Las Provincias

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“Ricart es mi padre y se merece como mínimo que lo escuche”
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Javier Martínez | 01-02-2017 | 23:47

Veinticuatro años después del triple crimen de Alcàsser, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) sigue incluyendo a Antonio Anglés Martins en su lista de los delincuentes más buscados, y Miguel Ricart Tárrega continúa en paradero desconocido tras mantener su nueva vida en el anonimato. El 29 de noviembre se cumplieron tres años de la salida de prisión del único procesado por los asesinatos y violaciones de Toñi, Míriam y Desirée.

Miguel Ricart.

Miguel Ricart.

Tras pasar entre rejas 21 años, ‘El Rubio’, apodo de Ricart en su juventud, vivió todo ese tiempo encerrado en su mundo. Su vida en la cárcel era tan mortecina como cómoda. Sólo la cuenta atrás de su libertad, cuando el Tribunal de Estrasburgo tumbó la doctrina Parot, devolvió cierta complacencia al recluso.

Cinco familiares (su hija, una hermana y tres sobrinos) son las únicas personas allegadas que podrían compadecerse aún de Ricart, que no se ha puesto en contacto con ningún familiar desde que salió de prisión. Su expareja no quiere saber nada de él, pero su hija no descarta reunirse algún día con su padre «para escuchar sus explicaciones», asegura la joven. Su madre y sus tías le aconsejan que nunca dé ese paso. Siguen sin fiarse de ‘El Rubio’, aunque en 1993 asegurara a un psicólogo en la cárcel que su hija era «lo más importante de su vida».

«Yo pensaba que cuando saliera en libertad se pondría en contacto conmigo, pero han pasado ya tres años y es como si se lo hubiese tragado la tierra», afirma Rosa. «Me hubiera gustado que hubiera tenido algún interés por conocerme. Soy su única hija», añade. Respecto a los motivos de la falta de afecto o desinterés, la joven cree que Ricart teme no ser bien recibido. «Supongo que él piensa que lo hubiera rechazado, pero es mi padre y se merece como mínimo que lo escuche», señala.

Sobre la reinserción de ‘El Rubio’ después de pasar 21 años entre rejas, Rosa recuerda que había mucha gente que opinaba que volvería a delinquir tras salir de la cárcel. «La buena noticia es que se equivocaban», dice con firmeza. La joven de 26 años protege al máximo su intimidad y recela de algunas personas desconocidas que le preguntan por el caso Alcàsser. «Siempre he querido guardar mi anonimato. Soy ajena a todo lo que pasó, pero hoy en día con las redes sociales es casi imposible», asegura Rosa. «La gente, seguramente por morbo, me busca e intenta ponerse en contacto conmigo para poder llegar a mi padre, y eso lo sufrimos mi pareja y yo», agrega con el rostro cariacontecido.

Rosa Ricart.

Rosa Ricart.

El circo mediático que siempre ha rodeado al caso Alcàsser también ha afectado a la joven tras algunas falacias y comentarios macabros que se han difundido a través de internet. «Me gustaría denunciar las barbaridades que se han dicho sobre mí y mi madre por los foros de debate que hablan del caso. Casi todo lo que se ha dicho sobre nosotras es mentira, y a veces me faltan fuerzas para desmentirlo una y otra vez. Mi novio se ha ocupado de poner las cosas en su sitio», asevera Rosa con el ceño fruncido.

Rubén asiente con la cabeza y añade: «He leído el sumario y hay muchas cosas que no encajan en el caso Alcàsser. Buscamos respuestas y no sé si Ricart las tiene, pero apoyo y ayudo a mi pareja en lo que ella quiera hacer. Es su padre y yo no tengo nada más que decir», asegura el joven. Según la sentencia condenatoria del Caso Alcàsser, Ricart y Anglés pudieron actuar en compañía, «posiblemente de alguna otra persona más», cuando invitaron a las tres jóvenes a subir al vehículo. Pero nunca se pudo demostrar la implicación de un tercer individuo.

Anglés tendría 50 años

Mientras el único procesado por el triple crimen parece haber rehecho su vida, el presunto autor material de los asesinatos sigue en la lista de los delincuentes más buscados por Interpol. Antonio Anglés tendría ahora 50 años si viviera. Los investigadores de la Guardia Civil y la Policía Nacional creen que Anglés murió ahogado en aguas de Irlanda, pero su cadáver nunca apareció. Y por este y otros motivos, Interpol mantiene activa su búsqueda.

Rostro envejecido de Anglés. Imagen cedida por el programa 'Espejo Público' de Antena 3..

Rostro envejecido de Anglés. Imagen cedida por el programa 'Espejo Público' de Antena 3.

Si nada ni nadie lo impide, los asesinatos y violaciones de Toñi, Míriam y Desirée prescribirían en 2029, cuando se cumplan veinte años de las últimas diligencias realizadas por el juzgado. A partir de esa fecha, Anglés sería inimputable en el supuesto caso de que estuviera vivo y fuera localizado. Las últimas investigaciones para intentar localizar su paradero se practicaron en 2009, cuando el juez autorizó la intervención de varios números de teléfono (fijos y móviles) de familiares de Antonio Anglés, entre los que se encuentra Kelly Faces, hermana del fugitivo y concursante del programa de televisión ‘Tú si que vales’ en 2012.

En enero de 2017 se han cumplido 24 años del hallazgo de los cadáveres de las niñas en un paraje de Tous. El 27 de enero de 1993, varios trozos de un volante médico con el nombre de Enrique Anglés, hallados cerca de los restos esqueléticos, condujo horas después a la Guardia Civil hasta el domicilio de los Anglés en Catarroja. Pero el presunto autor material de los crímenes ya no estaba allí, según los investigadores. Se iniciaba entonces una huida marcada por la suerte y el instinto de supervivencia del fugitivo, que se escondió durante varios días en casas abandonadas y chalés.

