Fallas asperas

Nunca hemos sabido, ¿para qué?, si la anécdota fue real, se aderezó con algo de fantasía o tan solo una página más de los anales de las Leyendas Urbanas Falleras. Se contaba, que un presidente-propietario de una falla muy premiada, constructor, promotor, resolvía los exorbitados costes del monumento fallero, variando, al alza claro, los pisos que en aquellos momentos tenía a la venta. Sea la historieta verdadera, sea producto de la fabulación que llevó detrás la era, por ahora solo dormida, del “pelotazo”, fuera como fuera, eran otros tiempos en los que nos creíamos, y bien que nos lo creímos, que podíamos atar los perros con longanizas.

La dureza del 2008, 9, 10, y ……, está obligando a poner los píes en el suelo. Aunque cueste mucho y asuste aun más.

Durante los años que coincidieron con la enorme burbuja de la construcción, las fallas, contagiadas del “crece y crece”, del “a vivir que son dos días”, se lanzaron hacia un gigantismo que asustaba a propios, mientras asombraba a extraños.

Durante los años de la demasía, numerosas voces, incluso falleras, pesadas e incómodas, advertían que las fallas, los monumentos, conforme se hacían más y más grandes, perdían su sentido original de crítica, de “ingenio y gracia”, de “bordería”.

Durante los años del derroche, otras voces más, aconsejaban ponerle mesura al desborde, a la abundancia hueca, de muchos actos, y en todos los sentidos, de la Fiesta.

Ahora cuando los presidentes de las fallas de la sección especial, los grandes, los que más disparaban con pólvora de rey, acuciados por la dura realidad, del presente y del inmediato futuro, cuando se han citado, acuciados por el cierre del grifo de bastantes patrocinadores, para ponerle freno a tanto exceso pasado, ahora va y nos sorprendemos, nos desgarramos las vestiduras, y estamos a punto de creer que la fiesta va a desaparecer.

Las fallas no desaparecerán, pero tendrán que volver a rescatar muchos de sus orígenes, romper el divorcio que muchas de ellas tienen con su barrio, recuperando las relaciones y colaboraciones de sus vecinos. Y corregir errores. Todos.

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  • mariaje

    Pero con personas como tú, Vicente, además, parece que satisfacen sus más bajos instintos. Al igual que él te llama “Vinny”, a mí me dan ganas de llamarle “pedrito” (con minúsculas, sí…)

  • Fcardells

    Reducir al esquematismo dualista conservador progresista es una simplicidad que solamente se puede entender por el desconocimiento de la complejidad de la Iglesia en la que unidad y diversidad van unidas a universalidad y pluralidad.
    Un saludo.
    Paco cardells

  • vicentino

    Matizaciones y algunas discrepancias relevantes: 1) Los Pilares de la Tierra me parece, contrariamente al opinante, un gran libro, pues permite una reflexión profunda sobre lo que ha sido, históricamente, la lucha por la supervivencia en el contexto medieval (si bien creo que es extrapolable a otros contextos históricos). 2) La Iglesia es una institución -humana y política- fundada por seres humanos (el Emperador Constantino y Pablo de Tarso, en concreto), con unos 2000 años de historia aproximada. 3) La base del credo eclesiástico se apoya en la cultura bíblica judía (de la que Jesús, el llamado Cristo, ha sido el elemento más relevante). 3) La cultura judeobíblica, como se demuestra por algunos de sus textos, ha mantenido posiciones de rechazo a la homosexualidad (u “homofóbicas”, en términos actuales)…, es verdad, pero, en ningún caso, son imputables, esas posiciones, textos evangélicos en mano, al personaje -histórico- de Jesús el llamado Cristo (y, por tanto, no son -cristianamente hablando- nada relevantes). 4) La tradición eclesiástica ha mantenido, sin embargo, posiciones abiertamente homofóbicas en su base doctrinal, aun a pesar de no haber sido -nunca- la homosexualidad condenada por el propio Cristo (…con los evangelios en la mano). 5) Las posiciones eclesiásticas sobre el aborto, la eutanasia o el celibato sacerdotal, como sobre otros tantos asuntos de actualidad, no arrancan, textos evangélicos en mano, del personaje de Jesús de Nazaret, sino de otros ámbitos -eclesiásticos o conciliares- posteriores al mismo. 6) El Papa Francisco, pues, es muy libre, como también lo es la dirección eclesial, de cambiar esas tradiciones, puesto que su supuesta ortodoxia -doctrinal- no tiene un fundamento cristiano incuestionable; y, por tanto, carecen de un valor -estrictamente- “teológico”, desde una perspectiva cristianocéntrica.- PD: Es verdad, como dicen algunos, que el Papa puede ser seguidor de cierta tradiciones (estrictamente humanas y eclesiásticas). Pero no lo es menos que puede modificarlas, y que tiene legitimidad evangélica para ello, porque hay base -bíblico-cristiana- más que suficiente para poder hacerlo (pues el “amor a Dios”, como el “amor al prójimo como a uno mismo”, son las únicas bases -éticas y morales- inamovibles del “cristiano”, como también el respeto a su conciencia, como ser humano libre que es, “por voluntad divina”). Otra cosa es que no haya deseo -o convicción- suficientes como para querer enfrentarse con los -poderosos- “de la tradición” (que tanto daño han hecho al verdadero cristianismo). Pero eso ya es otro asunto.

  • Fcardells

    En la Carta de San Pablo a los Corintios encontramos condena a la homofilia, zoo filia e incesto como conductas depravadas. Se trata de un pasaje neotestamentario de los más antiguos que se escribieron.
    No obstante, el Evangelio solamente habla de amor y de perdón.
    Un saludo.
    Paco cardells

  • http://píldorascontralacrisis Juan Sanchis

    Me parece que quien diga que ‘Los Pilares de la tierra’ es un gran libro es que carece de formación literaria y, por su puesto histórica. Se podría hacer otro libro sobre los errores históricos que contiene. No dudo de que es entretenido.

lasprovincias.es