Las Provincias
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Fecha: julio 11, 2015
Ricard Camarena entra en ebullición
Jesús Trelis 11-07-2015 | 8:55 | 0

El pico del picapedrero picó la piedra
y brotó un cocinero

MicroCuentos by Mr. Cooking

Llegué a mi refugio en el País de las Gastrosofías con el cesto a rebosar de emociones. Todavía me duraba la excitación. Le había observado trabajar, con su gente y sus artilugios, en el laboratorio. Estaba dando forma a su nuevo sueño. Ese que han llamado HABITUAL. «No vengo a entrevistarte, sólo a saludar», le expliqué. En verdad estaba allí para espiar. Para ver cómo iba dibujándose ese restaurante que le impulsaría un poco más hacia arriba. Lo que vi, me cautivó.

TODO ERAN TRAZOS, APASIONADOS TRAZOS

Ya en mi casa, me coloqué ante los fogones y saqué mis cazuelas de atrapar almas. Como si fuera el mismísimo RICARD CAMARENA –sepan disculpar mi osadía–, empecé a cocinar mi historia. Lancé a mi cazuela una pizca de hierbas salvajes de los campos de Barx (donde nació en 1974), el azul de la piscina (donde empezó con esto de los cazos), el jaleo del supermercado de la familia, un toque de trompeta del abuelo Camarena y la sabiduría del abuelo Ivars, el que le enseñó a acariciar melones y mucho más.Coloqué en mi cazuela tomates de los de verdad, berenjenas con consistencia, calabacines que empezaron a sudar. Dejé caer unas clotxinas que olían a mar, hojas de laurel  y tentáculos de pulpo con patatas para que, al estilo de mamá, brotara de la pasión y de la ternura la ESENCIA.

Foto propiedad de Ricard Camarena/HABITUAL

Puse la sal de su pasado y la pimienta del presente. Algo picante, algo dulce, algo suave y algo desconcertante. «Lo ácido, lo amargo, lo valenciano, abrazándolos», que diría Pau Arenós sobre los platos de Ricard en su libro ‘Los Once’. Una pizca de la potencia, la inquietud y la fidelidad de ese equipo que se entrega a sus proyectos; una ración doble de sonrisas de Luca y Mauro (que son su vida), y un todo -sin escatimar- de la mujer que siempre está, que le empujó, que aviva cuando toca, el fuego de los sueños: un todo de Mari Carmen, cristalinos de Bañuls

Bonitas fotos de Jesús Signes/LAS PROVINCIAS

Y con todo eso en la cazuela, empezó a brotar suave pero intenso un caldo.

Caldo que lastra almas

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Sobre el autor Jesús Trelis
Soy un contador de historias. Un cocinero de palabras que vengo a cocer pasiones, aliñar emociones y desvelarte los secretos de los magos de nuestra cocina. Bajo la piel del superagente Cooking, un espía atolondrado y afincado en el País de las Gastrosofías, te invito a subirte a este delantal para sobrevolar fábulas culinarias y descubrir que la esencia de los días se esconde en la sal de la vida.