Las Provincias

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ACTITUD, ENERGÍA Y VALENTÍA
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Fernando Giner | 05-04-2013 | 05:41

Durante esta extraña semana de medio vacaciones he estado en contacto con un montón de personas que me han llenado de energía positiva.

Por un lado, estuve el miércoles como profesor de Marketing Estratégico en un programa de Gestión de Pymes donde tuve la fortuna de conocer a un grupo de personas excelentes. El grupo, como suele pasar, era bastante heterogéneo en cuanto a edades, procedencias y situaciones personales. Pero,  a medida que fui conociendo a cada uno de forma personal, mi asombro y admiración era mayor. Un joven  contó que estuvo tres años estudiando en China y que conocía medio mundo. Una empresaria del mundo veterinario, una accionista de una empresa familiar, otro joven empresario de la alimentación y tres personas que se encontraban en  “stand by” profesional. De ellas, un elegante caballero de más  de 55 años que estaba reciclándose. Chapó! De corazón lo digo, enhorabuena a todos aquellos  que les dicen que el mercado ya no les dejará volver a entrar y no hacen ni caso y apuestan por seguir en pie.

Dos cosas, estamos en una época en la que, bajo mi punto de vista, vale más la capacidad de aprender que lo que saben las personas. En este proceso que estamos viviendo, tener capacidad de aprender es fundamental, lo es todo. No digo que la experiencia no sirva, ni muchísimo menos, lo que quiero decir es que ésta mejora nuestra intuición, nuestro ojo clínico, pero, lo que es conocimiento…! Hay tanto por descubrir! Bravo por los que están dispuestos a aprender.  Fíjese , estoy convencido que la mayoría de los puestos de trabajo que conocemos como tal se transformarán en los próximos años. Es una pregunta que los que tenemos la suerte de estar trabajando nos deberíamos hacer : ¿Cómo será mi puesto de trabajo en los próximos diez años? Seguro que nos tocará aprender cosas nuevas y adaptarnos varias veces mejorando la empleabilidad.

Y, en segundo lugar, me llamó la atención que este distinguido alumno apenas hablara de su pasado. Esto es fundamental. Cuando estás cinco minutos con alguien y se tira cuatro y medio hablando de sus aventuras pasadas, la gente se asusta y, sobre todo, los seleccionadores de personal piensan que están contratando una pieza de museo. Por muchos años que tenga uno, por mucha experiencia, hay que hablar del futuro. De los sueños, de la ilusión, de las pasiones, de lo que aspiramos, el que sabe mirar adelante es joven y viejo sólo es el que mira atrás. Saber y pasado contra aprender y futuro. Ese es el dilema.

Felicidades a este extraordinario grupo porque salí enérgicamente reforzado. Muchas veces pienso que lo mejor de mi profesión es estar continuamente con gente con ganas, con ánimo y con actitud positiva.

Pero eso no es todo. Esta mañana he estado tomando café con un  matrimonio de empresarios que podría deciros que lo tienen todo: Han triunfado en sus empresas, han creado empleo, tienen los hijos ya mayores,…vamos que podrían jubilarse mañana mismo con la medalla al mérito empresarial. Bien, pues se han ido al banco, han pedido un nuevo prestamos y han iniciado una nueva actividad. Riesgo, complicaciones y posibilidad de perder.  Este matrimonio amigo son un claro ejemplo de lo que son nuestros empresarios y como conviven con el riesgo y el beneficio. Claro que quieren ganar dinero, pero  no es ganar para atesorar, sino para invertir.  En muchas ocasiones no se comprende esto y se confunde la vocación empresarial con la especulativa y financiera. De nuevo, vibraciones de personas entusiastas, valientes y generosas. Enhorabuena, esta vez a estos empresarios.

Pero, es que además, he podido tener siete reuniones con jóvenes que quieren y desean iniciar un negocio. Ideas, dudas, aclaraciones, humildad, buscando consejo,…y valentía de nuevo. Jóvenes que hace apenas cinco años buscaban la estabilidad en el trabajo y, hoy,  no se resignan a quedarse en casa lamentándose de la situación.  Proyectos tecnológicos,  turismo, de filosofía de vida,  tiendas,…de todo. Proyectos, vida e ilusión.

No es verdad cuando se dice que los jóvenes son la generación ni-ni. Por  lo menos, los que yo conozco , no. Todo lo contrario. Son la generación de menos por más. Con  menos oportunidades que nosotros están sacando talento, creatividad e iniciativa.

Personas mayores que empiezan de cero, empresarios que empiezan de cero, jóvenes que empiezan de cero,…y todos con alegría, humildad y energía.

Hay personas, hay talento y hay ganas, esto me obliga reclamar a las autoridades que gestionen esta energía positiva. Que como poco, no le pongan trabas, que no la ahoguen con impuestos que son el reflejo de su ineficacia e ineficiencia. Que canalicen el talento y que permitan que las ideas lleguen a la realidad. Ninguna idea original y viable debería quedarse en un cajón, debería ser facilísimo encontrar ayuda para montar un negocio, para rehacer o iniciar la actividad profesional o empresarial.

Un buen Gobierno facilita el entorno para que el talento se materialice en proyectos, sienta las bases para encauzar hacia la realidad la creatividad , evita papeles innecesarios y, sobre todo, apoya a los que lo intentan y apoyar es crear una sociedad en la que la gente tenga oportunidades para demostrar que vale. No pido dinero, ni subvenciones, ni nada de todo eso, sólo pido que esta tierra vuelva a ser una tierra en la que el que lo intenta y se esfuerza encuentre su oportunidad. Eso es gobernar y lo demás historias.

Gracias, querido lector, por leerme como cada jueves y hasta el próximo.