Las Provincias

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Origen Clandestino cierra para reconvertirse en Paraíso Travel
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Jesús Trelis | 11-04-2017 | 17:35

Esto no es una crónica gastronómica. Más bien es una historia compartida. Es un trozo de vida de un cocinero que con 19 años desembarcó en España para cumplir un sueño y ahora escribe el segundo capítulo de su historia. De ser un clandestino a encontrar el paraíso.

LLEGA PARAÍSO TRAVEL

VOLVERÁ ORIGEN CLANDESTINO

El próximo 8 de abril cierra Origen Clandestino para renacer dos meses después en la piel de Paraíso Travel.  Eso sí, el restaurante de Junior Franco volverá, resucitará, con más brío y en otro local, con el tiempo. Todo paso a paso. Como se conquistan los sueños. De momento, el joven chef ya tiene las alas para alcanzarlo: ese don, ese sentido de sacrificio y esa intuición benditas que hace, de sus platos, paraísos latinos.

Foto Damián Torres/LP

“Cómo lo vas a llamar?”, le pregunté. A Junior se le disparó su amplia sonrisa y se le iluminaron los ojos. Y tapándose la cara con las manos, como diciendo “ahí va eso”, me soltó: “Paraíso Travel”. La verdad es que me quedé descolocado, porque pensaba -míster Cooking tiene a veces ese toque de listillo- que iba a ir por algo así como ‘La Trinchera’ o ‘Bocados de resistencia’. Pero igual que me descolocó, al instante me enamoré de ese nombre. Descubrí todo lo que se escondía tras esa decisión. Era el título de un nuevo capítulo –el segundo desde que lo conozco- de la vida de este joven colombiano apasionado de la cocina. El chef inspirado, con don, con el duende latino en su mochila. “Imagina un fluorescente en el que se escriba: “Paraíso Travel, eso va a ser”, me dijo haciendo el sonido de los fluorescentes y riendo entusiasta.

Junior va a aparcar su Origen Clandestino en la cuneta de los sueños, para luego volver a por él. Y lo hace  para crear, en ese mismo local donde su magia empezó a aflorar un 26 de febrero de hace ahora poco más de dos años, una taberna colombiana en la que disfrutar de manera ágil, divertida y desenfadada de su cocina. Un garito latino, como a él le gusta decir, en el que concluirá todo ese recetario que ha ido creando (con el esfuerzo que hay detrás) y lo servirá para disfrutarlo de otra manera, más ágil, más urbano, más festivo…. y, además, en un local totalmente reformado. Un garito en el que fusionará su alquimia con la magia que ya tiene el barrio que le acoge.

EL HEREDERO DE UN SUEÑO

Paraíso Travel hereda todo lo que Junior consiguió con Origen Clandestino. Para luego, con el tiempo, volver a abrir un restaurante que le permita seguir creciendo. Volver a empezar desde de cero, pero engullido por la experiencia que le han dado dos años trepidantes en esta Valencia que él abrazó y ella, le besó. 

“La experiencia de dos años trepidantes

en esta Valencia que él abrazo y ella, le besó”

Junior, junto a compañeros (María José Martínez, Pablo Ministro y Sergi Peris) en un reportaje sobre jóvenes promesas. Foto de Jesús Signes.

 

La nueva propuesta de Franco busca ser más ágil, más ‘street’, con precios más combativos y con toda su cocina desplegada: ácidos, dulces, amargos… Todo los bocados con el sello del joven que se crió en Manizales, la tierra donde  se cultiva el mejor café y el mejor ron, servidos de otra manera. Más próxima, más fluida, más viva. Bocados untuosos, estallidos de color, que hablan de orígenes, de lo latino, de su vida. Un ceviche de gambas que te haga vibrar en esa mesa que será casi una barra…

 

“Fui nadando y nadando, buscando el nombre. Y viendo un restaurante, me vino el reflejo de un neón, rojo pasión, y lo vi claro: debía llamarse Paraíso Travel”, rememoró. “Me vino por el libro de Jorge Franco, en él se resumen todas las vivencias que puedes llegar a alcanzar durante un viaje que emprendes en busca de tu sueño; lo mismo que hemos hecho aquí”. Y Junior recordó que aquel libro le emocionó y la película que hicieron después le hizo llorar.  Quizá porque recuerda que él también llegó en busca de su paraíso a España cuando tenía 19 años, que empezó buscándose la vida trabajando en una fábrica de cerámica y que después decidió iniciar su viaje por las cocinas, que era el que había soñado. Su verdadero sueño, el que buscaba cuando dejó esa Colombia a la que no volvió hasta casi una década después.

