Las Provincias

img
El Saler se aleja del Ayuntamiento
img
Paco Moreno | 16-07-2010 | 21:57

Directo al corazón de Valencia. La Audiencia Nacional ha ratificado el deslinde propuesto por el Ministerio de Medio Ambiente en El Saler, salvo las míseras ocho hectáreas de los extremos de la franja litoral. En caso de que no prospere el recurso de casación, no se podrá plantar ni un enebro sin el permiso gubernamental.

Igual exagero y hay resortes legales para que el Ayuntamiento pueda mantener algo de la gestión y competencias en la parte afectada de la Devesa. Pero la impresión es que se ha dado otra vuelta de tuerca en la presión impuesta por el Gobierno sobre Rita Barberá.

El expediente del deslinde permanecía en un cajón durmiendo el sueño de los justos durante años hasta que fue reactivado con una clara intención política, según mi opinión. Todavía quedan varios asaltos judiciales y el concejal de Patrimonio, Alfonso Novo, está convencido de que prosperará el recurso. No lo veo tan claro.

Y eso que las mejoras en la Devesa son evidentes. Desde luego, muy lejos de ser un litoral degradado salvo precisamente en la tarea que recae en la Demarcación de Costas. A pesar de las últimas inversiones, buena parte de El Saler sigue sufriendo una erosión evidente y el paseo marítimo de El Perellonet no es más que una idea.

 El fallo de la Audiencia Nacional marca el camino de las sentencias que caerán sobre los vecinos con viviendas afectadas por el deslinde, que protagonizaron hace unas semanas una singular protesta para reclamar servicios básicos y la regeneración de la playa. Un hotel cercano también está inmerso en el mismo expediente.

Y si las 40 hectáreas no son suficientes, otro recurso pendiente abarca cerca de un millón de metros cuadrados entre las golas del Puchol y la de El Perellonet. La considerada joya de Valencia está desde ayer un poco más lejos de la plaza de Ayuntamiento y más cerca de la plaza del Temple.

Los vecinos que se acerquen no notarán la diferencia, aseguran una y otra vez los responsables del Ministerio, aunque alejar al Consistorio de la gestión para la conservación de El Saler me suena a injusticia, como a un penalty mal señalado. Y, por descontado, animará la campaña de las próximas elecciones municipales.