Las Provincias
img
La ‘doctora milagro’ que salva a más bebés en Valencia
img
Paco Huguet | 14-02-2018 | 15:00

Nació con apenas 600 gramos. Sus padres, creyentes, quisieron que el pequeño Nicanor recibiera bautismo. Y al mismo tiempo, la extremaunción: el sacramento que reciben quienes están en riesgo, extremo e inminente, de muerte. La doctora que salva a más bebés en Valencia, a pesar de declararse no creyente, accedió a ejercer de madrina.

Fue ella, no la fe, quien obraría el ‘milagro’ de la supervivencia del bebé Nicanor. Pero este caso, por increíble que parezca, no es aislado. Esta fue ella, la doctora milagro, como la llamaban por los pasillos de Neonatología, quien ejerció de madrina. Otras veces fueron compañeras suyas. En verdad, quienes obraron la extraordinaria supervivencia fueron ella, «una crack», y todo el equipo de La Fe. Del Hospital La Fe.

Recién nacido prematuro en una incubadora.

Una incubadora con un bebé de bajo peso. / D. M.

Y sí, aunque parezca mentira, incluso con bautismo y extremaunción, son muchos los casos parecidos al de Nicanor (nombre ficticio de esta historia real), un bebé que desde el pasado verano ha ido superando fases en su pelea contra la fatalidad. Esa misma muerte que le auguraba esa prematura unción con aceite. 600 gr, poco más de lo que pesa la tableta en la que quizás leas esto, de pura fuerza. Y la doctora, o mejor dicho, las doctoras que salvan a más bebés en Valencia continuaban, sin saberlo, forjando una merecida fama en la sala de lactancia y los pasillos de Neonatos del mismo hospital.

Desde el año 2010 la unidad de Neonatología de La Fe ha atendido a 1.080 bebés con menos de 1.500 gramos al nacer. De ellos, 406 que llegaron al mundo con menos de un kilo y, por protocolo, van directamente a la UCI. La prematuridad es cada vez más frecuente, según explican las doctoras Ana Gimeno (jefa de la UCI neonatal) e Isabel Izquierdo, jefa de Neonatología. De hecho, en 2016 ingresaron 350 niños con menos de 1,5 kg, de los que 57 no llegaban a 1.000 gr y 17 estuvieron por debajo de 750 gr. Ese año, no hubo ningún caso de menos de 500 gr, pero suele haber entre 1 y 3 cada año. En total, 8.323 niños recién nacidos han pasado por la unidad en los últimos ocho años.

Auténticos ‘milagros’ de la ciencia para sacarlos adelante ocurren con relativa frecuencia a manos de la doctora que salva más bebés en Valencia y de las manos de todo el equipo de Neonatología. Recién nacidos que sin saberlo se baten en duelo con la estadística, contra la fatalidad que les aboca a la extremaunción en una capilla del hospital de Malilla. Y de menos de 500 gr ganan el duelo y salen adelante el 40 por ciento.

Bebé prematuro agarra la mano de un adulto

Un neonato se agarra a la vida. / S. Gara. Photopin

De menos de 750 gr, la fría estadística eleva la tasa de éxito al 60 %. Con 24 o 25 semanas de gestación sobreviven siete de cada 10. La Fe se encuentra en las tasas de supervivencia de referencia internacional; su objetivo, según subrayan las doctoras Gimeno e Izquierdo, es lograr una supervivencia “con las mínimas secuelas posibles”. De ahí la importancia de la consulta especializada en neurodesarrollo. Y de ahí también la necesidad de avanzar en una especialidad más allá de la Pediatría, más específica en Neonatología.

Un claro ejemplo de éxito fue el del pequeño Nicanor. ¿Y acaso no tiene más mérito su historia que la de ese otro sujeto de nombre parecido, el pequeño Nicolás, ese pijo y presunto delincuente? Aunque igual ya ni sea presunto. ¿Acaso no merece ser más conocido el pequeño Nicanor que el pequeño Nicolás? ¿No merece que se difunda y se dé a conocer su historia? ¿Acaso no tiene más mérito el trabajo discreto de estas doctoras y el de todo el equipo de la UCI pediátrica y de Neonatología que, por ejemplo, el de cirujanos estrella que practican la medicina espectáculo con cuestionables reimplantes y trasplantes? ¿Acaso no merece ser compartida esta historia de verdadera supervivencia?

