Las Provincias
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Las drogas y farras de Maradona y su inquietante futuro
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Paco Huguet | 09-12-2017 | 18:40

Maradona no es una persona cualquiera, es un hombre pegado a una pelota… “De cuero”, dice la canción de Calamaro. Diego es un referente para millones de personas. Un icono de los pobres. Un ídolo del balompié. Y de la vida. Pero, si no fuera la extensión de la Mano de Dios, si no fuera un futbolista famoso, sería como cualquier otra persona pegada a una bola de droga. “Fui, soy y seré drogadicto”, reconoció ya en 1996. Nyas coca! ¡Toma castaña!

El asunto es que en las últimas semanas, o meses, en víspera de casi cada fin de semana circula por WhatsApp un vídeo con el lema ‘Por fin es viernes’ en el que se ve al futbolista más que animado. Achispado, quizás. Ebrio, dirían algunos. Algo más que bastante ebrio, apuntarían otros. Bastante borracho, probablemente. Puesto, más bien. El caso es que se ve a Maradona dándolo todo en una visita a Marruecos. Se ha dicho que las imágenes son de Qatar o Dubái, donde ha entrenado, pero lo cierto, según recogía el diario Clarín, es que el inquietante documento audiovisual es de noviembre de 2015 y del país magrebí.

En otro vídeo, en una celebración en Nápoles, ciudad donde se le considera un semidiós y le nombraron ciudadano ilustre, también se le ve incapaz de articular palabra, con la mandíbula desencajada, impotente ante el reto de cortar una tarta.

La adicción de Maradona a la cocaína es más que conocida. Y reconocida. Como sabido es su positivo por cinco sustancias dopantes en pleno Mundial de fútbol, en el de Estados Unidos de 1994. Y otro positivo tres años después, en Argentina, en este caso por coca, entre otras sustancias. Sus correrías con Caniggia debieron de ser legendarias.

Julio ALberto y Maradona en un partido contra la drogaComo legendaria es la foto que se hizo con Julio Alberto en un partido contra la droga. De hecho, en su biografía autorizada ha reconocido que se inició en el consumo de cocaína en su etapa en el FC Barcelona (1982-84).

Si Maradona se mete de todo, o no, carece de más importancia si no fuera por que se trata de un referente para millones de personas. En Argentina, es como un dios. En buena parte del mundo, es un ídolo. Y es el tipo de ídolos, de referentes social que resulta que a lo mejor no son el mejor ejemplo. Así queda demostrado en este otro vídeo.

Imaginen ahora a un niño que idolatra a un futbolista (no hace falta que sea Maradona). Piensen ahora en las posibilidades de que ese deportista acabe en el futuro de aquella manera. El Pelusa ha tenido una vida personal azarosa, con hijos no reconocidos, agresión con un rifle de balines a periodistas, entradas y salidas de clínicas de rehabilitación en Argentina, Uruguay y Cuba, condenas penales por posesión, suspensiones de la FIFA, acusaciones de evasión de impuestos en Italia…

Maradona tiene hoy 57 años, problemas de hipertensión y cardiopatías. Pero ya ven, sigue dándolo todo en sus farras. Mide 1,66 y debe de pesar más de 100 kilos (ha llegado a superar los 120). Quizás sus hábitos no sean los más recomendables. Puede que acabe convirtiéndose en un ejemplo más de ataque al corazón en la mediana edad por consumo de droga. Que ojalá que no.

Ojalá que Maradona sea inmortal y acabe consiguiendo reducir las desigualdades. Ojalá continúe muchos años siendo un ejemplo para millones de personas. Ojalá cambie, se rehabilite, y los versos que le dedicó su amigo Manu Chao tengan más sentido. “Si yo fuera Maradona, viviría como él…”

 

Sobre el autor Paco Huguet
Blog personal sobre cosas útiles, reflexiones superfluas y opiniones varias sobre actualidad social, política choricera, series, libros y demás asuntillos serios y no tanto. De vez en cuando, viajes, escapadas, excursiones y propuestas de ocio.