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Aznar, ¿la película?

2012 abril 23
por María Gardó

Biopic+Política=Éxito

Es una fórmula segura. En base a ella ha nacido ‘De Nicolas a Sarkozy’, el último biopic político europeo. Los norteamericanos la llevan explotando desde hace más tiempo, casi medio siglo. La moda se está extendiendo por el viejo continente, no así a España. ¿Asistiremos dentro de poco al estreno de ‘Aznar, la película’ o ‘González, la película?

Un día caemos en la cuenta de que conocemos la vida y milagros de la mayoría de inquilinos de la Casa Blanca. Sabemos todas las claves del caso Watergate que acabó con la carrera política de Nixon, y no precisamente por las clases del instituto o de la universidad. Su personaje ha sido desmenuzado en un total de cinco cintas: ‘Todos los hombres del presidente’ (1976), ‘Nixon’ (1995), ’Dick’ (1999), ‘El asesinato de Richard Nixon’ (2004) y la más que recomendable  ‘Frost/Nixon’ (2008). Si el escándalo de Nixon se ha rentabilizado, no digamos el asesinato de Kennedy. El trigésimo quinto presidente de los EEUU ha sido retratado en otra buena colección de filmes entre los que destaca la cinta ‘JFK’ estrenada en 1991. Golosa también es la figura de Bill Clinton y sus líos de faldas. Junto a su mujer, Hillary Clinton, fueron la inspiración de los personajes principales de ‘Primary Colors’.

Tráiler de ‘JFK’ (1991). En V.O.

El poder y el cine siempre se han llevado bien en Norteamérica. De los pasillos de la Casablanca se pueden extraer jugosos guiones que interesarán a la mayor parte de los espectadores. Cuando la política llega a la taquilla, la apuesta es segura. Con más o menos ceros a la izquierda, habrá caja.

En la última década, Europa se ha visto contagiada por la moda de los biopics políticos. Hace una semana se estrenaba en España ‘De Nicolas a Sarkozy’ de Xavier Durringer, en plenas elecciones francesas. Al presidente galo no le ha gustado la idea de verse en el celuloide. Asegura no haber visto el largometraje (ni ganas). Lo cierto es que estrenar una cinta sobre un presidente que todavía gobierna puede resultar tendencioso.

Tráiler de ‘De Nicolas a Sarkozy’ (2011). En español.

Más tiempo ha pasado del gobierno de Margaret Thatcher, reflejado en ‘La Dama de Hierro’, oscarizada producción que intentaba fallidamente aglutinar toda la vida de la líder en hora y media. Y es que en este tipo de producciones siempre funciona mejor ceñirse a un episodio concreto. No se puede pretender resumir 50 años en 90 minutos sin perder la línea argumental por el camino. Eso sí, Meryl Streep está inmensa.

Si hablamos de jefes de Estado, la lista se amplía. Gran Bretaña ha aprovechado a sus monarcas en dos éxitos recientes. ‘El discurso del rey’ fue la gran triunfadora de los Oscar 2010 gracias a un guión cuidado y un reparto soberbio. El director Tom Hooper y el guionista David Seidler sacaron el máximo partido a una historia simple y humana. Jorge VI superaba su tartamudeo conmoviendo a millones de espectadores. Años antes, su hija ya había sido el personaje central de la recomendable ’The Queen’, cinta que narra el acoso mediático a Isabel II (Hellen Mirren) tras la muerte de Lady Di.

La pregunta que muchos nos hemos hecho estos días es por qué España permanece inmune a la moda de los biopics. Hasta la fecha sólo se pueden destacar dos o tres telefilmes. ‘Adolfo Suárez, el presidente’ es el más relevante. Los espectadores agradecieron la producción con unos buenos índices de audiencia. Recordar alguno de sus discursos nos devolvió el espíritu reconciliador de la Transición. Pese a todo, muchos pensamos que un personaje de la talla de Suárez merecía y merece una película a la altura, de más profundidad, estrenada en las salas por todo lo alto. A esta producción hay que añadir ’23-F’ (telefilme) y ’23-F, la película’ donde aparecía la figura de Juan Carlos I y alguna de menor calado sobre la reina Sofía. Se suman Los Borgia, Juana la Loca y Felipe II, iconos que han sido objeto de varios largometrajes; junto a la serie sobre Isabel La Católica, ‘Isabel’, que TVE todavía no ha estrenado. Hasta aquí llega la lista, no hay más que contar. Y no será por falta de material.

Felipe González y José María Aznar son dos candidatos suculentos para aparecer en la gran pantalla. En contra de un ‘Aznar, la película’ o ‘González, la película’ jugaría la escasa perspectiva histórica. Sin la objetividad del tiempo, los guionistas tendrían la tentación de divinizar o demonizar a los personajes con demasiada soltura, sin reparar en los grises, más aún en un país donde el sectarismo nubla el sentido común con demasiada frecuencia. Claro que cualquiera está en su derecho de hacer una película donde reine la subjetividad si es eso lo que se busca. Allá cada uno. Ahora o dentro de 20 años, la idea de rodar un buen biopic sobre ellos resulta demasiado atractiva como para no sopesarla.

Con mayor ecuanimidad se podrían tratar líderes que no hemos sufrido en nuestras propias carnes. De la II República hay candidatos como Manuel Azaña o Niceto Alcalá Zamora. De la Restauración; Cánovas o Sagasta. Sólo por poner algunos ejemplos. Reyes, reinas y presidentes los tenemos a pares y con vidas muy peliculeras. ¿Por qué no aprovecharlos? ¿O es que, por desgracia, la vida de la Pantoja vende más?