Las Provincias

img
Etiquetas de los Posts ‘

Limpieza

Las multas de la basura
Paco Moreno 04-11-2015 | 8:37 | 1

Elogio la solidaridad donde la veo y por eso escuché con agrado al alcalde Joan Ribó cuando dijo la semana pasada que no tenía estómago para multar a los que rebuscan en los contenedores de basura. Incluso creo recordar algunos aplausos entre los estudiantes que atendían sus palabras, aunque después de meditarlo mi conclusión es que no estoy de acuerdo.

Meterse dentro de un contenedor para ver si hay algo de metal o cartón, algo útil que revender o aprovechar, es muy duro. Durísimo. Yo no podría. Dicho eso, lanzar a la Policía Local el mensaje de que no deben multar a las personas que hagan eso me parece inadecuado y perjudicial para todos los vecinos.

Me explicaré. En casi todas las ocasiones, esa búsqueda supone sacar bolsas de basura del depósito, romperlas y esparcir los restos por la acera. Lo mismo sucede con los televisores o pequeños electrodomésticos que son reventados hasta que escupen el cobre y los metales que contienen.

La factura de la limpieza de toda esa porquería sale del bolsillo del Ayuntamiento, es decir, de todos nosotros y nuestros impuestos. Sería mucho más útil que ese dinero se dedicara a escolarizar niños que malviven en casas y naves abandonadas, además de repartir mantas y una mínima oportunidad de integración al resto de las familias.

El alcalde dijo rebuscar y no ensuciar. Estoy de acuerdo con quien quiera poner ese matiz a mis palabras, pero mi conclusión es que esos mensajes confunden a los policías de barrio que intentan mantener sus calles asignadas de la mejor manera posible. No pagan ninguna porque son insolventes, aunque se trata de que sientan la presencia de la policía. Ya no hablo de los ladrones profesionales, aquellos que van en furgonetas sacando todo el papel y cartón de los depósitos para venderlo cuando sube un poco el precio en el mercado.

Gobernar debe ser tener estómago para esas cosas también, lo que ocurrirá dentro de poco en el medio centenar de edificios del Consistorio en el Cabanyal que están ocupados de manera ilegal. La Policía Local ya ha empezado un intento de mediación para evitar el desalojo forzoso, aunque eso llegará en algunos casos.

La rehabilitación del barrio ya ha empezado tras la firma del convenio con el Ministerio de Fomento, al menos sobre el papel. Queda lo más duro y es convertir esta zona del Marítimo en atractiva para que lleguen nuevos vecinos. Se equivocan aquellos que piensan que el Cabanyal debe ser una especie de Ruzafa, repleto de locales de ocio, lo mismo que los que proyectan una imagen basada en viviendas sociales e integración de los cientos de familias sin recursos que están en las casas abandonadas.

Esto último debe ser una solución de toda la ciudad y es lo que piensan los mismos vecinos. Por eso digo que el gobierno tripartito necesita tres estómagos para hacer frente a esta situación. Sólo una clase media potente y un comercio al mismo nivel será capaz de lo que hoy pienso que sólo podría ser un milagro, después de pasear por algunas de sus calles.

El mismo estómago que ha tenido el alcalde para decir a los vecinos de Nazaret que se olviden de la vuelta de la línea 3 de la EMT, por mucho que dijeran antes de las elecciones. Es la primera vez si no me equivoco que sucede esto, aunque habrá más ocasiones en que el gobierno municipal tendrá que rectificar y hacer frente a las críticas vecinales.

De todos modos ya han empezado a conocer la verdad de los números y el Presupuesto municipal. La concejal de Parques y Jardines, Pilar Soriano, no lo pudo decir más claro en el pleno de este viernes: un columpio cuesta 1.500 euros y si es adaptado sale por 8.000 euros. Colocar juegos infantiles accesibles para niños minusválidos en todas las zonas verdes se hará, aunque no se fijan plazos. Es decir, cuando se pueda.

Lo mismo ocurrirá con todos los servicios municipales, aunque el riesgo que corre el tripartito es no frenar el entusiasmo actual por engrosar la plantilla. Habría que estudiar más la productividad de los 4.700 funcionarios antes de tomar un paso irreversible.

Y eso después de olvidar ideas peregrinas como la de municipalizar las contratas de la grúa y la ORA, algo que por cierto divide a los socios del tripartito. Sólo la segunda necesita más de un centenar de empleados. Apretar las tuercas para conseguir más ingresos sí, pero nunca engordar sin sentido el funcionariado. De ahí al “vuelva usted mañana” de Larra sólo hay un paso.

