Las Provincias
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Caso Botánico, ¿El principio del fin?
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Paco Moreno | 26-04-2011 | 16:25

Salvem el Botànic ha decidido no presentar recurso en el Tribunal Constitucional contra el hotel de Jesuitas, sin duda, el conflicto urbanístico por excelencia en la historia reciente de Valencia con permiso de la prolongación de Blasco Ibáñez. Alegan razones técnicas y económicas, a lo que yo añado serias dudas sobre el éxito de la nueva aventura judicial.
Veintisiete años hace que empezó este conflicto, ahí es nada. Ha enredado a todos los partidos que han gobernado en el Ayuntamiento y hasta, dice la leyenda, provocado la caída de algún alcalde. Por eso es importante lo que pase en los próximos meses, cuando podríamos asistir todos al final de esta historia.
El empresario dueño del solar, entre Fernando el Católico y el paseo de la Pechina, tiene dos alternativas, seguir con la licencia de obras que tramitaba en el Ayuntamiento antes del golpe de mano de la Conselleria de Cultura, o acordar con la alcaldesa Barberá un cambio de cromos y levantar el hotel en otra parcela. En los últimos tiempos, cobra fuerza esta opción.
Y como pieza añadida, la nada despreciable cantidad de 38 millones de euros que pide Expo Grupo a la Generalitat por daños y perjuicios, debido a las maniobras para evitar que construyera el edificio.
La voluntad del Ayuntamiento es ampliar el jardín de las Hespérides o crear una nueva zona verde para rematar ese chaflán. Detrás hay una capilla y el colegio de Jesuitas y al fondo, el jardín Botánico, argumento durante décadas para mantener viva la oposición a las obras de uno de los primeros salvem creados en la ciudad.
La opción de construir un hotel de lujo se vislumbra muy lejana, viendo el panorama de los cinco estrellas en Valencia. Sin embargo, los derechos urbanísticos están ahí y valen un montón de dinero, por no hablar de la posible indemnización. Una historia interesante a la que le pueden quedar muy pocos capítulos.