Skip to content

RIESGO 0 Y EL IVA AL 21%

2013 abril 18
por David Burguera

Cuando tocó subir el IVA se actuó con trazo tan grueso como una morcilla. Menuda bicoca eso de gobernar con riesgo cero. Algo parecido a ser banquero y cobrar una millonaria indemnización tras haber llevado a la quiebra a tu entidad y, de paso, a todo el sistema financiero. Pues eso. Llega uno y pregunta: «¿y el IVA, qué hacemos con él?», y el de turno responde: «pues lo subimos a todo hasta el 21% y a otra cosa». Alguno habría que, emulando a diputadas, diría el recurrido: «que se jodan». Y sí, se han jodido. En realidad, hay jodienda para todos, excepto para los que toman la decisión. Como si la realidad no fuera con ellos.

Los numeritos señalan que la subida del IVA, argumentada como un modo de aumentar los ingresos para el fisco, ha provocado justo lo contrario en el sector teatral. Se trata de un argumento muy socorrido. El último premiado con el galardón en Economía Rey Jaime I abundó también en tal idea de la mejora de ingresos cuando se le preguntó en la Lonja de Valencia por ello. Lo comentaba en plan general, claro, pero generalizar tiene sus inconvenientes.

Lo que ya se sabe, en el plano del teatro, es que esta medida ha sido tan sutil como la jerga de un mamporrero en la barra de la güisquería. Similar a aquellos planes quinquenales de los rusos, donde no se distinguían, ni se matizaban las medidas en función de cada afectado. Todos a pasar por el aro. Resulta que ir del 8% al 21%, así de sopetón, ha caído mal en los bolsillos. Eso lo podía suponer hasta un mono con dos pistolas.

Imagine que no le gusta el teatro. Porque no. Incluso por razones ideológicas, pues al mundo actoral se le mete (o se ha metido él solito) en el saco del rojerío, y desde la derecha se les quiere poco a los cómicos. Da igual, a aquellos a los que no les guste el teatro o recelen de los actores contestatarios, a esos, también les viene mal esta subida, pues la recaudación del sector se ha reducido, y ese dinerito no recibido por Hacienda era para todos, para lo de todos, y no está. ¿Alguien ha puesto su cargo a disposición de alguien?¿algún responsable de tomar este tipo de medidas ha decidido dimitir, reconocer su error?¿no hay sentido común suficiente ni siquiera para rectificar, para convertir esa subida en algo gradual a lo largo de los años, o mirar hacia el exterior y ver que no, que no es ese el camino? Nadie. Nada. Para colmo, los hay que, además, no se dan por aludidos, como Lassalle (http://www.lasprovincias.es/v/20130417/culturas/secretario-estado-cultura-dice-20130417.html), para quien la cosa parece que no va con él. O Lizaranzu (http://www.abc.es/cultura/20130418/abci-lizaranzu-hacienda-201304181125.html), que también se pone de perfil, como si ellos no integrasen el mismo Gobierno, como si no tuviesen una responsabilidad compartida. Riesgo cero. En un ejercicio que es difícil de calificar como de impotencia, de cinismo o de qué, Lassalle es también de los que más lamentan la paralización de la Ley de Mecenazgo. Sorprende tanta discrepancia pero tan poca coherencia.

Meter la pata le sale gratis al que tomó la decisión de subirle a los teatros el IVA. Le sale gratis, por ahora. A nosotros, nos cuesta dinero; al teatro, le cuesta la vida.

(Este artículo está basado en la columna: ‘Riesgo cero; IVA 21% que publicó LAS PROVINCIAS el 17 de abril de 2013)

 

RIESGO CERO;   IVA 21%

Helga, Concha, Ernesto… y llegó Inmaculada

2012 noviembre 8

La temporada operística comienza el próximo día 10 de noviembre con un “Rigoletto” tremendo, con una escenografía brutal. Muy bien. Sin embargo, desde la Generalitat, lo que se asegura que daría ya no para una ópera sino para una octología que dejase chiquitita a las Walkirias de Wagner, es el enfrentamiento que se vive en las dependencias administrativas del edificio diseñado por Santiago Calatrava. Se le critica al arquitecto por un edificio concebido tanto para la ópera como para instalar una pulpería; no obstante, si algo hizo bien fue dar espacio, aire, entre despachos, pues de otro modo, tal y como está el patio, las tijeras de los recortes amanecerían cualquier día clavadas en la espalda de alguien. Quizá el veneno, que es un elemento más operístico, tampoco esté descartado entre los protagonistas del drama.

Desde julio del año pasado, la intendente del Palau de les Arts Reina Sofía, Helga Schmidt, convive con una nueva directora de administración, Concha Gómez (http://www.lasprovincias.es/v/20110630/politica/concha-gomez-nueva-directora-20110630.html). Y lo de convivir es una manera cordial de explicar una relación peculiar. «Son dos leonas», cuenta uno de esos pocos que acude a la ópera pagando su abono (que esa es otra, porque los “paganini” no abundan) y que va siempre. Gómez llegó con la orden de “tijeretear” todo lo que se moviese. Su “handicap” es que del sector operístico no tiene, ni de lejos, el conocimiento de Schmidt, y para ser gestor de un asunto con unos códigos tan especiales como los de la ópera hace falta un tiempo de adaptación, además de una colaboración que desde Intendencia recibe con cuentagotas.

