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Para amantes del arte

2012 junio 22

LA LUZ DEL GUERNICA

Baltasar Magro

Roca Editorial

280 páginas

18 euros

Picasso realiza un viaje a Italia, y durante su visita a Florencia contempla un cuadro, ‘Los desastres de la guerra’, de Rubens, que le impacta. Veinte años después recibe un encargo, reflejar el horror vivido durante el bombardeo de Guernica, una petición que acepta y que le sume en un proceso de creación intenso hasta lograr pintar una obra impactante, un símbolo artístico.

VALORACIÓN: Baltasar Magro no ha escrito un best-seller porque no le ha dado la gana. Quizá el tema interesase como el de los superventas, pero al margen de eso, el autor ha empleado un estilo que se pega de cabezazos con las novelas facilonas. Está bien escrito. Sin experimentos pero sin simpleza. Con mucho detenimiento en los detalles. Quizá esa minuciosidad es la razón por la que ‘La luz del Guernica’ arranca con lentitud. Los amantes del arte, no obstante, lo disfrutarán. Los conocedores de Florencia, también. Se recrea en las calles, en los palacetes, en el David de Miguel Ángel. Se recrea Magro en demasía durante la primera parte de la novela. Sin embargo, una vez se supera ese homenaje florentino la historia se dinamiza. El modo en que el autor describe a Picasso lo hace aún más atractivo de lo que, ya de por sí, es el pintor. La manera en que narra el proceso creativo del cuadro es espectacular. El arte, en general, tiene que gustar al lector, que también se encontrará con una divertida explicación de la peculiar forma en que Picasso trataba a las mujeres, que lo odiaban y adoraban a partes iguales y con razón. Las explicaciones políticas aportan poco o nada, a excepción del interés de los vascos y las prisas que le meten a Picasso para que acabase la obra. Enriquece la historia todo el elenco de artistas e intelectuales que pululan alrededor del pintor malagueño. La teoría sobre la influencia del cuadro de Rubens en la obra maestra de Picasso es novedosa e interesante. Uno termina observando cerca de medio centenar de veces los dos cuadros, que están incluidos en un libro muy bien editado.

BURGUERA

  • elopinador

    ya era hora ….menudos…gu…..

  • paquitor

    ya les pestaba el sobakillo

  • Rubenc777

    Me hace gracia lo fácil que es hacer un artículo sin tener ni idea ni intención de tenerla.El no cambiar de vestuario era algo definido por el programa para que a la hora de editar las grabaciones de los castings, que se hicieron en días consecutivos,no se pudiera notar diferencia ni se vieran cosas raras,pues si por ejemplo en la realidad Melendi se llevaba a 4 concursantes seguidos eso era cortado y pegado en diferentes partes.Por lo tanto tenían varios cambios de las mismas prendas para las grabaciones.Un poco de interés en lo que uno va a escribir aunque sea sobre un programa de tv.