Las Provincias
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Fecha: agosto, 2015
El Celler de la Muntanya: vino de sueños
Jesús Trelis 27-08-2015 | 4:09 | 0

DIARIO DE UN CHICHARRA TRAGONA

CAP1.- ARROCES DE LUJO, TACOS Y ASTRONAUTAS
CAP2.JOSEAN ALIJA, EL CAZADOR DE ALMAS
CAP3.-AZURMENDI QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
CAP4. UN VERANO EN LA MESA
CAP5. –CA L’ANGELS, VIAJE A LA COCINA DE LA ABUELA
CAP 6 (Y ÚLTIMO).- EL CELLER DE LA MUNTANYA: VINO DE SUEÑOS

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO: ©JESÚS TRELIS

Abrimos una de Albir. Y una de Lliure Albir. Y otra de Almoroig. Y no más porque la noche se nos cayó encima. Y al abrir cada una de esas botellas, la poderosa fuerza que se esconde en su interior, que se esconde en un vino que es tierra y es esencia, se fue apoderando de nosotros: de nuestras palabras, de nuestros pensamientos, de sesaciones que estallan libres.

 

Como si de un hechizo se tratara, esos vinos que nacen de la montaña, de la gente que esconde tras ellos sus manos, sus esfuerzos, su rostro, su alma… esos vinos que cazan aromas y los sabores de la tierra a través de una seductora parra fueron atrapándonos, liberándonos, abrazándonos alrededor de aquella mesa de mármol con pie de hierro forjado. La mesa, una vez más. Y el vino, y la tertulia, y el tiempo sin fronteras.  Era, querido amigo, un espía feliz en la ensenada del final del verano.

Los que caminan
Sobre ríos de vino
A veces flotan
‘Rincón de Haikus’ Mario Benedetti
 

 

 

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Ca L'Angels, viaje a la cocina de la abuela
Jesús Trelis 22-08-2015 | 8:32 | 0

DIARIO DE UN CHICHARRA TRAGONA

CAP1.- ARROCES DE LUJO, TACOS Y ASTRONAUTAS
CAP2.JOSEAN ALIJA, EL CAZADOR DE ALMAS
CAP3.-AZURMENDI QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
CAP4. UN VERANO EN LA MESA
CAP5. -CA L’ANGELS, VIAJE A LA COCINA DE LA ABUELA
 

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Dicen que cuando abrieron su restaurante, en el pueblo ponían el grito en el cielo. “¡Tú estás loco!”, imagino que les gritaban con la mirada cuando en su carta ofrecían, ni más ni menos, que los platos que cocinaban en las casas Polop y toda la comarca. “Empezamos siendo la competencia de las abuelas”, me comentó entre risas Paco Tauler, uno de nuestros protagonistas de esta Historia Con Delantal.

Para muchos, estaban abocados al fracaso. Cocinar en un restaurante lo mismo que las abuelas era poco menos que un sacrilegio. Pero ellos siguieron soñando (desde 1988 soñando) e hicieron de su hogar una especie de santuario en el que no sólo te sientes como en tu casa, sino que además hay momentos en los que te entusiasmas, te emocionas, viajas al ayer, reconoces tu pasado, redescubres raíces y sofritos de antaño.

El día en el que míster Cooking aterrizó en Ca L’Angels sonaron en mi interior las campanas de la iglesia de Polop en honor a San Roc, el grito del afilador, el ruido de fondo de un tractor, la lluvia fina de la tradición convertida en pasión.

El día en el que descubrí esta casa de comidas repleta de los sabores de siempre tamizados por la impronta de los Teuler, sentí a mi alrededor los aromas de la tierra mojada, el regusto de un encurtido mimado, el respeto al sabor sin artificios ni aditivos ni parafernalias innecesarias. Sentí las cosas tal y como son. Un tomate de los de verdad, una penca encurtida, una confitura de higo, un hilillo de aceite intenso, unas espinacas crujientes, un conejo con tomate divino, un arroz imponente, estallidos naturales, el arte sano.

En Polop, en la calle que lleva el nombre del poeta Gabriel Miró, está

 CA L’ANGELS
TIERRA, RAÍCES, ESENCIAS
Un homenaje a la tierra. Pasión desbordada por la cocina de la abuela.

 

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Un verano en la mesa
Jesús Trelis 15-08-2015 | 8:07 | 0

DIARIO DE UN CHICHARRA TRAGONA

CAP1.- ARROCES DE LUJO, TACOS Y ASTRONAUTAS
CAP2.JOSEAN ALIJA, EL CAZADOR DE ALMAS
CAP3.-AZURMENDI QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
CAP4.- UN VERANO EN LA MESA
 
 
¿Viajamos?
 
¿Te subes conmigo al mantel?
 
 
 
¿Te vienes a vivir sobremesas eternas?
 

Una mesa, cien manjares, mil amigos

 Cuando salgas en el viaje, hacia Ítaca
desea que el camino sea largo,
pleno de aventuras, lleno de experiencias

Ítaca, Constantino Cavafis

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Vente. Vente con mi cuadrilla de espías, faranduleros de copas llenas y catadores de vinos que esconden poesías. Vente con mis compañeros de plato y servilleta que escriben sobre el mantel pactos de sangre que, como los sueños, se desvanecen cuando rompe el día. Vente a gritar verdades alrededor de una mesa  y a desterrar juntos sentimientos muertos que empobrecen nuestra existencia. Vente que, ya lo dice el poeta, las gaviotas esperan…

Las gaviotas esperan

canciones de borrachos  en el puerto.

