Las Provincias

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El ‘youtuber’, «caranchoa» y el senador zombi de Compromís
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Paco Huguet | 08-03-2017 | 21:17


Vaya por delante que puede llegar a entenderse la intención última del senador de Compromís Carles Mulet que ha lanzado al Gobierno una pregunta oficial sobre el protocolo previsto en caso de «apocalipsis zombi». Nyas coca! ¡Toma castaña! Este procedimiento, bastante extravagante (no nos vayamos a engañar), casi ridículo, entraña el noble objetivo de llamar la atención sobre lo que el parlamentario valenciano considera, y será, la falta de transparencia del gabinete del PP ante esta manera de que el poder legislativo (Senado) controle al ejecutivo (Gobierno). Insistimos, un loable fin que quizá no justifica los medios. Y sin el quizá, porque roza la burla, la broma. Y ahí hay similitudes con el caso del youtuber y el «caranchoa», al que le han caído 30 euros de multa. Nyas coca!

El senador Mulet, cuya actividad parlamentaria es por otra parte más que destacable, se asemeja en cierta manera a la provocación del youtuber (y entiéndase esta palabra, en este caso concreto, con toda la carga negativa posible) al repartidor al que llamó «caranchoa». O «caraanchoa». Ambos buscan lo que se conoce como provocar. Llamar la atención. Darse notoriedad. Como sea. A través de cualquier medio. ¿O no es así?

Obviamente, la finalidad del tal Mr Gran Bomba (como se hace llamar el tontaina de Alicante que grabó con cámara oculta cómo insultaba a un repartidor) es muy diferente de la del señador de Castellón Carles Mulet. La ¿broma? del youtuber buscaba básicamente una reacción, a lo mejor graciosa o a lo peor violenta, con el objetivo de obtener un vídeo que generara miles de visitas y, suponemos, unos suculentos ingresos.

El senador de Compromís Carles Mulet.Es evidente que el senador Mulet no ha hecho algo muy diferente a lo que muchos otros hicieron antes para llamar la atención: desde la naranja de González Lizondo a, salvando todas las distancia y aceptando todos los matices, disfrazarse de cura y con una bufanda del Barça para celebrar una boda civil, como hizo un concejal de una marca de Podemos en La Línea de la Concepción (Cádiz). Entre medias, ha habido camisetas de todo tipo, pancartas y otras triquiñuelas empleadas por las minorías para llamara la atención sobre sus argumentos.

Pero oigan, e incluso aceptando como válido que el fin justifica los medios, ¿no es pasarse de la raya hacer cierta burla del Senado tal y como está el patio? Desahucios, gente que no puede pagar la luz, parados de larga duración, trabajadores y familias que se arruinan al recibir una herencia, estudiantes sin becas, servicios sanitarios deficientes o directamente ya inexistentes… Y mientras, un senador haciendo coñitas con un apocalipsis zombi.

Apocalipsis zombi en el Senado de EspañaAunque, oigan, puede que Mulet se refiriera a la primera parte de la segunda acepción de zombi del diccionario de la RAE (atontado, que se comporta como un autómata). En ese caso, muchos aceptaríamos como válidos que el apocalipsis zombi ya está aquí, con legiones de tontainas por las calles y parques. Y nos nos referimos a los trabajadores zombis de Imelsa (esos que supuestamente cobraban sin aparecer por el curro) ni a los dinosaurios del Senado, a los que algunos también llaman zombis.

Que sí, que sí. Que mucho más grave es lo que han hecho politicuchos de toda calañita, del PP, del PSOE, de Convergència, llevándoselos calentitos. Una cosa no quita la otra. Pero oigan, si el controvertido Mulet (conocido por otras propuestas y manifestaciones polémicas) se permite cuestionar al Gobierno sobre cómo afrontaría un Walking Dead‘, también se expone a ser comparado con un personaje de la red social de vídeos Youtube, quizá con problemas de autoestima o con alguna carencia pretérita, y necesitado sin duda de cierta relevancia aunque sea a costa de mofarse del prójimo.

Todo esto, no nos equivoquemos, no justifica de ninguna manera la reacción más o menos violenta que tuvo el repartidor, condenado ayer a pagar una multa de 30 euros por las lesiones leves causadas al youtuber alicantino, cuya juventud tampoco eximen de tan penoso vídeo. El trabajador llamado «caranchoa» actuó mal, contra la ley. A muchos nos parece poco justo que tenga que pagar 30 euros de multa mientras el tal Gran Bomba se va de rositas, legalmente hablando. Pero, por ejemplo, en vez de calzarle una bofetada al chaval vacilón que te toca la moral cuando estás hasta arriba de tajo y, por decir, vienes calentito porque te han subido la luz y te ha dado cita para el médico para dentro de tres meses, habría sido preferible responderle con un «carazombi del Senado», que es más rompedor como insulto y siempre jode más que cruzarle la carita de tonto del haba.

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Sobre el autor Paco Huguet
Blog personal sobre cosas útiles, reflexiones superfluas y opiniones varias sobre actualidad social, política choricera, series, libros y demás asuntillos serios y no tanto. De vez en cuando, viajes, escapadas, excursiones y propuestas de ocio.