Tras ser cercado en los montes de Vilamarxant, Anglés secuestró a un agricultor y le obligó a llevarle en su furgoneta a la población conquense de Minglanilla. La víctima tardó dos días en denunciar los hechos. Las 48 horas de ventaja fueron decisivas en la fuga. Mientras la Guardia Civil buscaba al prófugo en los montes valencianos, el huido llegaba a Madrid y luego cruzaba la frontera de Portugal. Días después embarcó como polizón en el ‘City of Plymouth’ con destino a Dublín.

Tras ser descubierto, Anglés escapó en una embarcación neumática, pero un helicóptero lo detectó a 300 millas de Burdeos y lo devolvió al buque. El fugitivo pudo haber saltado al agua días después en la costa de Dublín y su rastro se perdió en el Atlántico. Desde entonces, su búsqueda ha continuado por distintos países de Latinoamérica y Europa.

Tres años en el anonimato 

Desde que salió de la cárcel de Herrera de la Mancha en 2013, Miguel Ricart fue sometido a una discreta vigilancia por la policía. Así lo confirmó en su día el fiscal general del Estado, aunque el revuelo mediático que causó su excarcelación le obligó a huir de ciudad en ciudad. En el tren que cogió en Manzanares (Ciudad Real) para desplazarse a Jaén nada más salir de prisión, viajaban dos policías de paisano que siguieron al recién liberado para averiguar dónde iba a dar con sus huesos.

Ricart se apeó en Linares, donde hizo sus primeras declaraciones en libertad a un periodista del programa ‘Espejo Público’ de Antena 3. «Mantengo lo que dije en su día. Soy una puta cabeza de turco. Tengo que demostrar que yo no fui», afirmó con su rostro oculto con un pasamontañas. «Lo que hicieron con esas chicas no tiene perdón de Dios», añadió mientras caminaba por una calle cercana a la estación de Linares. Las palabras del exconvicto se difundieron en un informativo y la web de Antena 3. Era el avance de una entrevista que nunca se emitió.  En los 50 minutos de conversación que mantuvo con un periodista, el expresidiario también habló de su pasado delictivo: «He infringido la ley, he cometido errores, he robado un banco, he robado mucho. Gilipollas… Pero de ahí a lo otro…»
Esa misma noche, Ricart fue trasladado a Madrid por dos reporteras de una productora. La polémica salpicó a Telecinco tras los rumores de que ‘El programa de Ana Rosa’ estaba detrás de una exclusiva. Horas después, Mediaset afirmó que no daría «minutos de gloria televisivos a un asesino temido y repudiado» por una sociedad muy dolida por las excarcelaciones de presos que se beneficiaron de la derogación de la doctrina Parot. Tras pasar por Córdoba, el exrecluso llegó a Valencia, donde estuvo unos 45 minutos aproximadamente en la estación de autobuses, y luego viajó a Girona. Allí volvió a pisar unas dependencias policiales para renovar su DNI, pero no pudo hacerlo porque no había pedido cita y le faltaba un documento.
La noche del 12 de diciembre de 2013, el exconvicto cogió un autobús con destino a Francia, donde se perdió su pista, aunque pudo regresar a España días después. Así lo indica un billete de autobús que compró para realizar el trayecto París-Girona, según publicó el periódico El Punt Avui. Ricart podría haber alterado el orden de sus apellidos cuando cruzó la frontera. Aquellos días necesitaba pasar desapercibido. Ocultaba su cara. Cambiaba su aspecto. Mucha gente conocía su rostro con una calvicie incipiente al publicarlo en portada La Razón. «La cara del diablo», tituló este diario al día siguiente de la excarcelación de ‘El Rubio’, que se había dejado barba. Salió de prisión con cerca de 2.500 euros después de trabajar dos años en el comedor de la cárcel. Tras varias días de acoso periodístico, Ricart desapareció y su paradero actual es una incógnita. Su hija tampoco sabe por dónde anda o se esconde. Sin arraigo familiar ni social, ‘El Rubio’ tiene muy poca gente que se apiade de él.

  • janamanoilovic_5043

    Angles se pudo ocultar bajo la identidad de Iluminado Saturnino, el nano.
    http://resumen2delsapo.blogspot.com.es/2016_12_01_archive.html

Sobre el autor Javier Martínez
Javier Martínez Fernández nació en Granada, aunque reside en Valencia desde que tenía ocho años. Hijo de padres jienenses (naturales de Beas de Segura), también vivió en Almuñécar, Pilar de la Horadada y Elche. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, redactor del periódico Las Provincias desde 1989 y colaborador de Gestiona Radio y varios programas de televisión. Javier siente y vive su profesión, aunque algunas veces se queja de que le toca bailar con la más fea: la crónica negra. Desde que se especializó en la crónica de sucesos, ha participado en tres seminarios de la Universidad CEU Cardenal Herrera (como ponente y organizador) sobre el periodismo de sucesos, es coautor de cuatro libros de formación para policías y guardias civiles, fue profesor del Máster de Periodismo de Las Provincias-CEU Universidad Cardenal Herrera y conferenciante en el Coloquio Internacional para una Comunicación Libre de Violencia celebrado en México en 2010. El autor de este blog ha intervenido también en numerosos programas de radio y televisión ('Espejo Público', 'Equipo de Investigación', 'Informe DEC', 'Sabor a ti', 'Esta noche cruzamos el Mississipi', 'Milenio 3', 'Cuarto Milenio' y 'El rastro del crimen') y publicó 40 reportajes en la revista especializada 'Así son las cosas' entre 2003 y 2007.

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