Os dejo con su artículo:
Continuamos con las colaboraciones en Psicoblogía; Clotilde Sarrió, terapeuta gestalt en formación, nos remite un interesante artículo en el que nos explica en qué consiste esta interesante vertiente de la psicología y en qué se basa su terapia.
El vocablo Gestalt es de origen alemán y aparece por primera vez en el siglo XVI en una traducción de la Biblia significando: “puesto delante de los ojos, expuesto a miradas”.
A principios del siglo XX los psicólogos alemanes, Koffka, Köhler y Wertheimer, convierten esta palabra en una teoría sentando los fundamentos de la Psicología Gestalt también llamada Teoría de la Forma. Sus principios psicológicos partían de estímulos externos fundamentalmente de los auditivos y de los visuales, no teniendo en cuenta los sentimientos, emociones y otras sensaciones orgánicas. Atendiendo solamente a la percepción visual y auditiva no contemplaron la idea de que la percepción puede estar en función de la motivación y de las necesidades del momento.
Fredrick Perls médico psicoanalista y contemporáneo de Freud, introdujo el concepto de motivación dando lugar a la Psicoterapia Gestáltica. Hasta entonces mente y cuerpo eran considerados como dos entes separados y sin ninguna relación. Es Perls el primero en intentar integrar estos dos conceptos -cuerpo y psique- y es también a partir de él cuando nace un enfoque terapéutico (la terapia gestáltica) donde se contempla al organismo como un todo incluyendo lo físico, lo mental, lo emocional e incluso lo espiritual.
La Gestalt considera al organismo como una unidad en continua interrelación con el ambiente, por lo que toda conducta tanto “normal” como patológica, depende de la capacidad que tiene el organismo para satisfacer sus necesidades sin oponerse de una forma radical o violenta a las demandas del mundo externo. La persona enferma cuando la sensación que experimenta produce en su organismo un estado de desorden que le impide realizar adecuadamente las posibilidades y capacidades propias de su naturaleza. Esto le lleva a actuar de manera desordenada empleando todos aquellos mecanismos que es capaz de utilizar para evitar esos estímulos negativos, que le ponen en peligro.
¿Y qué es una Gestalt?. Una Gestalt designa una figura que el sujeto constituye en su contacto con el entorno. En la persona se producen continuamente fenómenos de formación y eliminación de gestalts en la medida en que surge una excitación en el organismo, se configuran unas necesidades y cuando estas desaparecen al satisfacerlas, dan paso a otras nuevas.
La Terapia Gestalt busca darle al paciente los medios para que resuelva sus dificultades en el “aquí y ahora”, siendo una herramienta fundamental para ello elautoapoyo. Este se fortalece en la medida en que el individuo va dándose cuenta permanentemente de sus acciones verbales, físicas o fantaseadas. Cada dificultad resuelta (cada gestalt completada) facilita la solución de la próxima y aumenta el autoapoyo. El autoapoyo es la capacidad que tiene el individuo para hacerse cargo de sí mismo, de satisfacer sus propias necesidades, de darse cuenta de que es lo que aparece como figura en su aquí y ahora y por lo tanto cerrar sus propias gestalts interrumpidas. 

La Risa es un excelente ejercicio aeróbico y el mejor masaje interno. Mejora la funcionalidad pulmonar. Además estimula la secreción de endorfinas y puede mejorar los estados depresivos y de ansiedad. Conecta con el presente y ayuda a aceptarse y quererse tal cual uno es. Y sobretodo rejuvenece y hace sentir bien.
En los
La mayoría de nosotros
Empezamos perdiendo el interés por ir al trabajo, por hacer actividades que antes nos resultaban gratificantes e incluso perdemos el interés por relacionarnos con los demás. La mayor parte del tiempo nos invade una profunda tristeza y un vacío desgarrador y, lo peor de todo, es que no sabemos por qué. De repente, tenemos unas incontenibles ganas de llorar y tampoco sabemos por qué, pero cada vez se hace más frecuente. Este sentimiento de tristeza cada vez va creciendo, se va haciendo más fuerte y el pozo se hace cada vez más y más profundo. No vemos ninguna salida…
Ya desde nuestra cuna nuestros padres nos han intentado meter en la cabeza lo que
Habitualmente tendemos a asumir que el modo en el que nos sentimos es el resultado de aquello que nos sucede, esto es, si nos suceden cosas buenas nos sentiremos bien, y si nos suceden cosas negativas, nos sentiremos mal.
“Voy caminando por la calle y noto cómo el aire acaricia mi rostro. También noto cómo las plantas de mis pies se apoyan en el suelo, primero uno y luego el otro. Sólo tengo estos momentos, estos maravillosos momentos. ¡Qué estupendo sería vivir cada instante!” Sin embargo, para la mayoría de nosotros estas sensaciones nos pasan desapercibidas porque nuestra mente está en otro lado, en otro mundo. Tenemos a nuestra mente saturada de información superflua, además de que normalmente la tenemos llena de pensamientos, pensamientos sobre preocupaciones de cosas que ya han pasado de los que ya no podemos hacer nada y pensamientos sobre cosas del futuro que están por venir y que tal vez no pasen. A veces pienso que son nuestros pensamientos los que llevan las riendas de nuestra vida, en lugar de ser nosotros quienes las llevamos.
La vida nos pone a prueba constantemente y no necesariamente con acontecimientos traumáticos de los que he hablado últimamente. A veces me da la impresión de que la vida nos va poniendo pequeños retos que hemos de resolver si no queremos quedarnos estancados en el camino.