Dicen los trabajadores del Palau de les Arts que “Doña Helga” es una encantadora de serpientes cuando quiere, pero que sus broncas y sus llamadas de madrugada cuando algo no le gusta son también legendarias. Gómez tampoco es una perita en dulce, y menos aún desde que hace unos años, cuando aparecía en todas las quinielas para ser consellera de Cultura, no lo fue, sino que el puesto recayó en Trini Miró. Miró se enteró de que sería consellera la tarde de antes de su designación, la llamaron desde Presidencia y le dijeron, mañana aquí, la nombraron, la presentaron y le avisaron: mañana nos presentas a tu equipo. Así se hacen las cosas a veces; las veces que se hacen mal. Parecía tan cantado el ascenso de Gómez que se bromea en la Generalitat que incluso ya había encargado las tarjetas como nueva consellera. Finalmente, salió de la Conselleria de Educación para recalar en el Palau de les Arts.

Y así estaban ellas dos, tan ricamente, hasta que llegó (más bien volvió, porque fue Gómez quien le sustituyó en el puesto) Ernesto Moreno con una estrella de sheriff. En la chapa dice con letras enormes “CulturArts”. Con tal autoridad competente avalándole, se ha sumado al rugir general del Palau, donde reside el Cor de la Generalitat y también otro Cor que se está viendo ampliado a toda velocidad el número de voces cantoras, pues también allí recala con despacho y todo, en virtud de las reagrupaciones varias propiciadas por los recortes varios, la directora de Teatres de la Generalitat, Inmaculada Gil-Lazaro, que tampoco va mal de genio y mantiene una excelente relación con la consellera Lola Johnson, una amistad previa a su encuentro en Cultura.

La presencia de Moreno se nota y se siente, pues participa en las reuniones entre Schmidt y los trabajadores del coliseo operístico (http://www.lasprovincias.es/v/20120806/culturas/culturarts-hara-programacion-conjunta-20120806.html). Será casualidad, pero a Doña Helga se la menta en los papeles que circulan entre los miembros de la plantilla como «Sra. Intendente», mientras que al enviado de CulturArts se le presenta con nombre y apellido, ni señor ni nada. Moreno tiene el poder, pero “La Señora” aún impone lo suyo.

(Este post tiene su origen en una columna publicada

por el periódico LAS PROVINCIAS el pasado 7 de noviembre)

Para bien y para mal, regreso al futuro

2012 octubre 22

Avanzamos o no, según. Y no es una simple sensación de ‘esto ya lo he vivido’. Es que, en muchas ocasiones, eso ya se ha vivido. Quizá no fuimos nosotros, sino nuestros padres, abuelos, antepasados… Quizá fueron otros o en otro lugar, pero ahí estaba, ahí está, viendo pasar el tiempo… Ejemplos:

1) De vuelta de mis paseos matutinos con Blanco encuentro, siempre, que en el techo de casa tenemos palomas. Esperan. A veces, una sola; otras, dos; o tres; o cuatro.

La palomita, esperando sobre el techo de mi casa.

Una vez conté seis y un escalofrío se levantó del culo a la nuca de mi espalda (casi) cuarentona. Me imaginé a Tippi Hendren rodeada de pajarracos. Dirán que exagero, pero la única diferencia con ‘Los pájaros’ de Alfred Hitchcok es que en la pelicula son más, con más mala uva y comen mejor. Las de mi casa son pocas, timoratas (por ahora) y se conforman con el pienso de mi perro en cuanto el tonto de Blanco se descuida. A veces, las escenas cotidianas sólo precisan de miradas desconfiadas.

Escena de 'Los Pájaros'.

2) Contemplo los barcos varados en la playa del Saler. Ahí están desde finales de septiembre.

http://www.lasprovincias.es/v/20120929/comunitat/buques-contenedores-encallan-playa-20120929.html Llamo al Puerto de Valencia y amigos de la Autoridad Portuaria me envían fotos de Ciudad del Cabo y un buque encallado en costas sudafricanas, a 12.000 kilómetros y nueve años de distancia. http://coordination-maree-noire.eu/spip.php?article2337&lang=es

El barco encallado en Ciudad del Cabo, también frente a una playa, con un lago detrás con un aspecto parecido a la Albufera de Valencia

Las similitudes son tantas que llamo para comprobar que las imágenes son las del Sealand Express, y no corresponden a los barcos varados aquí. No hay error. Similar distancia respecto a la costa, similar paisaje rodea a los buques. Y recuerdo un texto de Miguel A. Hoyos inspirado en una conversación: ¿Qué tal por Ciudad del Cabo?, preguntaba una mujer. ¿Qué tal?

