Las Provincias

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Llega el caso Monforte
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Paco Moreno | 17-10-2011 | 07:03

No suelo dedicar este espacio para defender a nadie, pero hoy arranca el juicio del llamado caso Monforte, donde irá como imputado el concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, junto a cuatro funcionarios municipales. A estos últimos no los conozco, aunque la defensa que han hecho sus compañeros de área debería bastar. Al edil sí y puedo asegurar, aunque mi opinión sirva de bien poco para el tribunal, que lo más alejado de esta persona es conspirar con otros para adjudicar un aparcamiento subterráneo hurtando parte del procedimiento a la Generalitat.

Desmesura. Dicho eso, lo único que queda por decir es preguntar lo mismo que se decía en el escrito de los jefes de servicio. ¿Por qué no utilizar la vía contenciosa-administrativa? Es muy fuerte que se enfrenten al final de sus carreras profesionales por la supuesta falta de un informe, que con toda seguridad hubiera sido positivo.

Parálisis. Pero si esto tiene alguna consecuencia, además del mal trago que pasarán los imputados hasta que se acabe el proceso con una absolución en toda regla, es la paralización de buena parte de la Administración municipal. Los 25 informes que se encargaron para el aparcamiento de la calle Severo Ochoa, en un expediente que supera las 1.500 páginas, no parecen suficientes para algunos. Desde que comenzó este asunto, decenas de proyectos han entrado en vía lenta. Dicen que la Apple Store de la calle Colón va con retraso sobre lo previsto. Apuesto un euro a que se debe a las precauciones infinitas que se toman ahora en cualquier obra en un edificio protegido.

Paja del arroz. Con lo fácil que es recoger y embalar la paja, no entiendo la incapacidad de la Conselleria de Medio Ambiente para darle un uso como combustible, forraje o mantas para animales. Cualquier alternativa es mejor que quemarla o dejarla pudrir.