Con 4K

El tamaño en los videojuegos parece que lo es todo. Con cada título nuevo aparecen las declaraciones de sus desarrolladores asegurándonos que su juego soportará más jugadores en línea que cualquier otro, que sus mapas son más grandes que los de la competencia o que el modo historia tendrá X+1 horas que el de su competidor más cercano.

Más grande, más rápido, más, más, más…

Afortunadamente hay personas que no piensan así y que nos ofrecen “grandes títulos” en tan solo 4K. Sí, podéis pensar que en ese espacio no cabe ni el midi de la escena de introducción del Loom, pero os equivocáis. Como cada año se ha celebrado la java4K competition, un torneo en el que los programadores muestran sus juegos en java que no ocupan más de 4k.

¿Para qué más?

PD: gracias a la gente de pixfans por no quejarse del “robo” en su web

Bonito

No tengo mucho que decir, el E3 me supera, me desborda. De entre todas las cosas que mis sentidos han devorado y mi cerebro ha valorado sólo puedo destacar este vídeo. Es bonito, es precioso, es un golpe a las sensaciones más básicas y a los sueños más remotos. No sé en que quedará pero conociendo a los creadores posiblemente sea uno de esos juegos que recomendaremos dentro de unos años a nuestros hijos. Posiblemente…

Metallica

Me gusta Metallica, bueno me gustan algunos discos de la banda. No sé, llevo unos años (¿una década?) sin saber si lo que hacen es porque les nace o es porque creen que es lo que mejor pueden vender. En fin, no voy a seguir dándole vueltas al tema.

Lo importante de este grupo es que llevo una semana rompiéndome la muñeca delante de la televisión jugando a su Guitar Hero. No voy a detenerme a explicaros la mecánica del juego sólo quiero comentar que después de la basura musical que supuso el On Tour, este juego ha recuperado el esplendor perdido en la saga.

Guitar Hero Metallica es el JUEGO musical. Si había una banda en el mundo que juntara la fama suficiente de sus canciones y la técnica musical de sus integrantes para que todo el mundo los conociera esos eran ellos. Tocar Master of Puppets o Battery en este juego es una descarga de adrenalina sin precedentes, una gozada para aquellos que disfrutan de los juegos musicales.

El apartado técnico, teniendo en cuenta el tipo de juego del que estamos hablando, es increíble. La selección de planos durante las partidas ha cambiado radicalmente respecto a las entregas anteriores. Ahora tendremos la sensación de estar viendo un concierto grabado en DVD con un realizador estupendo.

Guitar Hero Metallica es sin duda alguna el heredero espiritual del que hasta ahora era el mejor juego musical de la historia: Guitar Hero III. Y tratándose de Metallica, evidentemente, la simulación de la batería es una delicia rítmica para los jugadores

Disfrútenlo señores

Plantas contra zombies

Siento una atracción insana, pero no necrofílica, hacia los zombies. Me gustan las películas, tebeos y juegos de zombies. Creo que es un género que ha sabido escapar de la serie B para convertirse en un ejemplo de cómo los modelos narrativos se pueden adaptar a escenarios muy variopintos. A día de hoy el género zombie es el género de supervivencia clásico. Películas cómo 28 días después, novelas cómo Guerra mundial Z y tebeos cómo Los muertos vivientes, nos han enseñado que los muertos devoradores de hombres son sólo una excusa para contar buenas historias.

Aunque siempre queda espacio para la caspa y la diversión. Y este fin de semana me lo he pasado como un niño pequeño jugando a un juego que mama de la serie B más divertida: Plants vs Zombies.Plants vs Zombies es un juego arcade que mezcla la estrategia por casillas ,como en la saga Heroes of Might and Magic, con los combates en tiempo real , como en el Age of empires. Tus armas para evitar que las hordas de zombies entren en tu casa para devorar tu cerebro serán semillas de plantas que harás crecer con la luz solar. Plantas que disparan, plantas carnívoras, plantas que disparan en tres direcciones, plantas bombas, semillas gigantes que se convierten en muros…cuarenta tipos de plantas para enfrentarte a los grupos de zombies que rodean tu hogar. El sistema de juego es simple, sencillo y eficaz. Los gráficos en 2D se compensan con un diseño de personajes inteligente y divertido.

