Las Provincias

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ELOGIO DE LA CREATIVIDAD
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Fernando Giner | 13-12-2013 | 11:28

La creatividad es innata a la persona. Es la capacidad más asombrosa que tiene nuestra inteligencia. La creatividad está siempre con nosotros porque siempre que imaginamos estamos creando, porque siempre que soñamos estamos creando, porque siempre que amamos estamos creando. Todos y cada uno de nosotros no es que podamos ser creativos, es que somos creativos. Lo que sucede es que esta competencia se suele se asociar a terminologías extrañas, complejas y ajenas como el I+D+i y que, por lo tanto, parece ser algo reservado a lo científico, las nuevas tecnologías o los creadores de apps.

Nada más lejos de la realidad.

La creatividad está en la madre de familia que sin recursos llega a final de mes, la creatividad está presente en las despensas y neveras de miles de hogares que con sobras hacen a diario auténticos banquetes, está cuando un niñ@ discurre un problema de matemáticas, cuando un joven se las ingenia para coincidir con la chica que quiere y, por supuesto, la creatividad está donde está la necesidad.


En condiciones normales, es muy importante que existan alicientes para la creatividad. En la escuela cuando el alumno resuelve el problema de matemáticas de forma diferente a como lo hace el profesor suele ser reprendido aunque consiga el resultado deseado, también, a menudo, en la empresa la creatividad ni suele ser reconocida, ni recompensada. Personalmente, conozco “zombis” creativos en su horario de oficinas que mutan en auténticos talentos en su tiempo libre.
Por último, asociamos cierto tipo de creatividad a lo inmediato y sencillo sin atribuirle el valor del esfuerzo y la constancia. Cuando vemos un precioso cuadro, escuchamos una bella canción o disfrutamos de una destreza de un deportista lo valoramos como sencillo y como que sale solo.

Nada más lejos de la realidad.

La creatividad requiere trabajo, esfuerzo y, sobre todo, riesgo. El creativo se arriesga a fracasar y esto no es nada fácil. Las grandes ideas llegan después de muchos errores porque la intuición se desarrolla desde el error.

Hoy, mi modesto homenaje a las personas anónimas que valientemente consiguen o se esfuerzan por alcanzar sus sueños y necesidades con ingenio e imaginación y consiguen multiplicar así sus escasos recursos.

Gracias como cada jueves por leerme y hasta el próximo.