Las Provincias
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La Vulgar Academia Española, almóndiga y tetamen
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Paco Huguet | 07-11-2015 | 17:18

Pues resulta que, no contenta con mantener atrocidades como paellera y descambiar (lean esto si no lo creen), la Real Academia Española (RAE) de la lengua también incluyó una serie de vulgarismos y palabras en desuso –como almóndiga, toballa y tetamen- en la última edición de su diccionario; un libro, por cierto, accesible para el bolsillo de cualquier españistaní de a pie por la módica cantidad de unos 100 eurazos. Nyas coca! (¡Toma castaña!). Con ese precio es normal que la gente más joven se dedique a ver el zafio programa Mujeres y Hombres y Viceversa como si no hubiera un mañana y ‘aprendan’ de lo ahí se dice. Al menos en Adán y Eva se ríen de sus propias choni-concursantes cuando alguna suelta un “Yo quiero un novio que *haiga *estudiao”. Hasta el Chino sexi de Valencia habla mejor.


En los últimos días, algunos ha vuelto a surgir la sorpresa en miles de ciberlectores que han alucinado al saber que el Diccionario de la RAE incluyó en su última edición palabros (permitan el coloquialismo) como almóndiga, tetamen, muslamen y toballa, entre otras.

Aclaremos que, en un pésimo ejercicio de divulgación, la RAE admitió en su diccionario unas cuantas palabras mal utilizadas, pero calificándolas como vulgarismos y/o como palabras en desuso; es decir, confunde a los hablantes al incluirlas en el diccionario, lo que lleva a pensar que es correcto usarlas, sin difundir de manera eficaz que no deben usarse. Es el caso de catetadas del calibre de almóndiga, sustantivo femenino desusado y empleado como vulgar y ya recogido como tal en el primer diccionario académico, en 1726. *Cocleta, *cocreta y sus derivados no aparecen; todavía, porque les aseguro que su uso está muy extendido, y documentado negro sobre blanco en bares próximos a la sede de la RAE. Sí acogen, sin embargo, palabrejas como toballa (en desuso), dotor (poco usado y vulgar; no confundir con la genial expresión valensianí que significa cotilla), asín (vulgar) y unas cuantas más.

Albóndigas a la riojana. / LP

Salvemos de la quema a las personas que se encargan de la cuenta de Twitter @RAEinforma que han tenido estos días más trabajo que los cajeros andorranos de los Pujol. Han capeado el temporal como buenamente han podido. En muchos casos con gran elegancia y siempre mostrando una enorme paciencia. Pero alguien debería decirle a los señores que dirigen la RAE que hay millones de personas que se pasan las redes sociales por el forro del capote. La mayoría de los españistaníes de a pie se quedarán con la primera parte (el diccionario acepta estas palabras) y nunca conocerán la segunda (se incluyen como vulgarismos pero se desaconseja su utilización). Pocos saben qué significa eso de “f. desus.” o “U. c. vulg.” que acompaña a estas palabras.

Oigan, ¿no sería más fácil no incluir todos estos vulgarismos? La RAE trata de excusarse diciendo (en Twitter) que las palabras en desuso se incluyen o mantienen para ayudar a interpretar textos clásicos… Claro, de todos es sabido que el españistaní de a pie suele leer día sí y día también libros escritos hace dos o tres siglos mientras no está en Twitter.

Presentación del diccionario en 2014. / Efe

Y en vez de hacer campañas que animen al personal a una mejor utilización de la lengua culta española y no los vulgarismos, sus mensajes (al menos en la radio) se limitan a un: “Hágase usted benefactor de la Fundación RAE y le regalamos un ejemplar del diccionario”. ¿Adivinan cuánto cuesta eso de hacerse amiguito del alma de la RAE? ¡¡Cien eurazos de cuota anual!! El mismo módico precio que cuesta el diccionario (por internet sale más barato, a 95 euros). Nyas coca! Manda uebos, palabra en desuso que viene del latín ‘opus’ (como cosa necesaria) y no de huevos, del latín ‘ovum’ y considerada vulgarismo como sinónimo de testículos.