Zombies vs. Plants sólo se puede conseguir por descarga directa en vuestro pc o mac a un precio muy goloso. Sinceramente, si os gustan los juegos de estrategia no malgastéis vuestro dinero en el cine con películas que pudren vuestro intelecto y comprad este juego para evitar que os devoren el cerebro.

El error de los ultraportátiles

Todo comienza con este artículo que encuentro en Xataka.

Entonces me pregunto ¿Me equivoqué comprandome un ultraportátil? Creo que no. Pero voy a analizar mi situación.

¿Tengo más ordenadores en casa?

Sí, el sobremesa que compré hace un año y el portátil que de vez en cuando “sustraigo” a mi novia cuando está dormida. Por tanto el ultraportátil no es mi único ordenador

¿Para qué utilizo el pequeñín?
Básicamente para escribir, consultar ciertas webs (como la de este periódico) y puntualmente de reproductor portátil

¿dónde suelo usarlo?
En cualquier sitio. Cargo con el el por la mañana y viene conmigo a todos lados, trabajo, bibliotecas, casas ajenas y finalmente, por las noches, al sofá.

¿Podría hacer la misma función otro tipo de portátiles?
Sí, evidentemente. Pero sería bastante más engorroso cargar con él de casa al trabajo, del trabajo a otros sitios y de otros sitios a casa.

Entonces ¿estás contento con su rendimiento?

Yo me hice estas preguntas y vi que mis necesidades se ajustan a las características del cacharro. Por eso creo que el principal problema de los ultraportátiles son los compradores. Comprar algo porque está de moda normalmente acaba con un gadget cool en el cajón del armario. Comprar algo sin saber lo que estás comprando casi siempre te provoca la sensación de haber sido estafado. ¿Saben lo que quieren? ¿Sí? ¿Seguro? Entonces compren. Pero si no es así no le echen las culpas al pequeñín.

Vendedores de humo

Hay anglicismos que llenan los artículos sobre videojuegos y nuevas tecnologías uno de ellos es Hype. Para los que leemos día a día los avances de determinados juegos muchas veces comprobamos que los desarrolladores van dando informaciones y van prometiendo cosas que luego, con el juego en la mano, vemos que no son del todo ciertas. Vamos, básicamente han hinchado las expectativas de su producto para venderlo con facilidad. Eso es el hype.

En castellano tenemos una expresión (traducida de otro idioma del que no me quiero acordar) que siempre me ha gustado por sus connotaciones radiofónicas: vendedores de humo. Cuando un desarrollador nos dice que su juego va a convertirse en un punto de inflexión en la historia de los videojuegos y luego se convierte en un rutinario pasatiempo…nos está vendiendo humo. Cuando ante un juego deportivo nos prometen una inteligencia artificial que nos hará sufrir a los mandos y luego nos enfrentamos a amebas de comportamiento predecible…nos están vendiendo humo.

Todos hemos caído en esa trampa. Yo también he comprado humo. Un humo muy caro para wii que se llama Redsteel.

Fue en aquellos días en los que cualquier cosa que se moviera con el mando blanco de la máquina de Nintendo era pura innovación. Por aquel entonces un shooter en el que se apuntara con la mano era una “auténtica bomba”. Y la posibilidad de usar una katana era un prodigio nunca visto. Por aquel entonces compré y jugué al Red steel. Cuando alguien me decía “¿Y que tal está?” yo les respondía “es entretenido”, una manera como cualquier otra de agachar la cabeza y afirmar que “me la habían metido doblada”.

Red steel era y es un bodrio como la copa de un pino. Un juego con un patético motor gráfico y un control aceptable. La historia era tópica y lineal. Tan sólo una pantalla escapaba de la mediocridad general del título. Muy poco para lo que valía el disco. Por eso ahora tiemblo al ver el trailer de su segunda parte. Es espectacular, sí, pero noto que alguien me está metiendo un mando de wii por una notoria cavidad corporal…estooo, alguien me está vendiendo humo otra vez.

El bueno de Ron

Cuando en mi cerebro infantil empezaron a fijarse las imágenes del primer Monkey Island no podía valorar lo que supondría para mi imaginario. Aquellos personajes, aquellos diálogos, se convirtieron en una base sólida para el resto de mi vida. Y aunque gran parte del trabajo sea de Tim Shaffer lo cierto es que cada vez que iniciaba el juego veía aquello de “un juego de Ron Gilbert“.