 

 

 

 

 

 

 

3) De lejos leo que Josep Antoni Duran i Lleida señaló en un congreso conjunto de CDC y UDC que “se ha hablado de españolizar Cataluña, pero a todos les iría mejor si catalanizaramos un poco España”. El desahogo se produjo el pasado 14 de octubre http://www.elpais.com/audios/espana/Duran/todos/les/iria/mejor/catalanizasemos/poco/Espana/elpaudespval/20121014csrcsrnac_2/Aes/http://www.lavozlibre.com/noticias/ampliar/653497/duran-lleida-a-todos-les-iria-mejor-catalanizar-un-poco-espana. Eso de catalanizar el país tampoco es nuevo. José María Carrascal, ojito, encajó en el ABC, allá por 1978 un artículo del que ahora debería cobrar royalties. ABC-03.02.1978-pagina 011 

y 4) No hace falta señalar cual es el asunto actual que tiene relación con otro pasado. Todos lo vivimos y lo sufrimos. No somos los primeros. Tampoco es esta la primera vez que no se sabe qué hacer con un país o con una civilización al completo. La receta contra la crisis es mutante en el tiempo. Lo explicaba escritor Antonio Cabanas en una reciente entrevista en este periódico

http://www.lasprovincias.es/v/20121020/culturas/gran-concentracion-pasion-historica-20121020.html y lo recoge en su novela ‘El secreto del Nilo’. El escritor, que a veces también vuela en avión, pues es piloto en activo de líneas aéreas comerciales, reserva la página 783 para un texto que dice, entre otras cosas: “Se castigará con implacable rigor a los funcionarios y soldados que, abusando de su poder, roben cosechas o ganado de los campesions con el pretexto de impuestos (…) El delito más grave es, sin duda, el del magistrado que se deje comprar (…) es necesario proteger a los desgraciados contra las exenciones del Fisco (…) El rey también ordena respetar los medios de trabajo de los insolventes (…) Toda requisa en casa del pobre debe suspenderse (…) no es suficiente con garantizar la justicia a su pueblo, sino que (el faraón) quiere aliviar la miseria de los pobres (…) Su majestad legisla para Egipto con la finalidad de que sus habitantes vivan con prosperidad”. Estas palabras se pueden compartir o no, pero esta receta económica http://egiptoeterno-herjuf.blogspot.com.es/2007/10/el-decreto-de-horemheb-ra-ser-kheperu.html  aparece en el decreto de Djoserkheprura-Setepenra, dios de la Tierra Negra. El faraón Horemheb lo dictó hace 3.400 años.

A veces cansa la vida, porque es cansino contemplar constantes repeticiones y, en muchos casos, equivocaciones. No obstante, ese constante ir y venir de la vida tiene sus puntos.

Verano de 2012

 

Pintado por Sorolla en 1908

Connelly gana hoy un premio desvelado hace una semana

2012 septiembre 6
por David Burguera

¿Tiene José Sanclemente poderes adivinatorios? Quizá desde RBA se sugerirá que sí, pero en el resto del mundo editorial se duda cualquier relación Sanclemente-Rappel. El caso es que a mediodía de hoy, 6 de septiembre, se ha anunciado que Michael Connelly es el ganador del VI Premio Internacional RBA de Novela Negra, un galardón al que se habían presentado 217 obras y que, con 125.000 euros, es el mejor dotado del mundo en su categoría. Más de 200 tipos han puesto sus novelas a disposición de un premio que, según José Sanclemente, periodista y socio de la editorial Roca (también editora en España de títulos de Connelly), estaba decidido hace semanas. Sanclemente, el pasado jueves 30 de agosto dio por hecho que Connelly ganaría el premio. Se puede leer en su blog, a través de una entrada titulada “La oscuridad de los premios literarios”. Al día siguiente, 31 de agosto, el blog de la biblioteca La Bóbila se hacía eco de la noticia y en El Periódico Ernest Alós le dedicaba un artículo, “Los premios literarios suman otra polémica más” Y hoy, una semana después, la ¿predicción? se ha cumplido.

“Hace unos meses, cuando RBA se hizo con los derechos del autor americano que ostentabamos en ROCAEDITORIAL, ya me dijeron que la editorial de Ricardo Rodrigo (RBA) había hecho una oferta importante, con premio incluido, que en la editora española durante los últimos años no íbamos a poder igualar”. Así se despacha Sanclemente en su blog para desvelar que los fichajes del mundo del fútbol no son los únicos que dan para llenar páginas.

En el punto 3 de las bases del concurso de RBA se indica que “el Premio será otorgado por votación de un jurado formado por cinco miembros designados por RBA Libros”. El jurado lo han compuesto integrado por Soledad Puértolas, Lorenzo Silva, Antonio Lozano, Paco Camarasa y Anik Lapointe.

Sanclemente no formaba parte de ese jurado. Sin embargo, sabía desde hace tiempo, según él desde hace meses, que Connelly ganaría. Así ha sido. ¿Por qué lo sabía?

A tenor de los resultados, hace muchos, muchos años, que los premios han dejado de reconocer los méritos de los escritores para convertirse en un modo de promocionar el trabajo de un empleado de la editorial, un trabajo, un producto, que se comercializa a través de libros sobre los que los medios de comunicación hablamos en la sección denominada Cultura y también en los suplementos literarios.

