Las Provincias

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EXPECTATIVAS
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Fernando Giner | 25-04-2013 | 05:59

Paciencia, mucha paciencia. Esto va para largo. Puedo comprender las ganas de los gobernantes de dar buenas noticias, estoy de acuerdo que hay que alentar y no desanimar, que se es importante ver el vaso medio lleno y que  este año podremos ver datos con lectura positiva. Pero, si dependiera de mí, no fijaría expectativas muy optimistas.

No se debe lanzar el mensaje que estamos ante un cambio de ciclo, que el 2014 se creará empleo y que las exportaciones lo solucionarán todo. Lo que se está diciendo es:”Aguante siete meses y todo se resolverá”. Claro, siete meses o medio año se puede soportar y la población obedecerá y, además, se lo creerá, porque necesitamos creer, pero, qué sucederá si llega el 2014 y no cambia nada. Imagíneselo vd mismo, querido lector.

Decir que España tiene un problema que se resolverá en siete meses me parece, sencillamente, un atrevimiento.

Una vez un capitán pidió un sobreesfuerzo a sus tropas exhaustas para subir a una colina y tomar la posición. Era un momento crítico, porque venían de un largo desplazamiento, apenas quedaban víveres y el cansancio y el desánimo eran latentes entre los soldados. El alto responsable, con un discurso inolvidable arengó alegando al espíritu militar y, sobre todo, prometiendo que era el último esfuerzo requerido. Todos se sumaron a su petición y, hasta con cánticos, tomaron la cima. Al llegar, dijo. “Ahora, necesito un voluntario para subir a esta otra cima, esta que ven vds.” ¿Sabe, querido lector, cuantos voluntarios se alistaron?: Ni uno.

En estrategia, la desesperación del contrario es una buena jugada y lo que más desespera es la falta de esperanza. Y ésta se pierde cuando comprendes o descubres que no te dicen la verdad. Cuando compruebas que tu esfuerzo no tiene recompensa, que no sirve de nada lo que estás haciendo.

Decir que en el 2014 estaremos en la recuperación, puede ser cierto, pero no es la verdad. Tendremos alguna alegría estadística y el PIB deja de decrecer, pero, para que eso llegue a la economía real, aún falta más. Insisto, y estaría encantado de equivocarme,  esto va para largo.

Varios son los motivos que me hacen pensar de esta manera:

La expectativa de recuperación está basada en las exportaciones. Es cierto que representan un porcentaje histórico del PIB, pero es verdad que éste lleva años sin crecer y que otros sectores, como la construcción, han disminuido poderosamente su actividad. Para  llamarnos y considerarnos  como un país exportador necesitamos años. Cualquier empresario que ha iniciado un proceso de internacionalización conoce sobradamente de que estoy hablando. La pregunta es: ¿cuantas empresas exportan en España frente a cuantas tienen sus ventas sólo en España? y de éstas últimas. ¿Cuántas están con déficit de liquidez? Estas últimas, corren el grave riesgo de sucumbir porque la venta doméstica está hundida y el crédito no fluye por lo que suponen una grave amenaza para el paro y esto, evidentemente, supondrá empobrecimiento interno.

 

El crecimiento  de las exportaciones se basa en la devaluación interna de costes salariales. Es decir, que la gente hace más cosas y gana menos. Esto ha supuesto pérdida de capacidad adquisitiva de las familias que ha contraído el consumo, afectando negativamente a la venta de las empresas  que apuntábamos anteriormente.

Es decir,  estamos asistiendo a un cambio de crecimiento, basado en las exportaciones, con devaluación interna, no por mejora de marca, de innovación, o de diseño de la oferta, sino por precio, que está empobreciendo a las familias y esto, a su vez, retrae el consumo interno y provoca el cierre de las empresas que sólo venden en España y aumenta el paro y vuelta a empezar.

Pero, es que además, el nivel de endeudamiento del sector privado es altísimo.  Se encuentra a unos niveles superiores al PIB que hace impensable entender como se devolverá. Familias y empresas más pobres  que deben lo que no tienen .A esto en mi pueblo se le llama imposibilidad de pagar, es decir, morosidad.

 Bien, pues ya hemos llegado a la banca, al sistema financiero. ¿Es posible que se reestructure un sistema bancario con aumento de morosidad? En mi opinión, no. Necesitarán más dinero.

Entonces, la pregunta será: ¿de dónde sacaremos el dinero? Pidiéndolo, de nuevo, a Europa. En definitiva, de nuevo, sentados a negociar con los hombres de negro. Su exigencia de nuevo, el déficit. Este agujero que tiene España descontrolado. Este abismo negro que el Estado se empeña en cuadrarlo a base de impuestos. De gravar y tasar a esas familias y empresas empobrecidas que no pueden devolver sus prestamos.

Mientras el déficit se quiera solucionar a base de más ingresos estamos perdidos porque como demuestro es un círculo vicioso que no conduce a nada. Entonces, ¿qué hará el Gobierno? Pues, recortar. Lo malo, lo que me temo, lo que veo venir, lo que se comenta es que recortarán por las prestaciones del desempleo y endurecerán las condiciones de las pensiones.

Es decir, más pobreza para las familias empobrecidas. A los que tienen les quitamos vía impuestos y a los que no tienen les quitamos.

Con todo esto, vendrá algún dato macroeconómico  que no ha oído en su vida y le dirán que es positivo y será cierto, pero no será la verdad que viven las familias y empresas.

Pero que duda cabe que la vida sigue y frente a esto, España derrocha talento, creatividad y ganas. Gente que quiere poner en marcha nuevos negocios, otros que ya han empezado, y muchos que llevan años. Es impresionante comprobar, día a día, como las personas aguantan, sobreviven y pelean. Conscientes que su destino no lo pueden descansar en ningún otro más que en su esfuerzo y trabajo. Menudo mes de Abril lleno de impuestos  y , como decía, no hay liquidez para pagarlo.

Si las Autoridades no facilitan este esfuerzo, no canalizan esta energía y talento y no aflojan sus exigencias sucederá que las empresas, familias y personas se querrán salir del sistema oficial y lo harán por dos motivos: Por imposibilidad real de sobrevivir dentro del mismo y porque no compensa estar dentro de éste. No es que lo apruebe, sólo analizo y advierto de las cosas que veo y pienso y así lo escribo.

Gracias como cada jueves por leerme y hasta el próximo