GRACIAS

Ya han pasado dos días desde la celebración de las Elecciones Generales. Se inicia el período de diseñar estrategias, planificar acciones y, sobre todo, empezar a defender los intereses de nuestros representados y a trabajar por el bien de Valencia. Permitidme, antes de todo ello, que manifieste mi agradecimiento.

En primer lugar, debo dar las gracias y felicitar a todo el pueblo valenciano, que el pasado día 9, dio una nueva lección de compromiso cívico. Pese a las magníficas condiciones climáticas del domingo, los valencianos y valencianas supieron cumplir con su responsabilidad hacia los asuntos públicos, siendo la nuestra una de las circunscripciones con mayor participación en las urnas.

Quiero agradecer a los votantes, en segundo lugar, la confianza que han depositado en la lista del Partido Popular. Nada menos que 767.504 ciudadanos de la Provincia de Valencia han avalado con su voto el proyecto de rigor, de valencianía y de futuro que nuestro programa representa. Son más de 100.000 nuevos sufragios sobre los obtenidos en 2.004, y supone un crecimiento de 6 puntos sobre esas mismas elecciones (que han corrido en paralelo con la pérdida en más dos puntos registrada por el PSOE, al que sacamos ya 173.000 votos). Unos resultados ciertamente históricos que sólo han sido posibles, sin duda alguna, gracias a vosotros.

Os lo dije; no vamos a defraudaros. Nuestra misión de reivindicación y de defensa de los intereses de Valencia en el Congreso de los Diputados se llevará a cabo con la mayor seriedad y perseverancia. Pretendo, junto con mis compañeros de lista, “poner una pica en Flandes”, en ese Flandes de la Carrera de San Jerónimo, y que los diputados populares valencianos, con la fuerza y la legitimación que nos habéis dado, seamos la avanzadilla que, en menos de cuatro años ya, volverá a llevar al Partido Popular a regir los destinos de España.

Por todo ello, gracias, amigas y amigos.

NO AL SECTARISMO

El sectarismo se fundamenta en la negación de la dignidad personal al otro; deriva de comportamientos o actitudes autoritarias, intransigentes y medularmente antidemocráticas, contrarias a la más elemental noción de igualdad entre las personas.

Es sectario quien niega a los padres el derecho a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones.

El sectarismo implica obligar a todo un Estado (“social y democrático de Derecho”) a someterse a una negociación política con una banda de delincuentes.

Pocos comportamientos tan sectarios como airear viejas heridas producidas en el curso de una lucha fraticida, enterradas desde hace años, con el ánimo de resucitar viejas intolerancias y odios antiguos en una sociedad que ha querido olvidarlas.

Es tremendamente sectaria la exclusión de la mitad de los ciudadanos, negándoles cualquier legitimidad democrática, de las decisiones que afectan a todo el Estado, estableciendo “cordones sanitarios” abyectos y alcanzando pactos con quienes quieren la disolución del mismo.

El sectarismo está en la misma base de la negación del reparto de un recurso escaso, como es el agua, y que en algunas zonas sobra o no se aprovecha, entre las tierras de la misma nación, por imposición de unos pocos.

Sectario, y aún inhumano, es el talante de quien, haciendo “tabla rasa” de la solidaridad que tanto pregona, intenta privar a una Comunidad Autónoma de los recursos económicos necesarios para prestar servicios tan esenciales como la sanidad y la educación, mientras se reparte a otras –de su misma filiación política- dinero a manos llenas.

Sólo desde el sectarismo más fanático y grosero puede explicarse el establecimiento e imposición de una línea de pensamiento único, del que quien discrepe será rápidamente tildado de conservador, de intolerante, si no directamente de fascista; es la doctrina del “nemo discrepante” coercitivo y obligatorio.

Así pues, permitidme que hoy, con todas mis fuerzas, grite: ¡No al sectarismo!.

A TI

Estando la otra noche en Gandía, se me acercó una chica –no más de treinta años-, que, tras saludarme, me dijo: “Mira, jo sempre he sigut socialista, però esta volta vos vaig a votar, perquè no hi ha dret on ens està portant esta gent…”

A ti, que no eres militante ni simpatizante del Partido Popular, que te sientes valenciano o valenciana, y que no entiendes por qué nuestra tierra se ve completamente discriminada en relación a otras comunidades de España, con un déficit en infraestructuras y en financiación debido a las veleidades del gobierno socialista;

A ti, que aunque en otras ocasiones has apoyado a otras formaciones políticas, ves ahora tambalearse la economía o incluso tu puesto de trabajo, y que dudas de que quien no ha sabido gestionar la época de “vacas gordas” heredada de la administración del Partido Popular, sea capaz de pilotar una crisis económica;

