Querida niña:
Debes pensar que algo no funciona del todo bien en España y yo también lo pienso, por eso, a riesgo de que me traten como a ti, hoy salgo a defenderte. Hace menos de una semana, Rajoy te nombró en televisión como metáfora del futuro y desde entonces miles de personas no han dejado de burlarse de esa niña. Si hubieras sido un chico no les habría dado tanta risa, ya se sabe que los españolitos que vienen al mundo no son cursis, las españolitas por lo visto no lo pueden evitar.
Convencido de no estar exagerando, pienso que la discriminación de todas las mujeres empieza por la burla impune sobre una niña por el mero hecho de ser una niña. En España, desde que empezó este año, cada tres días, una mujer muere maltratada por su pareja, pero antes es el cobrar menos en el trabajo, pero antes es el no compartir las tareas domésticas, pero antes es el quedarse más tiempo en el paro, pero antes es que las mujeres no entienden de deportes, de coches ni de bancos, pero antes es “el último que llegue es una chica”, “lloras como una nena” o “sois unos bragazas”, pero antes es que resulte progresista que las chicas vayan con la cabeza cubierta a la escuela, pero antes es la cultura y la educación, pero mucho antes de todo eso, es que las niñas son cursis y los muchachos, el verdadero porvenir.
Rajoy dijo que quería que fueras y te sintieras libre en cualquier parte de España y que en cualquier lugar fueses tolerante con quienes son tan libres como tú. Dijo que te quería amada por los tuyos, viviendo en una casa que tu familia pudo pagar con sus trabajos y reclamó para ti el derecho a una educación como las mejores, y después de eso, te pidió que aprovecharas tus oportunidades. Unas oportunidades que tu madre, tu abuela y tu bisabuela no pudieron disfrutar. Y, desde entonces, muchos se han mondado y se han partido de risa porque es una “cursilada” imaginarse el futuro con calcetines de niña.
Sé que probablemente no existes, Sé que no estás hoy por aquí y que de hecho aún no eres lo que llegarás a ser porque nuestro país aún tiene mucho que mejorar, pero creo en ti como creo en el día de mañana con sólo mencionarlo. Y creo en ti como creo en el día de mañana con sólo mencionarlo. Y creo que eres el tipo de esperanza que muchas y muchos queremos para España.
Por eso, te pido que desconfíes de los que sólo miran al pasado, de los que te quieren como cliente antes que como ciudadana, de los que no ven tus problemas y, por lo tanto, no van a saber resolverlos, de los que exigen que se vote masculinamente, con toda la fuerza, y no en femenino, con maña o inteligencia, de los que piensan que las niñas son cursis y los chicos, no.
Quiero que nunca pidas permiso para ser mujer, para ser la mujer libre que serás; que nunca pidas perdón por sentirte orgullosa de pertenecer a un proyecto común e igualitario, por ser española; y que nunca te arrepientas de ser niña.
Quiero que ames a quien quieras amar y que tu familia pueda escoger sin imposiciones ni condiciones tu educación y que la escoja, Quiero que elijas libremente tu lugar en nuestra tierra y en nuestra vida, porque en esos dos lugares debes ser y sentirte libre. Quiero que todas las niñas de España sean iguales en oportunidades, derechos y dignidad, entre ellas y entre los chicos con los que compartirán su historia. Creo que las españolas y los españoles somos capaces de conseguirlo y que juntos lo vamos a conseguir.
Mariano Rajoy dijo que eres el futuro, que el futuro es una niña y yo pienso que es verdad y que, en ese sentido, el Partido Popular es un Partido niña porque es un Partido cargado de futuro, porque en España el futuro es mujer.
Un beso infinito niña, cuenta conmigo