Ganar uno de estos premios es, obviamente, una gran noticia para los galardonados. No siempre para los finalistas. La valenciana Marta Querol ha explicado en alguna ocasión su alegría inicial por ser la autora de una de las diez novelas finalistas (no La Finalista premiada) del premio editorial más famoso de España en la edición de 2007. Sin embargo, no ganó ni fue elegida La Finalista, lo que meses después se convirtió en un serio obstáculo para conseguir que alguna editoral apostase por ‘El final del Ave Fénix’. Nadie quería publicar una novela que arrastraba la vitola de haber sido finalista del premio de una editorial rival. Paradójicamente, ser finalista no le vino bien a ‘El final del Ave Fénix’, que posteriormente fue editada por Aladena en papel, si bien tuvo que ser después, a través de la venta en edición digital, que Querol obtuvo buenos resultados.

Sin duda que las editoriales tienen todo el derecho a premiar el buen tino de aquellos escritores que deciden fichar por ellas, pero también parece lógico dudar de que en esos premios y en esos jurados se emplee siquiera tangencialmente el criterio de la calidad como motor decisorio del galardón. Parece, tras descartar los poderes adivinatorios de Sanclemente, que pesa más la cantidad de libros que, potencialmente, se pueden vender, lo cual puede considerarse lógico, porque las editoriales son empresas privadas. Pasa con las editoriales lo mismo que con los medios de comunicación, que si trabajásemos sólo mirando la calculadora sería innecesario que un artículo de la Constitución nos defienda. Bastaría con el Código Mercantil.

Por cierto, Connelly ha ganado el premio gracias a la novela ‘La caja negra’, que relata la investigación del asesinato de una joven periodista danesa, sin resolver en 1992, pero el detective Harry Bosch, protagonista de la serie que nuevo fichaje de RBA inició hace décadas, retoma el caso en la actualidad y con ayuda de las nuevas tecnologías consigue resolver aquel asesinato. Quizá dentro de 20 años, quizá antes, se explique cómo se gestó la decisión por la cual esta novela gana hoy un premio desvelado hace una semana.

BURGUERA

¿EN QUÉ SE PARECEN VARGAS LLOSA Y ‘CINCUENTA SOMBRAS’?

2012 agosto 16
por David Burguera

Vargas Llosa publicó hace meses ‘La civilización del espectáculo’, un ensayo en el que alerta sobre la importancia de entender que no todos los libros ni todas las películas, obras de teatro, exposiciones pueden entenderse como un legado cultural, sino que hay productos destinados a entretener y divertir, lo cual no es criticable, y otros nacen con aspiraciones distintas y más relacionadas con impulsar debates intelectuales o propiciar tendencias artísticas, innovar lenguajes… Lo peligroso, para Vargas Llosa, es la confusión de unas cosas y otras, la banalización.

Hace también unos meses, unos cuantos menos, se publicó en España una trilogía que ha vendido muchos ejemplares. Escrita por E. L. James, las ‘Cincuenta sombras’ entretiene y tal. A mí no me gustó (http://blogs.lasprovincias.es/noslohemosleido/2012/07/18/chulazo-rico-te-va-a-dar-mala-vida/), lo que no es óbice para admitir la posibilidad de que a mucha gente pueda gustarle.

Se puede considerar que dos libros (o un libro y una trilogía) escritos por un Nobel de Literatura y por una ejecutiva inglesa que ha impulsado un género denominado ‘porno para mamás’ no tienen demasiado en común. Sin embargo, las ganas de vender de las editoriales hacen extraños compañeros de cama. La culpa es de la faja, ese espacio tan dado a la incontinencia y por el cual no campa ni la imaginación ni la originialidad.

Tiene narices que el libro de Mario Vargas Llosa esté abrigado por un papelito encarnado donde se puede leer que ‘La civilización del espectáculo’ es “Un libro del que todo el mundo habla”; ya que en las portadas de los tres títulos de la trilogía de James se puede encontrar una etiqueta colocada por la editorial en la que se lee: “Sí, este es el libro del que habla todo el mundo”.

Si se dan buenas las palabras de las fajas empleadas por Alfaguara (Vargas Llosa) y Grijalbo (James) es evidente que “todo el mundo” está hablando de este par de libros. Del uno y del otro. Leídos los dos por “todo el mundo” en una especie de espiral de coincidencias en la que la literatura y el entretenimiento escrito se arremolinan en un frenesí espectacular.

¡Qué malo es generalizar! ¡y banalizar, como deja escrito Vargas Llosa!

