Casos reales y aterradores (II)
En una anterior entrada de este blog ponía como ejemplos algunos casos de situaciones reales que, si no fuera por que involucran a los políticos, podrían dar hasta risa. Pero no. No da ninguna risa porque estamos hablando de las personas que rigen nuestras vidas en los niveles más cercanos (alcaldes, concejales…)
Venga, vamos con algunos más:
-Un alcalde de la Ribera que le espeta a nuestra redactora si ella tiene algún interés en defender un determinado proyecto respecto a otro. “No señor”, le contesta nuestra compañera, “sólo quiero que me aclare su postura en esta cuestión”. Pero no, no lo acaba de entender. Igual que hay muchos otros ejemplos en que cuando se les pregunta por las acusaciones de un partido contra ellos, piensan que somos de ese partido. Nada más lejos de la realidad. Aquí no tenemos ni amigos ni enemigos, entiéndanlo.
-Una concejala, posible aspirante en un futuro a alcaldesa, que escribe con faltas de ortografía. Ah, también hay otro concejal, de otro partido pero de ese mismo Consistorio, a quien le llega justito para leer un documento en voz alta mejor que un niño de 12 años.
-Una alcaldesa de la comarca cuya prioridad, al llegar a los actos a los que es convocada, es salir en la foto lo más cerca posible de la máxima autoridad allí presente, sea president o conseller.
Ah, aclaro que hay de muy diferentes colores políticos.
Analicen en manos de quiénes estamos, o mejor no, no lo hagan. Corren el riesgo de que les suba la tensión.

