Cómo destrozar una película en dos minutos
Los tráilers nacieron de forma paralela al cine. El primero de ellos fue producido por Nils Granlund en forma de cortometraje para la promoción del musical teatral ‘En busca del amor’ en 1913. Poco después pasaron a utilizarse para patrocinar películas. El boom llegó en los 60, con la época dorada de Hollywood.
A lo largo de los años, el tráiler se ha usado como método de enganche. En torno a ellos se ha creado todo un negocio. Hay creadores muy buenos en esta materia, capaces de hacer avances superiores a la misma cinta en cuestión de calidad. Ejemplo de ello es ‘La Dama de Hierro’, que creaba demasiadas expectativas para lo que luego fue el producto final. Al fin y al cabo, de eso se trata, de vender bien:
Sólo hay que echar un vistazo a Youtube para darnos cuenta de las maravillas que se pueden hacer al intentar plasmar la esencia de una cinta. Son muchos los usuarios que se divierten montando algunos en casa, mejorando, incluso, los tráilers originales.
El problema llega cuando se olvida el objetivo del tráiler, y se pasa a destrozar argumentos y finales. El último avance de ‘Prometheus’, el esperado próximo filme de Ridley Scott, nos cuenta más de lo que queremos saber. Por ello recomiendo no verlo si todavía no se ha caído en el error o hemos tenido la mala suerte de visionarlo en el cine antes de una proyección (a veces dan ganas de entrar en la sala con una venda en los ojos y las orejas tapadas para no llevarse una desagradable sorpresa).
Hay otros ejemplos a lo largo de la historia. Se usa el término “spoiler” para indicar que un adelanto desvela parte o la totalidad del argumento de una obra. En este sentido, podría decirse que hay dos tipos de tráiler “spoiler”:
1. El que hace un resume íntegro de la película, como ‘La cara oculta’ o ‘Malditos bastardos’. ¿Para qué aguantar hora y media de proyección si nos basta con dos minutos y medio?
2. El que directamente nos muestra la última escena. Es el caso de ‘La última casa a la izquierda’:
Si no se sabe hacer un uso correcto del tráiler, casi es mejor optar por el teaser, un formato más corto en el que apenas se muestran un par de secuencias despertando la curiosidad a través del misterio. J.J. Abrams lo supo utilizar con éxito para promocionar ‘Super 8′:
Visto lo visto, casi vale la pena llegar con el tiempo justo a las salas de cine y evitarnos los tráilers previos.