Las fajas generalizan, exageran, mienten, solapan…. como por ejemplo la de la novela “Palmeras en la nieve”, firmada por Luz Gabás, y que incluye un comentario de María Dueñas. El nombre de la escritora de ‘El tiempo entre costuras’ aparece, tipográficamente, más grande que el de la propia autora de la novela. Parece que quién escribe “Palmeras en la nieve” es lo de menos.
No se andan con tonterías los creadores de estas fajas. Donna Leon es “Probablemente, la mejor escritora de novela negra”, según una de estas fajas, lo cual no es poca cosa, la mejor.
Y Eugenia Rico, que acababa de publicar ‘El fin de la raza blanca’ y disponía de una faja en la que, según decían, ’The New York Times’ la consideraba ”La Virginia Woolf de la Era Facebook”; y para no quedarse atrás, según la editorial, ‘Der Spiegel’ señalaba que es “La gran escritora del Siglo XXI”. Finalmente, lo del periódico de Nueva York se retiró porque no hubo forma de encontrar en ese diario tal afirmación tan positiva, tan moderna y tan 2.0.

Las ganas de ser globales, de ser leídos por “todo el mundo”, terminan por emparentar a Vargas Llosa y a E. L. James, a pesar de que el primero alerta encarecidamente en su ensayo de que ni él ni muchas de las cosas que le gustan y por las que apuesta tienen nada que ver con la segunda.

 

‘LOS OTROS’ ROTH TAL VEZ SON MEJORES

2012 junio 14

A pesar de que llevamos 20 años a distancia, cuando pasan cosas como que a Philip Roth le dan el Príncipe de Asturias de las Letras nos llamamos y comentamos la jugada. Hay gente para todo.

“Roth no es el único Roth“, advierte Miguel A. Hoyos, editor de los Telediarios de TVE Fin de Semana:

 ”Entré en la librería El Aleph, de Madrid. Hará cuatro o cinco años. Pregunté por algo de Roth.

-¿De qué Roth? ¿del bueno o del otro?

El bueno, para el librero, era Joseph, por supuesto. Un tipo que nace en el mismísimo imperio austrohúngaro. Que escribe esa cosa que es ‘La marcha Radetzky’…frente a un…”norteamericano”…venga hombre, seamos serios”.

Joseph Roth

Me reí aquel día en la librería. Compré la Marcha, pero compré también ‘Elegía’, del otro Roth. Para fastidiar, supongo. O porque realmente me interesaba la figura del ‘otro Roth’.”

Pregunto, y mucho:

¿Hay un único Roth que merezca el Príncipe de Asturias?

¿Por qué, desde que se anunció tal premio, todo el mundo aclama a ’el otro’?

¿Es que todos los jurados de premios literarios importantes aciertan cuando otorgan un galardón?

¿A todo el mundo le gusta Roth, ‘el otro’?

¿Cuantos Roth hay en el mundo que merezcan la pena tanto como Philip, o más?

Empecemos por el final, por su puesto.

Me salen varios Roth, además de Philip y Joseph, así rapidito. En un plano popular, Ahí están los hermanos Rot, Cecilia y Ariel.

Cecilia Roth

Ella ganó una hache gracias a su representante en sus primeros años de actriz.

El nunca agregó la hache, pero es y ha sido un guitarra muy pulcro. Los dos muy amenos. También lo es

Tim Roth

Tim Roth, uno de los actores que ejerce de malo miserable con mayor verosimilitud. Y hablando de malos, Hyman Roth, el personaje de El Padrino II, siempre lamentándose de su próxima muerte, también dio una magnífica réplica a Michael Corleone, y es que el actor que lo encarnaba,

Lee Strasberg, fue uno de los grandes, uno de los mitológicos fundadores del Actors Studio, maestro por tanto del propio Pacino. Y puestos en plan arte, el alemán Dieter Roth,

Dieter Roth

dadaísta e irónico, le pegó un buen revolcón al diseño del siglo XX. Hay, por tanto, muchos Roth que merecen la pena, no sólo Philip, incluso a pesar de Philip, aunque nadie diga ni pío sobre esto una vez le han dado el Príncipe de Asturias.

Lo gana por una “compleja visión de la realidad contemporánea”, según el jurado. Bueno. Apenas me interesó la bien querida ‘El lamento de Portnoy’. Me entretuvo y gracias ‘La mancha humana’, y no puedo decir nada mejor.

Roth es un cronista americano que describe a los que se quedan por el camino, los fundamentos del sueño americano, la hipocresía de la sociedad y asuntos relacionados con la historia del coletivo judío en Estados Unidos. Para los americanos es la repanocha este autor, pues descubre en sus novelas, y denuncia con un estilo muy limpito que, oh, no todo el mundo es bueno. Ahora, la repanocha es Jonathan Franzen. Antes, Salinger. Sin embargo, estos autores son, para mi gusto, café aguado. La originalidad de su modo de narrar es limitada. La fortaleza de las temáticas es cuestionable. En las diez primeras páginas de ‘Viaje al fin de la noche’ de Céline hay más literatura que en buena parte de este tipo de literatura americana. Obviamente, generalizo, pero para eso estamos. Comparar a Roth
con Murakami, el otro finalista de este año, es cotejar el baloncesto y el patinaje sobre hielo. Son deportes, sí, pero hasta ahí las semejanzas. Y eso que no soy tampoco un ferviente admirador de Murakami, que con un par de novelas me sació, algo similar a Kenzaburo Oé. Considero, en cualquier caso, que el autor de ’Tokio Blues’ o ‘Kafka en la orilla’ (pero también de ‘After Dark’, que nadie se olvide) tiene mayor carga literaria que Roth, que está mucho más cercano a los lindes periodísticos.

