El edificio que atrae como un imán a los turistas que eligen Valencia no tiene suerte. Las pocas obras que faltan por hacer en la Lonja están paralizadas por falta de dinero, y eso que algunas son tan básicas como una rampa para minusválidos en su parte trasera. Pero es que además su entorno deja mucho que desear, con el ejemplo más notorio en el edificio repleto de carteles y pendiente de reforma en la plaza Doctor Collado, un proyecto que para más guasa asumió el Ayuntamiento hace meses y del que nada se sabe.