A ti, mujer u hombre solidario que recuerdas nuestro pasado más próximo y que, por tanto, estás a favor de la inmigración como imperativo de justicia entre las pueblos del mundo, pero controlada y regulada y en condiciones de dignidad y de igualdad, tanto para los que vienen como para los que los recibimos;

A ti, hombre o mujer de izquierdas, que desde esa solidaridad no entiendes la razón por la que los recursos naturales con los que España cuenta –en particular, el agua- no pueden ser compartidos fraternal y armoniosamente;

A ti, que consideras que una educación basada en el respeto y en la tolerancia, no está reñida con el mérito, el esfuerzo y la calidad en la enseñanza, dignificando y reforzando el papel fundamental de los docentes;

A ti, que no estás dispuesto a soportar por más tiempo la pasividad del gobierno socialista ante el aumento exponencial de la delincuencia, y la nula respuesta del Estado a las nuevas y violentísimas formas de delito aparecidas, generando de nuevo una inseguridad ciudadana que no se conocía desde hace años;

A ti, que en otras elecciones votaste al PSOE, pero que no entiendes la deriva de ese partido, una vez instalado en el gobierno, sin un concepto claro de la realidad de la España constitucional, secuestrado por los nacionalistas más radicales y, lo que es peor, negociando en términos políticos con el terrorismo etarra;

A ti, madre o padre, de cualquier opción política, que sufres el desamparo de los poderes públicos a la familia –verdadera columna vertebral de nuestra sociedad-, que contemplas con tristeza como España figura a la cola de la relación de países en ayudas en esta materia, y por tanto en uno de los elementos principales del gasto social.

A ti, a todos vostros, en fin, os pido vuestra confianza y vuestro voto a la lista del Partido Popular el próximo domingo, 9 de Marzo. No os defraudaremos.

Carta a la Niña de Rajoy

Querida niña:

Debes pensar que algo no funciona del todo bien en España y yo también lo pienso, por eso, a riesgo de que me traten como a ti, hoy salgo a defenderte. Hace menos de una semana, Rajoy te nombró en televisión como metáfora del futuro y desde entonces miles de personas no han dejado de burlarse de esa niña. Si hubieras sido un chico no les habría dado tanta risa, ya se sabe que los españolitos que vienen al mundo no son cursis, las españolitas por lo visto no lo pueden evitar.

Convencido de no estar exagerando, pienso que la discriminación de todas las mujeres empieza por la burla impune sobre una niña por el mero hecho de ser una niña. En España, desde que empezó este año, cada tres días, una mujer muere maltratada por su pareja, pero antes es el cobrar menos en el trabajo, pero antes es el no compartir las tareas domésticas, pero antes es el quedarse más tiempo en el paro, pero antes es que las mujeres no entienden de deportes, de coches ni de bancos, pero antes es “el último que llegue es una chica”, “lloras como una nena” o “sois unos bragazas”, pero antes es que resulte progresista que las chicas vayan con la cabeza cubierta a la escuela, pero antes es la cultura y la educación, pero mucho antes de todo eso, es que las niñas son cursis y los muchachos, el verdadero porvenir.

Rajoy dijo que quería que fueras y te sintieras libre en cualquier parte de España y que en cualquier lugar fueses tolerante con quienes son tan libres como tú. Dijo que te quería amada por los tuyos, viviendo en una casa que tu familia pudo pagar con sus trabajos y reclamó para ti el derecho a una educación como las mejores, y después de eso, te pidió que aprovecharas tus oportunidades. Unas oportunidades que tu madre, tu abuela y tu bisabuela no pudieron disfrutar. Y, desde entonces, muchos se han mondado y se han partido de risa porque es una “cursilada” imaginarse el futuro con calcetines de niña.

Sé que probablemente no existes, Sé que no estás hoy por aquí y que de hecho aún no eres lo que llegarás a ser porque nuestro país aún tiene mucho que mejorar, pero creo en ti como creo en el día de mañana con sólo mencionarlo. Y creo en ti como creo en el día de mañana con sólo mencionarlo. Y creo que eres el tipo de esperanza que muchas y muchos queremos para España.

Por eso, te pido que desconfíes de los que sólo miran al pasado, de los que te quieren como cliente antes que como ciudadana, de los que no ven tus problemas y, por lo tanto, no van a saber resolverlos, de los que exigen que se vote masculinamente, con toda la fuerza, y no en femenino, con maña o inteligencia, de los que piensan que las niñas son cursis y los chicos, no.

Quiero que nunca pidas permiso para ser mujer, para ser la mujer libre que serás; que nunca pidas perdón por sentirte orgullosa de pertenecer a un proyecto común e igualitario, por ser española; y que nunca te arrepientas de ser niña.