En Nyas coca aprovechamos la ocasión para recordar algo que nos quita el sueño. ¿Qué criterio emplean los señores de la RAE para considerar una voz como vulgar o no? Porque oigan, en el centro y norte de Españistán estará muy extendido el uso de descambiar en muy diferentes ámbitos y registros (cultos o no), pero en lugares periféricos, en las afueras de la Meseta de Poniente, por aquí por Valensiastán, el palabro descambiar es un vulgarismo como la región testicular del corcel del Cid. O como la catedral de la Almudena, para que lo entiendan algunos.

Y retomamos lo mismo. La Real Academia Española, esa que “limpia, fija y da esplendor” acepta madrileñadas de la calaña de descambiar como sinónimo de cambiar (no en el sentido estricto de devolver una prenda de vestir; es decir, no en el de romper un cambio, una compraventa) y no la considera vulgarismo. Pues oigan, no será un vulgarismo allí en Poniente. Ya comentamos aquí que miedo nos da el día que el diccionario incluya *desorinar como sinónimo de orinar. “Me *desorino *toa”. El asterisco (*) significa que la palabra es incorrecta. A ver si va a ponerse de moda, se extiende su uso y la RAE acaba por darla como buena.

Hablando de madrileñadas, ¿no tiene la RAE mejores cosas que hacer por el buen uso del español que incluir y mantener voces (por muy extendidas en Poniente y supuestamente documentadas, pero mal usadas) como paellera. ¿Por qué incluyó paellera como sinónimo del recipiente metálico de dos asas que da nombre al famoso plato si ya existía paella? Ah, se me olvidaba, porque estaba extendido su uso. Sí, su uso, pero su mal uso. Ya puestos, que todo valensianí de bien comience a emplear -a modo de venganza- el palabro *cocidera para referirse al recipiente en el que se cocina el cocido o los callos madrileños. ¿Y por qué no cabrear también a los astures aceptando *fabadera?

Si les hierve la sangre, si les pinchan y no les sale horchata, les propongo que se dirijan a esta dirección y le digan a la Real Academia Española (española; no madrileña) y pidan la retirada de palabros como paellera, descambiar, almóndiga y demás. De paso, que les recuerden que si la RAE nació a imitación de la Academia francesa, también podría emular un poco su criterio y no aceptar de buenas a primeras cualquier barbaridad. Bueno, para ser justos, ni tanto ni tan calvo: reconozcamos lo acertada que está la RAE a la hora de incorporar algunos neologismos (combatiendo además algunos extranjerismos, como con tuit), mientras los Inmortales (como llaman a los académicos allí) se van al otro barrio antes de acoger en la ‘langue française’ palabras ‘nuevas’ con más de 20 años de uso culto. Sinceramente, y aunque parezca increíble, el español lucha mucho mejor que el francés cuando se trata de anglicismos. Al menos en Europa, que en América es otra historia…

Escote de Salma Hayek (lo que viene siendo el tetamen). / Reuters

Hablemos ahora sobre tetamen (vulgarismo), muslamen (coloquial, no vulgar) y culamen (vulgarismo). Resulta que teta se acepta como sinónimo de mama (aunque es coloquial en algunas acepciones) y tetamen es vulgar. Nyas coca! Eso sí que es coherencia. Muslo no es coloquial pero muslamen sí. Seguimos bien. Y para rematar, culo no es vulgar, ni siquiera coloquial, pero culamen sí es un vulgarismo. Tócate los testículos o (en su caso) la zona de los ovarios. Y de nuevo: Nyas coca!


Enlaces relacionados:

Descambiar, paellera y otras madrileñadas de la RAE

Descambiar, paellera… (II): *cocidera, *callera, *amoto, *afoto

Descambiar, paellera… (y III): tronco, chulapo, rufián y otras venganzas

Sobre el autor Paco Huguet
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