Las Provincias

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El agujero negro del Ágora
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Paco Moreno | 21-05-2010 | 01:14

Si tuviera que elegir un proyecto incómodo en esta época de crisis, de rebaja de pensiones y huelga de funcionarios, sería el Ágora. El presupuesto se ha disparado, nada nuevo en la Ciudad de las Artes, y cuando por fin entre en funcionamiento será difícil justificar los días que la explanada gigante esté vacía y sin alquilar.

¿Aporta un valor añadido a la Ciudad de las Artes? Habrá que verlo aunque la apuesta es muy arriesgada, por no decir imprudente. Se habla de 90 millones de euros (supera las inversiones de todo el Ayuntamiento en un año) y de momento se ha celebrado un campeonato de tenis, antes de volver a cerrar la instalación antes de cerrarla de nuevo para acabar las obras.

El rechazo a que sea ocupada por la Campus Party este verano (ojo, a partir del 26 de julio) siembra todas las dudas acerca de su finalización. Y cuanto más tiempo pase, más perjudicial será para la caja de la Ciudad de las Artes.

Encerrada entre l’Oceanogràfic y el puente de l’Assut de l’Or, sus magnitudes son tan enormes que el conjunto parece una colección de monumentos en un puñado de terreno. A su lado, la humilde casa protegida que se levanta en el extremo norte parece una caja de cerillas.

Desearía equivocarme, pero me temo que todas las semanas no habrá un evento en Valencia para más de 2.000 personas. Urgen ideas para darle utilidad al Ágora.