Historias compartidas, el olor  de los cuerpos,

el faro melancólico  de una noche difícil

porque tuvo argumento.

 ‘Canción Búsqueda’, Luis García Montero

 

Te serviré sobre una mesa sin horizonte, eterna, los mejores pinchos del Nervión, una fideuà negra de un tal Senyor Parellada, un arroz de La Cova que es pura pasión. Te serviré, si tú quieres, hasta un vino que sólo existe en la memoria sepultada. El vino que saborearon los íberos y que resucitó el día en el que una mano amiga desenterró una antigua vasija entre la tierra dormida.

Un antigua vasija. Beles. Manteles. Mesas.

VIDA


Las tapas del Nervión, las tapas del Casco Antiguo de Bilbao.

Vente. Siéntate aquí conmigo que vas a disfrutar con mis amigos de siempre, que siempre están; con mis nuevos amigos, que de pronto salieron de un tarta de mazapán; con los amigos que me encontré por el camino, tomando tapas en cualquier bar; con los amigos que brotaron de un tuit y ahora comparten contigo, desde la distancia, un queso azul y un trozo de pan. Vente que te voy a presentar hasta a mi amigo del alma. Ese que, cuando el hielo de los días congela nuestro cantar, me abruma la soledad.

Vente a ver las estrellas
ahora que el cielo las llora

 

Contaremos historias, compartiremos vivencias, devoraremos melancolías y hasta nos lamentaremos, entre anchoas rebozadas y guindillas, por los tiempos perdidos que nunca volverán y por los instantes compartidos que siempre nos salvarán. Vente, nos espera la mesa. La mesa de las mesas. La mesa sin fin.

 LA MESA DE LOS GRANDES AMIGOS

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Azurmedi que estás en los cielos
Jesús Trelis 08-08-2015 | 7:42 | 1

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CAP1.- ARROCES DE LUJO, TACOS Y ASTRONAUTAS
CAP2.JOSEAN ALIJA, EL CAZADOR DE ALMAS
CAP3.- AZURMENDI QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
 

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Reportaje fotográfico ©Jesús Trelis

“¿Humano o divino?”, me preguntó un amigo nada más abandoné Azurmedi. Dudé ante el dilema. No había visto a Eneko, pero sí sus signos. Y sus signos me hicieron creer. Mi fe con el cocinero de la amabilidad extrema se había desatado. Había saboreado su pan y disfrutado su gloria. Había caído a sus pies como el fiel más devoto y lo hacía convencido, satisfecho, entregado. Había sido testigo de su milagro (culinario) en mitad del valle y había contemplado cómo su historia estaba condenada a seguir creciendo. Creciendo como un roble hermoso, potente, inconmensurable. Un roble, un olivo milenario, un castaño…o quizá todos a la vez. Un árbol (diría sagrado, si no sonara a exagerado) que se eleva sin límites hacia el cielo, tocando las estrellas (tres o veintitrés) y abrazando los soles (tres o treinta y tres).

Eneko Atxa. Foto cortesía ©Azurmendi.

 

Fui a visitar a Eneko, recibí su bautismo y volví a creer en esto del buen comer. O quizá creí aún más en ello. He visto la luz y he sido feliz. Tanto que vi el cielo. La gloria.

 

Esto es el diario de verano de una Chicharra Tragona,

pasen y lean.

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Josean Alija, el cazador de almas
Jesús Trelis 01-08-2015 | 8:27 | 0

 DIARIO DE UN CHICHARRA TRAGONA

CAP1.- ARROCES DE LUJO, TACOS Y ASTRONAUTAS
CAP2.- JOSEAN ALIJA, EL CAZADOR DE ALMAS 
 
 
 
El cocinero de Nerua
pintó un jardín en el lienzo de la mesa;
al regarlo con agua del Nervión,
brotaron esculturas
 
Micro Cuentos by Mister Cooking 
 

Josean Alija, el cazador de almas   

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Siéntate a mi lado. Relájate. Respira hondo. Siente como el aire entra en tu cuerpo. Como si un río, como si el Nervión se deslizara por tu interior. Hasta los pulmones, hasta las costillas, hasta tu estómago. Sientes el cosquilleo del aire en tu estómago. Como un gusanillo. Gusanillos de seda que se convierten en mariposas que vuelan por tu cuerpo, por tus piernas, por los brazos, por los dedos. Mariposas que cruzan tu corazón y acaban saliendo embarcadas en un suspiro suave pero intenso por tu boca dejándote vacío. Siente cómo las mariposas se escapan por tu boca y se llevan tus pensamientos, tus recuerdos, tus melancolías. Los sueños. Un suspiro que te deja vacío, inerte, flotando. Desnudo ante un lienzo blanco, impoluto. Un lienzo que es tu esencia. Tu alma.Un lienzo sobre una mesa.

Así me quedé yo después de respirar

Nerua

Así me quedé después de subirme a la nube de

Josean Alija

 

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Sobre el autor Jesús Trelis
Soy un contador de historias. Un cocinero de palabras que vengo a cocer pasiones, aliñar emociones y desvelarte los secretos de los magos de nuestra cocina. Bajo la piel del superagente Cooking, un espía atolondrado y afincado en el País de las Gastrosofías, te invito a subirte a este delantal para sobrevolar fábulas culinarias y descubrir que la esencia de los días se esconde en la sal de la vida.