Las Provincias

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En defensa de los chiringuitos
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Paco Moreno | 04-06-2010 | 07:51

Un movimiento popular surgido de manera tan espontánea como el de los vecinos que apoyan la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez. Las miles de firmas recogidas hasta ahora son prueba palpable del sentido común que debe imperar. El Ministerio de Medio Ambiente tiene una oportunidad excelente este lunes, en la reunión que mantendrán los hosteleros con representantes de Costas, para autorizar el mantenimiento de las terrazas y no obligarles a reducir el número de mesas.

La protesta de mañana en el paseo marítimo de la Malvarrosa, a la que se ha sumado LAS PROVINCIAS, debe entenderse en esa clave, es decir, la petición de que se tenga en cuenta la crisis económica y no se ahogue más al sector, además de defender la tradición y beneficios de estos establecimientos. Pedimos el mismo trato que se ha dado a otras ciudades, donde hay restaurantes sobre la arena y se han producido cesiones del litoral.

Sobre esto último, la puerta la abrió el Ayuntamiento de Barcelona, ciudad a la que yo sí creo que hay que tener como referencia para muchas cosas. Más que lamentarse de lo que consigue en un supuesto detrimento de Valencia, hay que analizar cómo se hizo con la propiedad de 72 hectáreas de costa urbana, donde se incluye la gestión urbanística, para intentar lo mismo. Y para botoón de muestra, el arquitecto Ricardo Bofill es autor de un espectacular hotel que abrió sus puertas hace unos días casi en la orilla del mar.

No digo que se llene de hormigón la costa, ojo, pero sí que un espacio como la marina de la Copa América, urbano y ganado al mar, podría servir para mucho más que un puerto deportivo. Ya sé que todo depende de la voluntad del Gobierno, pero hay que buscar agumentos inapelables, convencer a la mayoría y olvidarse de los que siempre estarán en contra porque ese es su modo de vida.