Sería injusto, bastante injusto, personalizar en una sola persona a quien salva más bebés. Muy injusto. Quizá, seguramente, sea más razonable destacar el trabajo de esta doctora de Neonatos anonimamente famosa, y también la labor de todo el equipo sanitario. Y de todos los médicos y docentes que han dotado de conocimiento y buenas prácticas a los neonatólogos de La Fe: 16 de plantilla y entre 8 y 12 residentes, todos ellos “muy bien formados”, además de los alrededor de 160 estudiantes que pasan por la unidad cada año. Igual de justo sería recordar el trabajo de toda la comunidad médica y de las universidades que los han formado. Y de todos los que hemos contribuido, con nuestros impuestos, a esa educación y a la causa de esos servicios sanitarios públicos. (Recordemos al pequeño Nicanor si alguna vez nos vemos tentados por pagar algo sin una factura ni  IVA).  Y, ¿por qué no?, también habrá que reconocer a los administradores que, procedentes de la política,  deciden destinar recursos, aunque siempre vayan a ser insuficientes, para los hospitales públicos.

Un bebé en una cuna de una servicio de Neonatología hospitalario.

Un bebé, en la cuna de una unidad de Neonatología. / Pexels Photo

El caso de supervivencia con peso más bajo recordado en La Fe es el de una niña que nació tras 25 semanas de gestación (40 es la cifra de referencia) y con apenas 425 gr al nacer. Quizá la salvó la ‘doctora milagro’. O puede que, como casi siempre, fuera un equipo. La doctora podría llamarse Ana o Marta. O Pilar. Podría apellidarse Sáenz, Aguar, Cernada, Boronat… Quienes salvaron a Nicanor fueron varias doctoras (11 de los 16 médicos allí son mujeres) que llevaron y/o supervisaron el caso en plena época de vacaciones de verano. Quizá, muy probablemente, lo más justo sea destacar también a 150 enfermeros como Victoria y María José, como Patricio, Carmen… Y a otros tantos profesionales sanitarios y no sanitarios, auxiliares y demás empleados, de los servicios de UCI neonatal y en general de Neonatología. De La Fe y más hospitales donde también salvan vidas contra la estadística, la extremaunción y la injusticia que quita y da vida a las personas más indefensas.

De la misma manera, también tengamos preguntarnos por qué otros hospitales públicos no gozan de similares recursos. Está claro que La Fe es el hospital de referencia, el que cuenta con más medios y, por tanto, ejerce el protagonismo de asumir las carencias involuntarias de otros hospitales. Y porque asume embarazos de riesgo de otros centros. Atendiendo gestaciones que terminan antes de tiempo y dan a luz niños prematuros (de menos de 37 semanas), prematuros extremos (de menos de 32) o prematuros muy extremos: con menos de 28 semanas o menos de 1.000 gr. Unos prematuros cada vez más numerosos, en esta sociedad que obliga a retrasar la maternidad, que lleva a gestaciones de riesgo, a tratamientos de fertilidad y partos múltiples con mayor riesgo de prematuridad.

Para todos ellos hay 18 ‘camas’ en la UCI Neonatal, repartidas en tres boxes. Más tarde pasan a la Unidad de Cuidados Intermedios, que tiene 20 ‘camas’ entre el box 1 y el 2. Y en el box 3, llamado de pre-alta, hay otras 16 ‘camas’ (que no son camas, sino incubadoras y cunas). Imaginen la cara de unos padres cuando su bebé, que empezó en la UCI, alcanza por fin el box 3 tras semanas o meses de duelos y peleas, ganados con la ayuda de las doctoras que salvan a más bebés, por ejemplo tras haber recibido respiración asistida, o alimentación por la nariz (sonda nasogástrica), o cualquier otro tipo de cuidado casi milagroso.

La sonrisa de un bebé de pocas semanas o meses.

Un bebé sonriendo a la vida. / Pixabay

Sobre el autor Paco Huguet
Blog personal sobre cosas útiles, reflexiones superfluas y opiniones varias sobre actualidad social, política choricera, series, libros y demás asuntillos serios y no tanto. De vez en cuando, viajes, escapadas, excursiones y propuestas de ocio.