriga? Es un temor, nada más. Falta por ver cómo avanza el guión y si es capaz de dar abasto a tanto secreto. Si lo logra estaremos ante uno de los productos de ficción más acertados de los últimos años en España. Eso a pesar de algunos errores de casting más que evidentes, gigantes, que sacan al espectador de la trama cada vez que aparecen. No sucede eso ni con Francesc Garrido (Elías), que está soberbio, ni con Àlex Monner (su hijo), en el papel de uno de los adolescentes más convincentes visto en la tele últimamente.

Terminen como terminen a las dos producciones hay que agradecerles su ánimo por mostrar propuestas diferentes y afán por cuidar pequeños detalles, que suelen dejar de lado las series españolas. Lo de la duración de los capítulos es como siempre un escollo que se encuentran los guionistas y que les complica mucho la labor. Cabe destacar que detrás de ambos títulos se encuentran dos tipos que de tele saben un rato. Con Antena 3 ha trabajado Emilio Aragón, que reiventó las ficciones patrias con ‘Médico de familia’, y con Telecinco ha colaborado Pau Freixas, que ha parido algunas de las propuestas más estimulantes de la pantalla en los últimos años (como ‘Polseres vermelles’).

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Títulos de crédito: Para quejas, sugerencias y otras necesidades humanas mi correo es mlabastida@lasprovincias.es

Sobre el autor Mikel Labastida
Crecí con 'Un, dos, tres', 'La bola de cristal' y 'Si lo sé no vengo'. Jugaba con la enciclopedia a 'El tiempo es oro' imitando al dedo de Janine. Confieso que yo también dije alguna vez a mi reloj: "Kitt, te necesito". Se repiten en mi cabeza los números 4, 8, 15, 16, 23, 42. Tomo copas en el Bada Bing. Trafico con marihuana en Agrestic y con cristal azul en Albuquerque. Veo desde la ventana a mi vecino desnudo. El asesino del hielo se me aparece en cada esquina y no me importaría que terminase con mi vida para dar con mis huesos en la funeraria Fisher.