Miguel A. Hoyos leyó ‘Elegía’ “con mucho desasosiego”, asegura.

“Lo recuerdo bien. Preguntándome si yo en algún momento de mi vida haría lo que el protagonista: abandonar una vida segura, por aventuras dudosas. Pero claro, no hay aventuras que no sean dudosas. Y tampoco hay vidas que sean seguras. Eso lo destila Roth despaciosamente, ampliando progresivamente la dosis de desazón. Recuerdo que leía en verano, en Príncipe de Vergara, en una terraza y miraba a los lados, desconfiando de los viandantes. Eso es algo”.

Philip Roth

 

En mi caso, me dejé a mitad, o menos, ‘La conjura contra América’, después de tres intentos y, además, también en época estival, tiempo más propicio a la indulgencia con lo que se lee.

Quizá sea un mal entendimiento, mío, con las letras estadounidenses. O las traducciones. O quizá sea el mismo problema que tenemos la mayoría de europeos con el café bebido aquí y allí, que no es lo mismo ni se parece.

“No son mi debilidad los escritores norteamericanos. Al paredón con De Lillo, ¿y qué carajo le pasa a Irving?, ¿por qué escribe así? ¿quiere acabar en las páginas de corazón del periódico El Mundo?.

Pero Roth tiene algo ligeramente distinto. Isabel Coixet va a llevar al cine ‘Elegía’. Alguien me dirá:”¿ves? eso confirma mi odio a Roth”. Cierto. Es lo que tiene el café americano, que se puede tomar con gafas de pasta imposibles, sentada en una terraza. Pero si el café es Roth, mirarás a los lados, desconfiando de la humanidad de los viandantes. Y algo es algo”, asegura Miguel A. Hoyos.

En cualquier caso, hay escasa emoción si se tiene que elegir entre Murakami y Roth.¿Jamón york o queso semicurado? Poco riesgo para el paladar.

Si a Meryl Streep le pueden dar 25.000 Oscar o un tipo puede ganar 18 Pulitzer, quizá los premios literarios deberían también repetirse en un mismo autor para:

1) Evitar elegir entre aquellos a quien no se les ha dado ya, y aún están vivos y coleando. Quizá no haya tantos escritores que lo merezcan.

2) Evitar alabanzas uniformes y unánimes en papeles llenos de lugares comunes (con lo caro que está) a todo bicho escribiente y viviente que gana un Nobel o, en el caso español, un Premio Príncipe de Asturias o un Cervantes.

Sospecho que si todo el mundo opina, bien y mal, cuando le dan un premio a un actor es porque todos tenemos una cierta cultura audiovisual y, quien más quien menos, la mayoría detecta a un buen actor. Sin embargo, lo de la lectura es más complicado. Hay que leer. Al personal, en general, le dicen: Philip Roth gana el Príncipe de Asturias de las Letras. Ah, pues vale. ¿Vale?

DOS VELAS NEGRAS PARA CALATRAVA

2012 mayo 25

Indiscutible: la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CAC) es el foco de atracción turística relacionado con el ocio y la cultura más importante de la Comunitat. La visión internacional de la ciudad de Valencia se ha modificado desde que funciona el complejo de edificios. Sin ir más lejos, es la portada del reportaje sobre el pujante diseño valenciano que se publica en el último número de la revista alemana H.O.M.E.

Incontestable: costó mucho dinero.

Probable: costó demasiado dinero.

Posible: un par de velas negras para Santiago Calatrava se encienden cada semana en algunas casas de los trabajadores de la CAC.

Son cerca de medio millar los que integran las plantillas de los edificios que conforman la CAC. Y aunque parezca pardójico, muchos no trabajaban EN la CAC, sino enfrente, en el Paseo de la Alameda de Valencia, número 48. Y si la CAC costó dinero, el bloque de edificios donde está emplazada la sede de la Fundación CAC tampoco es una bagatela. ¿Y por qué las velas negras pidiendo por Calatrava? ¿Y por qué no trabajan los empleados de la CAC EN la CAC? El innecesario gasto en celo y folios que asume el Palau de les Arts es una anécdota que aclara los dos porqués.

Fuentes del coliseo operístico aseguran que el arquitecto valenciano no aprueba colocar carteles que indiquen dónde está cada cosa en el Palau de les Arts. Puede ser que Calatrava no se decida por el tipo de indicativos que deben colocarse en el edificio, pero los 90.000.000 euros que ha cobrado por la CAC justifican que facilite la labor de quienes trabajan o visitan Les Arts. Repito, y en letra, como los notarios: noventa millones de euros.

“Aquello es de locos. Si quieres colocar un piano en el escenario hay que subirlo con una grúa porque hay un escalón que dificulta la operación, la acústica del auditorio ha sido mejorada ya en dos
ocasiones, se diseñó una platea estilo italiana, con asientos desde los que no hay visibilidad ni se oye la ópera, lo cual era costumbre hace unos siglos, pero ahora… y para rematar, los músicos y los
cantantes vamos acompañados por trabajadores del Palau porque, de otro modo, te pierdes”, explica un tenor que recientemente cantó en Les Arts.

