¿La Mancomuniqué?
Vaya por delante que creo que en estos tiempos de crisis (o de estafa como les gusta decir a algunos), la unificación de servicios y la optimización de recursos siempre son bien vistos. Pero algo no se ha hecho bien en las mancomunidades. En el caso de las de la Ribera, por poner dos ejemplos sencillos, al siempre rechazable argumento del “y tú más, y tú peor”, con el que los políticos nos obsequian en todo lo que tocan, se une otro problema que puede parecer menor. ¿Cuánta gente sabe realmente en qué consiste una Mancomunidad, qué hace o cómo funciona? ¿Es un fallo de comunicación o simplemente a la gente no le interesa?
La de la Ribera Alta ha sido una Mancomunidad que ha logrado cosas, es cierto, pero, en toda época de crisis, siempre se mira al ente menos saludable y se pone en entredicho su existencia. Bien hecha y con un esfuerzo para que su coste sea el menor posible (reagrupamiento de personal por ejemplo) no dejaría de ser una gran idea, sobre todo para los pueblos más pequeños, aunque no se sabe si tiene sentido cuando ya se ha plantado el germen del agrupamiento de servicios entre municipios pequeños y cercanos.
De los grandes quedará por saber si quieren tirar del carro o miran por sí mismos. En la Ribera Baixa, Cullera ya ha dicho, “paren que me bajo”. A ver quiénes son los siguientes.
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achoig

