Las Provincias

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La ciudad vista desde un móvil
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Paco Moreno | 27-04-2015 | 14:02

La ciudad vista desde la pantalla de un teléfono móvil. Por ahí parece que va a circular el balón en el próximo mandato municipal, si Valencia no quiere perder una carrera iniciada hace tiempo en todo el mundo y que se resume de una manera muy sencilla: utilizar las tecnologías para construir una urbe más cómoda para los vecinos y, de paso, impulsar nuevos negocios y empleos.

Ya sé que hablar de lo virtual es lo más alejado del propósito de esta página, dedicada a tratar los asuntos de calle, lo más local y palpable en el ‘cap i casal’. Cambio el tiro en esta ocasión tras hablar con Juan Pablo Peñarrubia, presidente del Consejo de Colegio de Ingenieros Informáticos de España, responsable a su vez de la entidad en la Comunitat, al hilo de la clausura en Valencia de la Semana de la Informática, el pasado viernes.

Y me doy cuenta de que el mundo virtual y el real están íntimamente relacionados. Los Ayuntamientos manejan una cantidad monstruosa de información y se trata de aprovecharla para facilitar negocios y ayudar a los vecinos en las rutinas cotidianas. Ya nos hemos acostumbrado muchos a comprobar en la pantalla del móvil a qué hora pasa el siguiente autobús de la EMT, pero detrás de ese gesto hay posibilidades infinitas.

Reconozco que me adentro en territorio inexplorado y que la Open Data, las Smart City (ciudades inteligentes) y las profesiones TIC son conceptos tan recientes para mí que me cuesta encontrar aplicaciones prácticas. De ahí que la charla con Peñarrubia aporte ejemplos más claros.

Hablamos sobre la información que llega al Ayuntamiento y la manera que tiene de procesarla y ofrecerla a los emprendedores, empresas y vecinos. Valencia está bien situada en la carrera con las inversiones recientes del gobierno municipal, señala, aunque el trabajo acaba de empezar. Indica la importancia de conocer datos esenciales para la apertura de negocios. ¿Cómo saber las calles más transitadas por peatones y vehículos? ¿Cómo detallar incluso el tipo de vehículo gracias a programas informáticos de reconocimiento de formas? ¿Cómo poner a disposición de todos los turistas los restaurantes abiertos en el entorno donde se encuentran?

Unir lo real con lo virtual, incluso para la gestión propia de la ciudad. Hay que tratar el asunto como si fuera la domótica de una vivienda, insiste el presidente de los ingenieros informáticos. Para saber cuándo hay que regar los jardines, encender las farolas y hasta dejar de barrer al conocer que llegan fuertes vientos. Ha pasado ya el tiempo en que todo se hacía de manera manual y a criterio del operario.

Le pregunto cuáles serían sus prioridades en caso de tener capacidad de decisión política: servicios ciudadanos y poner en bandeja toda la información para que las empresas elijan lo que prefieran. La EMT es sólo un ejemplo, para seguir con la recogida de muebles usados o el mapa más completo que exista a la hora de elegir un local para tomar una copa. Y con criterios claros para garantizar la privacidad de algunos datos de los vecinos.

Mucho camino por recorrer y con el reto añadido de que deba servir para crear empleo. En todas las entrevistas que he hecho hasta ahora a los candidatos a la alcaldía de Valencia, todos dicen que lo primero es reducir el paro y el Ayuntamiento es una herramienta perfecta para ello. Estoy de acuerdo.

Eso sí, no como una gran agencia de empleo, con una maquinaria burocrática enorme y pesada, sino como una institución que facilite las cosas con normativas claras. La ordenanza de actividades en la vía pública se presentó como el cauce perfecto para este cometido, aunque el asunto del marcado de las terrazas se ha atascado en el barro. Confío en que el resto vaya mejor.

Y hablando de retos, a un mes de las elecciones municipales veremos cuántas licencias de obras mayores concederá el Ayuntamiento en el Cabanyal. Este viernes se aprobó levantar la suspensión después del informe favorable del Ministerio de Cultura y aún queda tiempo para que el PP demuestre si le interesa el barrio o es una cortina de humo.

Lo sucedido en los últimos cinco años, desde la paralización de las obras, promete pasar a la pequeña historia municipal como un ejemplo de batalla política cuyas víctimas han sido los vecinos de una zona que debería haber tomado el relevo del Carmen en lugar de Ruzafa. Ahí por desgracia no podía hacer nada el mundo virtual y los residentes se conforman simplemente con que las casas no se caigan a pedazos hasta desaparecer.

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    Y más fácil resultaría todavía si el gobierno de turno (PP) no se empeñara en poner trabas a la sanidad pública, esa para la que no tienes que demostrar que eres rico para que te atiendan bien.