Foto: Juanjo Monzó

La solución para el problema de orientarse en el enorme edificio son folios pegados con celo en las paredes y puertas, con el fin de guiar a los que entran en el Palau sin brújula. Ni siquiera en los aseos se indica que son aseos. Trabajadores de Les Arts, interrogados sobre esta ausencia de cartelería, aseguran: porque Calatrava no quiere. Una vela negra por él.

Otro botón de muestra, los trabajadores, principalmente del departamento del Comercial, que se están instalando en el Museo Príncipe Felipe después de haber pasado mucho tiempo en el Paseo de la Alameda. También alguno prende velas negras y recordando al arquitecto. Fuentes de la CAC aseguran que Calatrava “no es que pensase mucho precisamente en los trabajadores de las oficinas cuando diseñó el museo”. Tampoco pensó en los visitantes, a tenor de aquel olvido mítico de construir escaleras de emergencia por si se produce un incendio. Finalmente, le añadió la salida de emergencia que exigieron los Bomberos. Tampoco pensó en el clásico merchandising que impera desde hace décadas en todos los museos importantes que en el mundo han sido y son. De hecho, recuerda un ex empleado de la CAC que durante mucho tiempo, ante la negativa de Calatrava de que se instalase una tienda en el Museo Príncipe Felipe, se tuvieron que improvisar una especie de carritos con ruedas, parecidos a los puestos de perritos calientes neoyorquinos, que hacían las veces de tiendas. ¿Y por qué esas tiendas rodantes? Pues porque cuando Calatrava visitaba el complejo de ocio y cultura, desde las garitas de seguridad se tenía orden de avisar a la dirección del Museo, que a su vez ordenaba esconder los carritos.

Foto: Damián Torres

De ahí las ruedas, que finalmente, una vez resuelto el problema, fueron sustituidas por unas tiendas como es debido. Es difícil dilucidar en quién pensó Calatrava cuando diseñó las instalaciones de la CAC, esculturas de tremendo tamaño. El asunto de la habitabilidad de las oficinas, sin embargo, no se ha resuelto, por lo que la reciente mudanza al museo no ha dejado de resultar un punto traumática para los empleados, que aseguran estar apretados, lo cual no deja de resultar paradójico teniendo en cuenta el pedazo de edificio que habitan.

Todo sea por ahorrar esos 125.000 euros que anualmente se gastaba en el alquiler de los cuatro pisos que los comerciales de la CAC ocupaban fuera de la CAC (http://www.lasprovincias.es/20120525/comunitatvalenciana/valencia/ciudad-ciencias-ahorro-alquiler-201205251255.html) , que esa es otra: gastar cientos de millones en edificios para acabar instalados en locales alquilados. 

 

TRES AÑOS Y MEDIO DESPUÉS, SEGUIMOS APESTADOS

2012 mayo 18
por David Burguera

José Ignacio Wert tomó posesión del cargo de ministro de Educación y Cultura el pasado 22 de diciembre de 2011. Es importante recordar el año, porque de años va el asunto. José María Lassalle empezó a ejercer como Secretario de Estado de Cultura cuatro días después, el 26 de diciembre. A partir de ese momento, los responsables de la cultura valenciana (todos del PP, en los ayuntamientos de las capitales de provincia, en las diputaciones y en la Generalitat) ya tenían imágenes que adorar:

Foto: EFE. El ministro, en la barrera de Las Ventas. A verlas venir.

Foto: EFE

Sin embargo, sus oraciones no han llegado a buen puerto, al menos en lo que se refiere a posteriores manifestaciones físicas de los dos próceres del Ministerio. Ni han venido ni se espera que vengan. Este pasado jueves 17 de mayo (casi cinco meses después de la posesión), a la consellera de Cultura, Lola Johnson, le pregunté si contaríamos con la presencia de algún alto cargo del Ministerio en el próximo Festival del Mediterrani, que se celebra a partir del 26 de mayo en el Palau de les Arts. Y no pudo asegurarlo. Se les ha invitado, faltaría más, pero tanto Wert como Lassalle no parecen demostrar demasiado entusiasmo por los eventos culturales en la Comunitat. No son los únicos. Un alto cargo de la Generalitat lo explica con claridad: “Estamos apestados. Hasta que no termine la ‘limpieza étnica’ por aquí no se pasará ni Dios”. La ‘limpieza étnica’ consiste en eliminar todo lo que huela a polémico, así que largo me lo fiais. Wert se suma a la tradición iniciada por Ángeles González Sinde, que también pasó olímpicamente de óperas, conciertos, exposiciones o cualquier otro asunto relacionado con Valencia. Ni a sus museos (San Pío y González Martí, de titularidad estatal) vino. Ya sea porque estamos apestados, porque el anterior Gobierno no era bien querido o porque la abuela fuma, el Palau de les Arts lleva tres años y medio sin recibir a un ministro de Cultura, y eso que, aunque no lo suficiente, el Gobierno central contribuye anualmente con cerca de un millón de euros a las actividades del recinto operístico. Hasta el propio Zubin Mehta recordó el jueves que hay un bonito AVE que en hora y media pone a los madrileños en la estación Joaquín Sorolla. Rápido y suave, que decía Krahe. Sin embargo, desde que César Antonio Molina vino en noviembre de 2008, ni rastro ministerial. Y el calendario suma y sigue. Al menos, el próximo 26 de mayo está confirmada la presencia de la Reina Sofía en la inauguración del Mediterrani. Seguimos apestados.