Ver Post >
La inevitable subida de impuestos
Paco Moreno 20-07-2015 | 9:54 | 1

¿Estaba Valencia más limpia en 2009, cuando el Ayuntamiento se gastó 70 millones del dinero de todos en barrer las calles y retirar la basura? Hay cosas que no funcionan a base de presupuesto y la buena educación es una de ellas. Por eso pienso que sería un error disparar el gasto el próximo año sólo por un compromiso político y un rechazo al plan de ajuste impuesto por el Gobierno.

Esa pataleta contra el modelo de Montoro puede salir muy cara, de la misma manera que utilizar el dinero conseguido con la refinanciación de los préstamos (un logro del anterior concejal de Hacienda, Silvestre Senent, todo sea dicho) para engrosar el gasto en lugar de seguir amortizando la deuda.

De todos era conocido las dificultades económicas que iba a tener el tripartito este mandato, pese a la enorme reducción de la deuda con los bancos. De ahí que romper esa tendencia y reducir de manera drástica las amortizaciones supondría un perjuicio para el Consistorio. Las primeras señales que han salido del gobierno municipal no son nada claras en este sentido, pese a que en teoría todo debe estar reglado por la normativa impuesta por el Gobierno.

Todavía resuenan las críticas el pasado mandato desde la bancada socialista contra la reducción de las bonificaciones en el cobro de impuestos. Ahí es donde deben tomarse las decisiones para mantener la coherencia. Veremos cuando se presenten los Presupuestos municipales si aumentan los descuentos por domiciliación bancaria y se aprueba un sistema de pago fraccionado a la carta.

La temida subida de impuestos es una variable que no ha sido despejada por completo. Otra señal inquietante estos días ha sido el silencio del tripartito a la propuesta del portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, para una serie de exenciones de tasas que debían favorecer la apertura de comercios en el Cabanyal.

Fiarlo todo a las ayudas europeas y al interés de los inversores es dejar el asunto sin cerrar, algo que no se puede permitir este Ayuntamiento, devoto del credo de que el Cabanyal será otro barrio dentro de cuatro años. De momento seguimos con la expectativa.

¿Qué pensarían los vecinos del Cabanyal si alguno de los solares pendientes de urbanizar se destinara a un botellódromo? La concejala de Policía Local, Sandra Gómez, ha abierto la caja de los truenos con esa propuesta. Hace al menos ocho años que se debate cada cierto tiempo si Valencia debe contar con una gran explanada donde realizar actividades para jóvenes y evitar en la medida de lo posible el ruidoso botellón.

Claro que hasta ahora se hablaba de un recinto donde no se pudiera consumir alcohol, mientras que ahora es justo lo contrario. En algo sí tiene razón la delegada y es que la excesiva presión policial mueve a los grupos de jóvenes a otras zonas, como sucedió hace años en el campus de Tarongers.

Aunque no creo que la solución sea facilitar el consumo de alcohol. La respuesta debe estar primero en estudiar lo que sucede en otras ciudades, sobre todo donde no se produce este fenómeno tan perjudicial para los mismos practicantes y el bolsillo de los ciudadanos. La limpieza y el baldeo extraordinario salen de los impuestos.

Quizá un primer paso sea evitar por ejemplo la propagación en Fallas de las barras en la calle donde se vende cubatas lejos de cualquier control del etiquetado y el mismo contenido de las botellas.

Ya no hablo de la Noche de San Juan, donde el Ayuntamiento presume incluso de lo rápido que limpia la playa de basura de todo tipo, incluidas las botellas de licor enterradas en la arena.

Las hogueras se han popularizado tanto que el Consistorio ha perdido el control, igual que ocurrió las últimas Fallas. Ahí sí que tiene trabajo la Policía Local, más que en lanzar propuestas imposibles que ningún barrio querría por el ruido y los inconvenientes derivados del botellón, entre otros el aumento de los incidentes.

En la próxima asamblea de presidentes de falla podría tratarse el descontrol de suciedad en las calles y el abuso de los mercadillos después del reparto del balcón en las mascletaes. Lo primero es más importante para miles de vecinos aunque menos efectista.

Y si no que le pregunten a los comerciantes del centro, ahora que está en debate la apertura de las tiendas los domingos. La semana fallera es de las que menos venden del año y cambiar eso sí que sería  decisivo para sus intereses, al conseguir que las Fallas dejen de ser una fiesta callejera en el peor sentido de la palabra, sucia y perjudicial para todos

Ver Post >