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EL MEJOR FISH & CHIPS DEL MUNDO

2012 agosto 10
por Jesús Trelis
Calificar algo como ”único en el mundo” es, de entrada, toda una exageración. Una especie de enfermedad que sufrimos los enganchados a la hipérbole. Pero para mí, en este caso, es una verdad como un templo, entre otras cosas porque opino a partir de lo que conozco y dudo que en algún rincón de este planeta se cocine un ‘fish & chips’ mejor que los que he probado en Ciudad del Cabo. Aunque sí, soy consciente de que Australia y Gran Bretaña son los grandes maestros en la materia. Pero, de momento, mis pruebas empíricas llegan hasta donde llegan.

Hout Bay, puerto cercano a Ciudad del Cabo. Foto Jesús Trelis

 

De hecho, el último pescado rebozado que he probado en Sudáfrica ha desplazado de mi ranking universal de los ’fish & chips’ (cada uno tenemos nuestras taras) al que había comido en  la localidad británica de Lymington, un entrañable pueblo marinero en el sur de New Forest. En ese caso, el pescado lo compré en uno de los garitos tradicionales que siembran toda Gran Bretaña y me lo sirvieron en un cachirulo de papel, que es como manda la tradición. Estaba ciertamente delicioso aunque, será que me he hecho algo refinado, los últimos que he probado y me han fascinado los he comido en plato, adecuadamente servidos y acompañados de frescas y contundentes cervezas.

Fish&Chips en Quay4. Foto J. T.

No creo que me equivoque demasiado al poner la bandera de “Grande entre los Grandes” sobre el ‘Fish & Chips’ (pescado rebozado con patatas fritas, para hablar claro) que se cocina en Ciudad del Cabo, una de las tres capitales con que cuenta Sudáfrica (capital legislativa) y, a la vez, un lugar espectacular. Fascinante. (En afrikan se llama  Kaapstad, por si te corroe la curiosidad).

 

Un barco en el Waterfront de Cape Town ante un lujoso hotel. Foto Jesús Trelis

Pero dejo el viaje a un lado y continúo con la digestión marinera. El secreto en el pescado que se puede degustar en esta ciudad sudafricana se encuentra en la calidad. No obstante, si de algo presumen cuando te lo sirven es de que lo que te vas a comer ha sido capturado no hace demasiadas horas en las frías aguas del Atlántico. De hecho así reza en los cartel del muy cuidado y bien montado restaurante Fisherman’s Choice, uno de los establecimientos del Victoria & Alfred Waterfront de Ciudad del Cabo en el que probé este plato internacional.

El  pescado que degusté tanto en el Fisherman’s Choice como en Quay4 era merluza (o algo muy similar a la merluza), aunque no hay reglas escritas sobre qué tipo se debe utilizar. “Cualquier filete de pescado blanco puede servir”, me asegura un experto del País de las Gastrosofías. Lo cierto es que la merluza o el bacalao suelen ser los elegidos. En cualquier caso, el pescado que probé era consistente pero al tiempo de una suavidad extrema. Se deshacía en la boca. Y blanco reluciente, como transmitiendo frescura. Aunque lo que le empujaba hacia el podio de los grandes era el rebozado crujiente, que logran que no esté aceitoso.

 

El maravilloso pescado de Quay4. Foto J. T.

Si tienes la suerte de que te lo sirven con una salsa tártara bien ejecutada (como ocurre en Quay 4) ya te puedes poner a llorar de placer. Y la puntilla, las patatas fritas. Que sí, que engordan, que los médicos te dirán que son “puro veneno y manantial de colesterol”, pero que son irresistibles junto a una buena cerveza. ¿Qué le vamos a hacer? Además, en el caso de los restaurantes que visité en Ciudad del Cabo tienen un acompañante especial: una salsa tradicional de tomate tipo Ketchup (hecha por una empresa de Sudáfrica con más de un siglo a sus espaldas) muy sutil, especiada, aunque más dulce si cabe que el tomate que utilizamos por estos lares. Su nombre All Gold. (Por supuesto me he traído a España un par de botellas, que en el supermercado rondaba el euro cada una de ellas).

All Gold. La salsa de tomate perfecta. Foto J. T.

El plato es perfecto, pero si además el lugar donde lo tomas es la monda, puedes entonces llegar a estar en el Nirvana. Así fue en mi caso. Uno de los grandes atractivos turísticos de Cape Town es el Waterfront. Allí acabé en las puertas de uno de sus restaurantes: Quay 4. “Puedes comer pescado de todo tipo, bueno y barato”, me dijo un lugareño bien atinado. Un sitio encantador, con vistas al mar, donde daba la casualidad que se habían citado los Urban Warriors, hinchas del Ajax Cape Town, equipo de fútbol local que se había enfrentado esa misma noche al Manchester United en el Stadium Cape Town.

Detalle del Quay4. Foto J. T.

 

Imagen del Quay4 a tope de clientes. Foto J. T.

El ambiente en este restaurante, con toques de taberna familiar, te decía que era tremendo. La cerveza rodaba de lo lindo por el local y la guinda del pastel la ponía la música en directo de un grupo que cantaba canciones de toda la vida: “Oh! Caroline…” ¿Te dije que rodaba la cerveza? Lo siento, no enfaticé lo suficiente: ¡Rodaban barriles de tres litros y medio de cerveza!

Los barriles que reparten, de tres litros y medio. Foto J. T.

 

Los barriles de cerveza... vacíos. Foto J. T.

 

Música en directo. Foto J. T.

En el caso del Fisherman’s Choice, el ambiente también era extraordinario: en el Waterfront, junto al muelle cinco, con los veleros flotando cerca de ti, un sol de invierno calentando tu rostro y la gente paseando a tu lado con una tranquilidad extrema. Hasta las gaviotas parecían estar compinchadas con el hechizo. 

Entrada al Fisherman's Choice. Foto J. T.

 

La cola en el restaurante. Foto J. T.

 

El plato que sirven en Fisherman's Choice. Foto J. T.

 

Poco puedo añadir. Que lo mejor en ambos restaurantes es el precio. Con siete u ocho euros puedes disfrutar de un ‘fish & chips’ en un marco incomparable. Y bueno, no esperes que te de la receta de este plato porque es tan sencilla como compleja. Cada uno va a la suya. Para mí, lo importante es la calidad del pescado, el rebozado crujiente y que el aceite no lo impregne todo. A partir de ahí, te dejo un vídeo del chef argentino Máximo López que he encontrado por la red que al menos te orientará para montarte tu propio cachirulo de patatas fritas y pescado para cualquier noche de verano. Un minuto y listo.

 

Pronto más y mejor. O eso intentaremos. Saludos desde El País de las Gastrosofías.

Twitter: @JesusTrelis

Correo electrónico: jtrelis@lasprovincias.es

 

  • leona

    Que susto….yo pensaba que eran pescaditos como aqui en España mezclados con patatas fritas y veo un tiburon en el plato….jajajajaja claro como siempre lo he visto en cucurucho de papel….Entones es un pescado inmenso….vaya tela.

    • Jtrelis

      Si, el tema del tamaño no es ninguna broma! No es un tiburón pero falta poco. Gracias por tu comentario, leona!