Las Provincias

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Sinde resbala con el Cabanyal
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Paco Moreno | 10-07-2011 | 23:33

Que el fallo del Supremo sobre el Cabanyal iba a ser contrario a los intereses del gobierno municipal era una noticia cantada. Todos sabíamos que el recurso se presentó para demostrar la determinación política de desbloquear el plan urbanístico. Levantar la suspensión mientras se dirime la cuestión de fondo en el Constitucional era algo imposible, al incluir derribos y obras de edificación.

La ministra González-Sinde se ha colado con un optimismo desaforado al pedir al Ayuntamiento que piense en otro modelo de ciudad. Más le convendría en decidir otro modelo de las relaciones de su Ministerio con la Sociedad de Autores, a tenor de las últimas detenciones. El recurso no cambia nada sobre los litigios en el Constitucional y la Audiencia Nacional. Si lo sabe, malo. Si desconoce el proceso, entonces el patinazo es mucho peor.

Decía Joan Cabalabuig la semana pasada que trabaja en una solución para el plan fuera de los tribunales. El portavoz socialista debería primero emplazar a la ministra a que deje de calificar de ilegal lo aprobado en el pleno, como volvió ayer a insistir. El bloqueo actual nace del decreto de paralización del Gobierno, que desencadenó hace más de un año todo un rosario de recursos. La prolongación de Blasco Ibáñez acumula varios fallos judiciales a su favor.

Y si Calabuig habla en serio con lo de ser intermediario para desbloquear las obras, el primer dato a tener en cuenta fuera del juzgado es el resultado electoral, donde la candidatura de Barberá consiguió el 50,2% de los votos y casi duplicó al PSPV. Y si le hace falta otro dato a la ministra, entonces puede decirle que la prolongación supone el 4% de la superficie del plan y que se protegen 561 edificios.

A pesar de las buenas intenciones del portavoz, Sinde sigue la doctrina Rubalcaba, idéntica a lo hecho por el candidato con las acampadas del 15M, al dejar que se conviertan en un problema de todos y no del Gobierno. Cuanto más tiempo pase sin concederse licencias de obras, piensa, peor para la alcaldesa Barberá. Espero equivocarme.

  • josngel

    Coincido plenamente contigo.Los padres que tal hacen con sus hijos por lo visto no recuerdan que ellos también fueron niños y que, poco más o menos, como tales se comportaron en todo (en vacaciones, estancias en hoteles más o menos lujosos, llevándoles al cine o a algún otro espectáculo …, incluso en casa de los amigos o de la suya propia, etc.) igual que los suyos lo hacen ahora. Evidentemente, una discriminación para la infancia provocada, en parte y tal como dices, por el mercado hostelero y por el vacacional. Con el aceptado consentimiento de aquellos padres que les siguen el juego “económico” a esos empresarios del ocio sin pensar ni tener en cuenta que ellos, al fin y al cabo, son padres con toda la responsabilidad que ello implica al aceptar y querer serlo, cualquiera que sea su ideología, sus creencias o su manera de concebir la sociedad en que viven.