Las Provincias

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Héroes del Carmen
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Paco Moreno | 22-08-2011 | 09:37

Desde que empecé a trabajar en LAS PROVINCIAS he tenido un aprecio por el barrio del Carmen, una preferencia innata a la hora de tratar las reivindicaciones de esos vecinos. Y tras el ataque de pulgas sufrido por una barrendera en la plaza Centenar de la Ploma no puedo más que recordar la heroicidad de los que viven allí.

Olores. Hace dos domingos fui por la mañana a comprobar si las fundas de ganchillo de Urban Knitting seguían en los bolardos de la plaza del Negrito. Lo primero que noté al bajar de la moto fue el dulce y nauseabundo aroma de la orina humana en mi nariz. ¿Se imaginan sentir lo mismo cada fin de semana en sus calles después de una noche de botellón? Vivir en esas fincas merece incluso una exención de impuestos.

Limpieza. Todavía recuerdo los efectos de la última fiesta de Halloween en las plazas y jardines del barrio. Para lo bueno y para lo malo, el barrio es siempre protagonista, mientras los proyectos públicos de mejora duermen el sueño de los justos. Si quieren ver la imagen de la degradación, asómense al torreón y la muralla islámica desde un solarcito de la calle En Borrás. Pintadas, matorrales, grietas en las paredes y el resto de ingredientes de un barrio en decadencia. ¿Para cuándo el proyecto que el Ayuntamiento paga con el Plan Confianza?

Atracción. A pesar de todo, vivir en el Carmen, Velluters, el Mercat y el resto de Ciutat Vella ofrece algo maravilloso. En los últimos años he conocido a personas llegadas a Valencia que su primer opción era encontrar una vivienda en estos barrios. No en la avenida de Francia ni en Cortes Valencianas, ni siquiera junto a la playa de la Malvarrosa y la marina del puerto. Primero el centro histórico, con su falta de luz, sus malos olores, la inexistencia de aparcamientos y la saturación de bares. Lo que decía, hay que tratar a estos vecinos como héroes.