Las Provincias

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La penumbra de la crisis
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Paco Moreno | 08-06-2010 | 22:40

Lo decía esta mañana la alcaldesa Rita Barberá al señalar que la situación es dramática para los Ayuntamientos. La prohibición del Gobierno de que se pueda contratar préstamos en 2011 disparó todas las alarmas y ahora empiezan a verse las señales de una “cura de caballo” al más puro estilo Merkel después de una drástica reducción de las transferencias del Estado. ¿Qué más tendrá que hacer el Consistorio de Valencia para garantizar los servicios indispensables?

Todo apunta a que el siguiente paso será la bajada de sueldo de concejales y cargos políticos. Después, definir las llamadas competencias impropias que corresponden a otras Administraciones para dejar de prestarlas o reclamar su cobro. Fuera de toda duda está el hecho de que las inversiones se congelan hasta nuevo aviso. De ninguna manera se subirán los impuestos, aunque otro cantar son las bonificaciones por famila numerosa y domiciliación bancaria, donde está por ver qué hará el concejal de Hacienda, Silvestre Senent.

Una penumbra donde el único rayo de luz será la inauguración de la línea de alta velocidad hasta Madrid. Claro, que con una estación provisional a 800 metros del centro. La del arquitecto Césa Portela sigue a la espera del concurso que debe promover el Ministerio de Fomento, uno de los más afectados por el plan de ajuste de Zapatero.

¿Quién tiene la culpa de que muchas calles vuelvan a tener el aspecto de los barrios en los años 70? Entonces la gente se manifestaba porque quería farolas. ¿Habrá que salir ahora con la pancarta para que no las desconecten? El sentido común dice que no. Cuando un Ayuntamiento toma estas decisiones que alumbran con claridad su fragilidad, lo mejor es sacar las velas y desear al paciente que mejore porque la enfermedad es grave.