CONSUELO CÍSCAR, RAFAS Y SIGNOS

2012 mayo 16

En los actuales días de inestabilidad es casi un deporte nacional y autonómico interpretar los gestos, las palabras, las presencias y las ausencias de los políticos y personajes relevantes. En el sector de la cultura también se practica este juego de adivinación y decodificación. Hace meses que se dispararon los rumores sobre Císcar, Consuelo (Foto: Txema Rodríguez) , y sobre por qué acude a actos en los que, hasta hace bien poco, no era habitual; por ejemplo, las presentaciones del MuVIM. Se trata de gestos y presencias de libre interpretación y que ahora serán traducidos por un deseo de Císcar de ser más transversal y no limitar su presencia a los actos relacionados con el IVAM y sus amigos, que los tiene y muchos y muy incondicionales. Todo es interpretable. Lo cierto es que la directora estaba, hace bien pocas semanas, preocupada por su futuro y el de sus allegados, y es que en algunos sectores del PP ha calado el rumor de que Johnson (Foto: Efe/Cárdenas) no se comerá el turrón al frente de la Conselleria de Cultura. En realidad, en esas estamos todos. Al menos un miembro del grupo popular en Corts manifestó ayer su sorpresa por la propuesta de Císcar para el CVC. Se especula con que se trata de una “jugada a la corta” del entorno de Císcarfrente a un futuro incierto. También suscita muchas interpretaciones y se considera como una señal (habrá que aclararse en qué sentido) la habitual presencia del secretario autonómico de Cultura, Rafael Ripoll (Foto: Monzó)  , en las inauguraciones del IVAM. Quizá las razones sean mucho menos retorcidas de lo comentado, pero lo cierto es que incluso en el museo de Guillem de Castro se interrogan sobre una presencia que no se daba cuando ese mismo cargo lo ocupaba otro Rafa, pero apellidado Miró . Y precisamente esa ausencia, la de Miró, también era criticada. En los dos casos, tanto por presencia como por ausencia, se les atribuye un deseo de escalar en la jerarquía política de la Administración autónomica. Porque si apareces, mal, y si desapareces, peor, según quién y como lo quiera ver.

Publicado el 16 de mayo en Las Provincias.

OTRO NIVEL, PERO MISMO CONCEPTO

2012 mayo 10
por David Burguera

A Consuelo Císcar, que tiene en su haber más de un lunar en su gestión en el IVAM y por sus modos de defender esa gestión (http://www.lasprovincias.es/v/20110928/culturas/salvame-deluxe-para-ivam-20110928.html), le llovieron chuzos de punta en febrero (http://www.lavanguardia.com/cultura/20120213/54253632054/el-pspv-califica-de-obscenidad-social-la-exposicion-del-ivam-sobre-las-millonarias-casas-de-los.html) por la exposición que organizó en el IVAM con obras del arquitecto Joaquín Torres (http://www.lasprovincias.es/v/20120211/culturas/obras-arte-para-andar-20120211.html). La muestra aún se puede ver en el museo, y la verdad es que es floja, incluso hortera. Sin embargo, es chocante que uno de los asuntos más criticados fue el saraíto montado para la inauguración (Foto: Damián Torres). A veces, según quién y con qué, somos muy de usar el papel de fumar. Ya le pasó al Palau de les Arts con la celebración de los bodorrios. Y es que lo cortés no quita lo valiente, pero en lo tocante a temas y recintos culturales, aún da apuro considerar que se puedan utilizar para eventos que no sean estrictamente elevados. Se castiga la frivolidad en casa, pero si ocurre en otro lado, nos parece tan normal. Será difícil encontrar la más mínima reacción furibunda contra eventos como el celebrado la semana pasada en el MET de Nueva York. Será porque las chichas de Beyoncé (Foto: AFP)  son mejor vistas que las payasadas de Torres frente a Ana Rosa Quintana. También fue tremendo el quilombo que se montó en 2009 cuando el Louvre anunció que daría cobertura en su sacrosanto espacio a un McDonald’s, pero tres años después ahí está y hay que ver cómo se llena, y lo mismo sucedió cuando a alguien se le ocurrió colocar esa horrible pirámide en mitad de la plaza del museo parisino. (Foto: AFP) Otro nivel, ciertamente, pero empleando el mismo concepto de convertir la cultura en un espectáculo. Al final, todas estas polémicas se resumen en un saco de miedos y complejos.