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Los Pérez y su Cuina de Boro

2010 abril 20
por Fernando Martínez

Cuando voy a escribir este post, me asalta un diablillo a la conciencia que me dice que hablar bien de un restaurante o una persona es peloteo barato, pero inmediatamente aparece el ángel bueno en la otra oreja que me recuerda todo el bien que ha hecho la familia Pérez por esta tierra y su gastronomía con el arroz como bandera, por lo que me resulta imposible resistirme a elogiarlos, mas aun cuando esta pasada Mostra ,han estado dejándose la piel cocinando paellas para cientos de hambrientos como yo, que casi mendigábamos un plato por 3 € (regalado, ¡menudo manjar!) que iban destinados a colaborar con el desastre que ha asolado Haití.

Esta acción iniciativa de la cofradía internacional del arroz, de la cual Boro Pérez fue presidente, ha conseguido la nada desdeñable suma de 16.000 € vendiendo paella, y solo por este dato, por haber estado regalando su tiempo en vez de pelear por lo que muchos peleamos -por nosotros mismos en vez del otro- se merece esta familia que yo hable de su maravilloso restaurante, y digo bien, maravilloso, que no hay más que ver la pedazo sala que tienen perfectamente decorada y equipada, para intuir de que detrás de esa mesa vestida con la mejor vajilla hay una gran cocina, que dirigida por este veterano, maestro del arroz, puede deleitarnos el paladar.

No obstante no hay que olvidar que por muy buena que este la comida si el servicio no es el que esperamos por el sitio y el precio, esta puede no resultar tan buena, Problema que resuelven magistralmente, pues es la propia hija del chef, la que con su titulo de sumiller y medallas varias -como la de nariz de plata- avalan y suplen sobradamente este puesto.

Maite Pérez pasea entre los comensales atendiendo cualquier necesidad, siempre te mantiene llenas las copas -que dicho sea de paso, son siempre el modelo adecuado a cada vino- te ofrece la explicación pertinente o la aclaración que necesitas y todo ello con la sonrisa en la cara.

Digo todo esto porque sabe Dios qué pareciendo sencillo esta labor, es dificilísimo estar siempre al 100%, que no todos los días hace sol, y todos los sumilleres saben la factura tan cara que han de pagar el día que se despistan y un crítico los machaca, porque no ha servido su ego como Dios manda.

Por eso, una vez más, desde este pequeño observatorio y medio de difusión quiero prestar mi voz a esas personas que trabajan en la sombra y generan luz, esas personas que te hacen pasar un magnifico rato aunque lo estén pasando mal, por los sumilleres alzo mi copa, SALUD.