-Imágenes de la película de Simón Brand (2008), basada en el libro de Jorge Franco y que inspiró a Junior-

Fotograma de Paraíso Travel. Foto de Camilo Geroge Jimeno/LP

Fotograma de Paraíso Travel. Foto LP

ENGULLIDOS POR LA COCINA, ENTRE CEVICHES Y BRASAS

Durante la hora y media que conversamos ante un café con leche y un montón de libros de grandes chefs vigilándonos (en Muez, claro), Junior fue desglosando su reto como quien te va montando las piezas de un puzzle. Un puzzle mágico al que luego le saldrán alas para salir volando. “Cada mañana, desde que decidí dar el paso, me levanto pensando con esto, con lo que vamos a hacer”. Reencarnar su local en la piel de un paraíso para después resucitar, fuerte y contundente, al Clandestino.

SIEMPRE CLANDESTINO

¡

“Eliminamos la sala y ampliamos la cocina”, me dijo. Y me anticipó que el juego va estar entre las brasas y sus ceviches. De hecho, sobre una barra, los cocineros estarán elaborando ante los comensales los platos fríos. “Los clientes van a entrar en la cocina de Paraíso Travel”, sentenció. Y encontrarán todo lo que ha salido de allí en los  últimos años, adaptándolo al nuevo concepto, con más equilibrio; “todo lo que he desarrollado va a estar aquí… porque esto es el hijo, el heredero de Origen Clandestino. Porque esa etapa se va a quedar aquí, y cuando creemos el nuevo local, empezaré de cero”.

“Paraíso Travel va a ser el hijo de

Origen Clandestino, el heredero”

 

La fluidez, será la clave. Servicio rápido, casi con la idea de compartir, todo muy suelto. Basado en una carta reducida con sus hits –sus grandes creaciones-, sirviendo cócteles y cervezas (apostará mucho por ello, por encima del vino)… “Sí, por ejemplo, un Latin Crumb, un  marmijapo… que te puedas sentar y darte un festival”, exclamó entusiasta. Y los dos nos fuimos imaginando aquel local que ahora su arquitecta va a empezar a diseñar y que quiere tener listo para finales de mayo. 

 

“Me la voy a jugar y necesito que funcione; pero esta propuesta la voy a clavar”, sentencia. “A mi me cuesta creerme las cosas, pero cuando doy el paso ya voy a por todas”. Y estaremos con él. Porque ser notario de la vida (o del sueño) de una persona como Junior es una de las cosas más fantásticas que le puede pasar a alguien que ama las historias. Y mejor si llevan delantal.

“Me la voy a jugar y necesito que funcione;

pero esta propuesta la voy a clavar”

 

MUCHO MÁS QUE UNA NOTICIA… UN SUEÑO

Como te decía al principio, esto es más que una crónica gastronómica. Es casi una carta abierta a la esperanza, un compendio de entusiasmo, que es lo que transmite Paraíso Travel. Un lugar que más que un garito latino lleno de chispa y emoción, va a ser una oportunidad. La gran oportunidad del joven que vino de Manisales para alcanzar las alas que le permitan con el tiempo resucitar, en algún punto de Valencia, su nuevo Origen Clandestino.

Foto Jesús Signes /LP

“Paraíso Travel”, le reiteré riendo y apurando el café. Él se sonrió con esa energía positiva que transmite. “Sí, es muy fuerte, ¿te gusta? Ya sé que tiene mucho morbo…es la otra cara de Origen Clandestino, pero muy colombiano. Allí saben de qué hablo… Eso a nosotros nos gusta… Imagínate el cartel con las letras ahí afuera…. con los tubos fluoroscentes: Paraíso Travel. Y la gente se asomará, verá y dirá: “¡Pero si esto es un puto jaleo! La gente se meterá allí, con el aire acondicionado nuevo que vamos a poner, y verán a los cocineros por allí, con la fiesta, el movimiento Es lo que ahora puedo y necesito hacer”.

Estaremos volando juntos.

Nos vemos en Paraíso Travel. 

Sobre el autor Jesús Trelis
Soy un contador de historias. Un cocinero de palabras que vengo a cocer pasiones, aliñar emociones y desvelarte los secretos de los magos de nuestra cocina. Bajo la piel del superagente Cooking, un espía atolondrado y afincado en el País de las Gastrosofías, te invito a subirte a este delantal para sobrevolar fábulas culinarias y descubrir que la esencia de los días se esconde en la sal de la vida.