Quiero que ames a quien quieras amar y que tu familia pueda escoger sin imposiciones ni condiciones tu educación y que la escoja, Quiero que elijas libremente tu lugar en nuestra tierra y en nuestra vida, porque en esos dos lugares debes ser y sentirte libre. Quiero que todas las niñas de España sean iguales en oportunidades, derechos y dignidad, entre ellas y entre los chicos con los que compartirán su historia. Creo que las españolas y los españoles somos capaces de conseguirlo y que juntos lo vamos a conseguir.

Mariano Rajoy dijo que eres el futuro, que el futuro es una niña y yo pienso que es verdad y que, en ese sentido, el Partido Popular es un Partido niña porque es un Partido cargado de futuro, porque en España el futuro es mujer.

Un beso infinito niña, cuenta conmigo

DEGENERANDO

Cuentan que el famoso torero del primer tercio del S. XX, Juan Belmonte, fue invitado al palco de presidencia una tarde que no toreaba. El presidente se dirigía a él como “Don Juan”, y con el máximo respeto. Un amigo que acompañaba al diestro, extrañado, interrogó al diestro sevillano por la razón de esa actitud, a lo que éste le explicó que anteriormente había sido picador de su cuadrilla. “¿Cómo, de simple picador, ha llegado a Presidente?”, preguntó entonces; respondió Belmonte: “Pues, ya ves, degenerando…”.

Los tiempos han cambiado… Pero, tras el debate de anoche entre Rajoy y Zapatero, la conclusión viene a ser la misma.

Antes que entrar en valoraciones sobre quién ganó la tanda de debates de los lunes últimos (que está bien claro, vista la contundencia, la claridad de los argumentos y la sinceridad de Mariano Rajoy), quisiera reflexionar sobre el proceso de descomposición en el que ha entrado el pensamiento del candidato del PSOE (si pensamiento puede llamarse a ese mosaico colorista y fantasioso que se le ha instalado en la cabeza, y que más se asemeja aquellas carpetas de los adolescentes de los años 80 que a un programa de gobierno con una mínima coherencia).

Sobre la nada, sobre la vacuidad más absoluta, Zapatero prefiere introducir elementos de tensión en el debate (porque les conviene, recordemos la revelación que le hacía a su confidente Gabilondo), a decirnos cómo va a resolver el problema de la cohesión nacional, a que nos han llevado sus coqueteos con el nacionalismo radical y que le impide condenar la sanción impuesta a un negocio por haber rotulado en castellano (o, más bien, no quiere); Zapatero miente cuando habla del apoyo prestado por su gobierno a las familias, pues España figura en esa materia a la cola de los países europeos (recientemente ha retirado las subvenciones que recibían las asociaciones de familias numerosas de Castellón, Valencia y Alicante, con cargo al IRPF; para muestra, un botón), y miente cuando proclama que su Gobierno es el que dedica más de la mitad del gasto a necesidades social es, pretendiendo ocultar a los ciudadanos que el presupuesto del gobierno del Partido Popular de 2.002 destinaba ya más de la mitad de los recursos (el 51’8 %, en concreto) al gasto social.

Falta a la verdad al enfatizar una solidez del sistema económico español que no existe, cuando día a día la bolsa se desploma a ojos vista, 240.000 personas han perdido su empleo en los últimos 12 meses y el desempleo está alcanzando una vertiginosa y triste velocidad de crucero con 4.500 nuevos parados al día. Zapatero se niega a hablar de inmigración con el representante del partido al que apoyan 10 millones de votos, pero no ha vacilado en hablar de política con ETA y en seguir negociando con la banda, incluso, como triste paradoja, un día después del atentado en la T-4 de Barajas, con los cadáveres aún calientes de las dos víctimas.

Pienso que en su etapa de oposición, Rodríguez Zapatero gozaba del beneficio de la duda; de poco sabía, pero es que poca era su actividad parlamentaria. Hoy, no. Si no sabe es, o bien porque no quiere saber, o bien, porque sabiendo prefiere decir otras cosas, con la única intención de ganar las elecciones. A cualquier precio.

Éste es Zapatero. Un Zapatero instalado en el sarcasmo, la bitonalidad y la afectación, como los malos actores.

“Degenerando” es, pues, un gerundio perfectamente aplicable al todavía Presidente del gobierno de España, cuyas ocurrencias y dislates padecemos, desde hace cuatro años. Zapatero ha entrado en barrena, está degenerando en una dinámica que parece imparable. Corre alocado hacia el abismo; y con él quiere llevarnos a nosotros, a todos los españoles. Qué miedo…

Menos mal que el domingo tenemos la posibilidad de mandarlo a su casa.

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