Memoricé ese nombre y apellido y lo elevé a lo más alto de los altares.

El otro día vino un amigo a casa y me dijo una frase que me sorprendió. Me dijo “¿has visto el tráiler del último juego de Ron gilbert?”. Cerré los ojos, los abrí y avergonzado tuve que reconocer que no, que no había visto ese vídeo…

Después de ver el vídeo, parar de reírme, y desear que el tiempo avanzará la suficientemente rápido para poder comprobar si era un buen juego, me di cuenta lo mucho que se parecía Deathspank al Munchkin, un juego de cartas con el que me he reído tanto como con el Monkey Island

Pecados clásicos

Hay dos formas de enfrentarse a la tradición artística. Por un lado puedes respetarla e intentar adaptarse a sus reglas y cánones. Justo en frente de esa concepción están aquellos que optan por tomar las ideas clásicas, los referentes más tradicionales e inventar un mundo nuevo.

En ese saco metería Pecados Griegos, de Javier Tomeo. Una novela…bueno, mejor lo llamaremos libro no sea que los puristas afilen sus espadas. Un libro en el que en la Grecia más clásica un enano llamado Godofredo vaticina el futuro de la noble Fedra. El libro es el diálogo entre estos dos personajes frente al palacio real una noche de luna. Pecados Griegos toma toda la tradición Helénica y la reescribe con la libertad creativa de alguien que respeta los referentes y no tiene miedo a arriesgarse.

Pecados Griegos es un libro divertido e inteligente que me ha hecho pensar en dos juegos que también se enfrentaron a ese mundo con su propio punto de vista. Dos joyitas que siempre merece tener en la cabeza. Disfrútenlas.

Abrimos de nuevo

Bueno, ya estoy de vuelta. Han pasado algunos meses pero por fin puedo dedicarle de nuevo algo de tiempo al día a este sagrado espacio. Siento el silencio de estas semanas pero no quería escribir por escribir… como dijo alguien imitando a Francis Ford Coppola : “pa’cer mierda mejor te quedas en casa”.

Y yo he estado en casa, y en el trabajo, y en otros sitios que ahora no vienen al cuento. El poco tiempo libre que me dejaban las obligaciones lo he pasado disfrutando de algunos buenos juegos. Especialmente de dos: Super Mario Galaxy (wii) y Litle Big Planet (PS3). Y es que aunque uno ya está entradito en años, y kilos, no deja de sentir una infantil atracción hacia cualquier plataformas con cierta calidad.

Y estos dos juegos van “sobrados” de calidad.

Mario, es Mario y en esta nueva entrega han cogido todas las virtudes del Mario64 y las han potenciado. Nada más, Chapeau, sobresaliente. Pero han sido los chicos de Media Molecule, los creadores de Litle Big Planet, los que me han sorprendido. Sólo puedo aplaudirles. Que el usuario se convierta en parte creativa del juego con la libertad y sencillez que han conseguido es para aplaudirles hasta que te sangren las manos. Hacerlo con el buen gusto y la originalidad que tiene el juego es para hacer algún tipo de sacrificio a los dioses de los videojuegos.

Sé que no es un análisis muy racional pero permitidme que no lo sea ante un juego que tiene como punto de partida los sueños y la imaginación. Analizar este juego en frío y con esquemas de trabajo significa no hacer justicia a sus creadores.

Supongo que los cerebros de Nintendo serán capaces de sacarse de la manga una nueva idea que encumbre de nuevo a su mascota pero, a día de hoy, si tengo que pensar en el futuro de las plataformas me inclino hacia la creatividad y libertad de los sack boys.

Última oportnidad

Hoy es vuestra última oportunidad. ¿habéis sido buenos? ¿Habéis llegado a la hora al trabajo y termináis vuestros platos de sopa por la noche? ¿Sí? Pues hoy los reyes además del carbón por los secretos que no contais os traerán los cacharritos y juegos que pedisteis.

A mi ya me los trajo el gordo barbudo. A si que hoy sólo espero el regalo que siempre pido y nunca llega: días de 30 horas y semanas de 8 días.

De todas formas compren esta tarde las pilas que crean que van a necesitar porque mañana por la mañana no les apetecerá salir de casa.

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