Las Provincias

img
NADIE SIN CASA
img
Fernando Giner | 01-03-2012 | 06:17

Estamos obligados a distinguir entre quien no puede pagar su vivienda habitual porque se ha quedado en el paro y está en riesgo de exclusión social y quien no puede pagar su segunda residencia en la playa.

A distinguir entre la antipatía por los bancos, lo mal que lo han hecho los bancarios, la dación en pago y el desahucio.

La dación en pago , en principio, no evita el desahucio. Sólo indica que  el deudor responde únicamente con la vivienda como garantía en contra de la responsabilidad universal de todos sus bienes.

Hay que distinguir entre lo que se debe evitar, se debe  hacer y lo que se puede hacer.

Lo primero de todo es evitar , como sea, que una familia acabe en la calle, que unos padres duerman con sus hijos en un albergue social, ya que hemos sido inacapaces de evitar que las personas se queden sin trabajo, por lo menos, evitemos que se queden sin casa.

En segundo lugar, se debe evitar que una familia esté endeudada para el resto de su vida por no poder pagar su vivienda habitual y no tenga, por lo tanto,  posibilidad alguna de rehacer su vida. Seamos realistas, con una deuda a veinte años por un bien que has perdido es muy dificil levantar vuelo en estos tiempos.

 Y, en tercer lugar,  se debe hacer estas dos cosas evitando el “efecto llamada”. Es decir, que el que de verdad pueda pagar que pague y que esta medida sólo afecte a los que están en riesgo de exclusión social.

¿Por qué?

Porque estamos ante una cuestión humanitaria, no jurídica. Una sociedad que quiere reconocerse a si misma como civilizada y desarrollada debe ser capaz de generar los mecanismos adecuados  de proteger a sus miembros más débiles.

Porque  si a una familia que con todos sus miembros en el paro le pones una deuda a quince años de mil euros al mes la dejas sin futuro.

Porque el banco cuando te concede una hipoteca te cobra unos gastos de estudio (0,5 al 1,5%) para conocer tu capacidad de solvencia y si se equivoca el estudio , pues , que apechuge el que ha realizado el estudio.

Porque el banco tasa el inmueble y te cobra por ello y si se equivoca el tasador, pues, que se aplique el principio anterior.

Porque lo que no tiene sentido  es que el problema de la banca sean los inmuebles, que haya casi un millón de pisos vacios y tengamos familias  sin pisos para vivir. Esto es “la leche” en inutilidad política, jurídica y social.

Porque no tiene sentido que en una hipoteca a 20 años al septimo año no hayas pagado más que intereses y debas, practicamente, la totalidad del piso.

Porque no tiene sentido que  ayudar a los bancos sea sistémico y tranquilice a los mercados y , por el contrario, ayudar a una familia sea muy caro, dispare el déficit  y no se cuantas chorradas más.

¿Qué se debe hacer?

Hay que proteger y defender el derecho a la vivienda , la dignidad de las personas  y la oportunidad de rehacer la vida con medidas  eficaces y equitativas.

¿Cómo se puede hacer?

 Para estos casos de familias en riesgo de exclusión social  que el Gobierno ceda pisos de 70 metros a los que no pueden pagar la hipoteca de su primera vivienda mientras dure la crisis y que el bien embargado cancele la deuda pasando ese inmueble  al activo del banco por el valor de la subasta desierta.

¿Por qué de 70 metros? . Porque lo que  hay que evitar a toda costa es que una familia que si cumple sus compromisos financieros  viva en una casa más pequeña y peor que otra que no paga la hipoteca.

Supongamos que se produce el impago en una vivienda de 300 metros de la Calle Colón de Valencia cumpliendo los reqisitos descritos de todos sus miembros en paro, riesgo de exclusión social, …(recuerdo que durante muchos años nos hemos vivido muy por encima de nuestras posibilidades con dinero prestado) ¿Tiene una familia que vive con lo justo en una casita de ochenta metros en un barrio  marginal que ayudar al de la Calle Colón?. Sin equidad no saldremos de ésta.

¿Por qué por el valor de la subasta ? Porque la dación por ese importe supondrá pérdidas para el banco y eso les obligará  a negociar dejando el embargo como una opción remota.

Que a nadie le falte lo necesario para vivir, que nadie  abuse del sistema,  que el ” buenismo mediático” no se apodere de nuestras decisiones, que seamos prácticos, eficaces y equitativos.

Gracias por leerme como cada Jueves y hasta el próximo.

 

 

.

Últimos Comentarios

Ignatius J. Reilly 29-03-2015 | 23:14 en:
Autónomos
lucia Colom 12-03-2014 | 23:17 en:
LA ERA DE LA ACTITUD I